CICLISMO

La nueva aventura de Ane Santesteban

La ciclista vasca de 30 años inicia una nueva etapa en el Team BikeExchange australiano, en el que ejercerá de apoyo de Amanda Spratt y tendrá sus oportunidades.

La nueva aventura de Ane Santesteban
Team BikeExchange

Ane Santesteban ya viste los colores del Team BikeExchange australiano, equipo en el que ha recalado este año tras su etapa en el WNT alemán. La ciclista de Renteria, a sus 30 años, completó una buena temporada 2020, en la que acabó séptima en el Giro, la gran vuelta de la categoría femenina. "Fue un año raro, y lo primero que le pido a este 2021 es que volvamos a la normalidad. Pero acabé contenta con mi rendimiento. Había tanta inseguridad en el calendario que no me puse objetivos, sólo dar lo mejor en cada carrera", apunta.

Sin embargo, ella, una reputada escaladora, espera que el cambio de aires le aporte esa mejora que busca: "Ese empujón que creo que necesito, porque hay muchas carreras en las que estoy con las mejores, limando para aguantar lo máximo posible, y me falta arrojo. Pensar que igual no debo tener miedo a perder y arriesgarme, atacar antes, sin importarme si luego no aguanto. Creo que estos años estoy en una buena progresión y necesito quitarme ese bloqueo, es el momento".

En el BikeExchange debe tener esas opciones. "Voy a un equipo potente, con corredoras referentes como Amanda Spratt, y mi función será ayudarla en todo lo que pueda. Es una motivación para mí ganarme su confianza. Pero también hemos hablado en el equipo que en otras pruebas pueda tener más respondabilidad", explica.

Ane Santesteban, con la Selección.

Una trotamundos

Una ciclista que vivirá una nueva aventura en un equipo extranjero. Desde 2014, que se marchó al Alé Cipollini, ha pasado siempre por estructuras extranjeras "Salí en una época en la que en España había muy pocas oportunidades de correr en profesionales, así que las busqué fuera porque sin un salario, una estabilidad... es imposible dedicarte a esto, pero eso afortunadamente está cambiando y no descarto en el futuro volver a algún equipo nacional", explica. Aunque también se siente una afortunada por esas experiencias: "Al final son las que me han formado como persona".

En su mente, también están los Juegos, aunque no es una cuestión a vida o muerte. "En los Juegos de Río sí era muy importante porque necesitaba la beca para poder seguir dedicándome a esto. Ahora me haría ilusión, ir bien, pero lo más importante es que quien represente a España demuestre que las ciclistas españolas podemos estar con las mejores en una cita así". Porque ella ha sido testigo del salto que el ciclismo español ha dado en los últimos tiempos. "En España ha habido ciclistas enormes como Leire Olaberria en la pista, Marta Vilajosana... o, por supuesto Joane Somarriba, pero quizá no tuvieron el apoyo o el interés que empezamos a ver en España y es importante que no se quede aquí y lo podamos aprovechar".