TOUR DE FRANCIA | ETAPA 17

Mas: "Landa arriesgó, pero no somos máquinas y lo pagó"

El balear acabó "contento" en La Loze, mientras el vasco asumió la derrota tras poner a tirar al Bahrain: "Me desinflé al final, no tuve mi mejor tarde".

Mas: "Landa arriesgó, pero no somos máquinas y lo pagó"
JESUS RUBIO DIARIO AS

Mikel Landa chocó otra vez contra la realidad del Tour. Era el Día D. El alavés puso a tirar a sus compañeros del Bahrain desde La Madeleine. Incrementaron el ritmo, intentaron desarmar al Jumbo y a sus rivales, pero el que acabó asfixiado en La Loze fue el propio Landa: “Me desinflé en la parte final de la última subida y no pude, no tuve mi mejor tarde”. Después de pasar por el control antidopaje atendió a los medios cabizbajo: “Reconozco que era la etapa clave. Había que probar fuesen cuales fueses las sensaciones”. Y fueron malas: “Me costaba, pero pensaba que los demás también sufrían”.

Landa afirmó en la previa de la carrera que se encontraba ante “la mayor oportunidad” de su vida. Disponía de un bloque sólido a su disposición, no compartía la capitanía con nadie, sólo debía responder en la carretera. Comenzó la montaña con un lastre de 1:21, atrapado por los abanicos, y ahora mismo está séptimo, a 2:01 de la tercera posición de Superman López. No parece que con el Bahrain consiga la meta del cajón París, como tampoco la alcanzó con el Sky ni con el Movistar. Las temporadas pasan inexorables, el vasco cumplirá 31 años en el mes de diciembre. Respecto a si lo intentará en la jornada alpina que resta antes de la contrarreloj de La Planche, no se mostró decidido: “Esta etapa por los Alpes podría resultar caótica, veremos qué sucede, aunque ya hay bastantes diferencias”.

Enric Mas, octavo clasificado, a 51 segundos de Landa, alabó la actitud del Bahrain: “Mikel Landa arriesgó, y el que no arriesga no gana. Pero no somos máquinas y al final lo pagó y no le respondieron las fuerzas”. Respecto a su rendimiento, no ocultó su satisfacción: “No voy a negar que estoy contento, pero me habría gustado llegar un poquito más adelante, porque hasta los últimos tres kilómetros andaba muy bien. Quizá me afectó un poco la altura y los demás, sencillamente, rodaron más fuertes”.

El balear volvió a recordar que el Movistar le transmite tranquilidad para que crezca “paso a paso”, y que retrasó la preparación para adentrarse en la tercera semana al máximo de forma: “Hace tres semanas o un mes, en el Dauphiné, no creía que fuera a estar octavo de la general y cerca de la gente del top-cinco... Seguimos pasito a pasito. Todavía hay margen para sacar más diferencias en los Alpes, y López demostró que los eslovenos no son imbatibles. Se convertirá en otro día realmente importante”.