CICLISMO | DAUPHINÉ

Granizada y caos en la segunda etapa del Dauphiné

Una fuerte tormenta de granizo provocó que muchos corredores se bajaran de la bicicleta en la última subida. "Como bolas de ping-pong", dijo el equipo Israel.

Primoz Roglic no fue el único que desató el caos con su brutal ataque en el Col de Porte en la segunda etapa del Dauphiné. También llegó desde el cielo. Y es que una fortísima tormenta cayó sobre los kilómetros finales de la ascensión en forma de granizo, lo que provocó un caos terrible entre los corredores que aun no habían llegado a línea de meta. El grupo de favoritos se libró por los pelos ya que poco después de alcanzar la cima empezó a jarrear.

Multitud de corredores tuvieron que bajarse de las bicicletas para buscar un lugar en el que refugiarse ya que, según las imágenes compartidas por equipos como el Israel Start-Up o el UAE Team Emirates, el tamaño del granizo era similar al de pelotas de tenis de mesa.

Espalda del corredor Tim Declercq, tras el granizo.

"Muchos ciclistas, incluidos nuestros muchachos, fueron golpeados por una tormenta de granizo, lo peor de todo lo que hemos experimentado. La escena era un caos total... corredores corriendo para cubrirse, golpeados con fuerza por mini pelotas de ping-pong heladas", rezaba el tweet del conjunto donde el próximo año militará Chris Froome.

Pero el Vital Concept reflejó a la perfección el calvario de los corredores con la imagen de Maxime Chevalier, que terminó con la espalda repleta de marcas por los impactos del granizo.

Por último, cabe señalar que la ceremonia del podio se estaba celebrando cuando el techo inflable cayó al suelo mientras Bernal recibía el maillot blanco de mejor joven. Durísimas condiciones que a buen seguro pasarán factura a más de uno en la etapa de este viernes...