CICLISMO | FLECHA VALONA

El fenómeno Hirschi se confirma en el Muro de Huy

El suizo, ganador en el Tour y bronce Mundial, fue el más fuerte y se confirma, a sus 22 años, como otra estrella de la nueva generación. Vansevenant también dejó su sello.

El fenómeno Hirschi se confirma en el Muro de Huy

Marc Hirschi confirmó en la Flecha Valona lo que ya había dejado claro con su victoria en el Tour y su bronce mundial: el suizo es otro candidato a superestrella en los próximos años. El ciclista del Sunweb de 22 años hizo bueno el trabajo de su equipo durante toda la jornada para mostrar su fortaleza en el Muro de Huy ante nombres como Pogacar, Porte, Woods... En una prueba en la que estaban ausentes grandes dominadores de los últimos años (Valverde y Alaphilippe) y estrellas de las carreras de un día (Sagan, Van der Poel, Van Aert...), Hirschi demostró que este 2020 es la confirmación de que ha llegado a la élite para quedarse después de una trayectoria en categorías inferiores en las que dejó exhibiciones como la del 2018: campeón europeo y mundial Sub-23. Su título es el tercero de Suiza en el palmarés de la prueba tras los logrados por Ferdinand Kübler en 1951 y 1952.

Una carrera en la que el otro gran protagonista del día estuvo en la fuga de la jornada. Acompañado de Marlon Gaillard (Direct Energie), Mathijs Paasschens (Bingoal) y Aaron Van Poucke (Vlanderen), el joven Mauri Vansevenant (Deceuninck) utilizó esta clásica de Ardenas para dejar su carta de presentación en la élite. Fue el más fuerte de la escapada y eso le hizo convertirse en el gran protagonista de los últimos kilómetros y de la retransmisión televisiva. Un joven ciclista de 21 años que debutó en agosto con el Deceuninck (con el que ha firmado hasta 2023), que lleva el cartel de ser otra de las grandes promesas del ciclismo belga. Con un nombre, Mauri, muy vinculado al ciclismo español ya que su padre, exciclista, le puso en honor a Melchor Mauri, el belga se encargó de empezar a demostrar su potencial.

Por detrás, el ritmo del Sunweb fue recortando distancias, a la vez que nombres ilustres como Rui Costa primero y Rigoberto Urán, después, jugaban sus bazas, aunque ninguno era capaz de alcanzar al fenómeno, que rodaba al límite a pesar de llevar todo el día en fuga. Sin embargo, tantos riesgos le jugaron una mala pasada ya que acabó en el suelo cuando aún marchaba escapado. Un incidente, del que se recuperó como un rayo y aún rodó algún kilómetro más en cabeza con Urán, que no evitó que esta joya de la nueva generación, una más, dejara su firma en una carrera del nivel y prestigio de la Flecha Valona.

Vansevenant, a su llegada a meta con marcas en el brazo tras su caída.

La aventura se terminó a pie del Muro de Huy, donde el guión casi siempre depara que se desarrolle el desenlace de la prueba. En un grupo de favoritos en el que ya no marchaban nombres como Dumoulin y Landa, en su vanguardia asomó Tadej Pogacar, que se quedó sin fuerza en los últimos metros, Richi Porte, quien lanzó el primer ataque, y Michael Woods, quien apostó por una arrancada desde lejos... Intentos, todos, que Hirschi controló a la perfección con el estado de forma brillante que exhibió durante el Tour y el Mundial, y la tranquilidad del que sabe que lleva buenas piernas. Eso le permitió medir su distancia, arrancar y llevarse la primera clásica de prestigio en un palmarés que, a día de hoy, no parece tener techo.