MILÁN-SAN REMO

Van Aert ya es una estrella: bate a Alaphilippe y gana San Remo

El belga y el francés se marcharon en el Poggio y se jugaron el triunfo en el esprint. En una semana ha ganado Strade y la Classicissima. Aranburu fue séptimo.

Van Aert ya es una estrella: bate a Alaphilippe y gana San Remo
MARCO BERTORELLO AFP

Wout Van Aert confirmó en San Remo todas las expectativas que había creado y derribó de una patada la puerta para ser considerado uno de los mejores clasicómanos del momento. El belga de 25 años, que se pasó a la carretera tras conquistar tres veces el Mundial de ciclocross, se apuntó su primer monumento tras vencer a Julian Alaphilippe en un fantástico duelo que se decidió en la recta de meta, después de que ambos fueran los más fuertes en la última ascensión, un Poggio que se coronaba a 5 km de la llegada. Con el grupo de resto de favoritos pisándoles los talones, Alaphilippe y Van Aert se jugaron el triunfo y el belga fue más rápido para apuntarse la mayor victoria de su trayectoria tan solo una semana después de haber conquistado la Strade Bianche.

La carrera, en la edición más larga de su historia con 305 km y lejos de su tradicional mes de marzo, cumplió con el guión previsto y se decidió en el mítico Poggio, que se coronaba tras 300 kilómetros de prueba. Mientras muchos velocistas acusaban en sus rampas el desgaste, el resto de favoritos marcaban a Vincenzo Nibali, ya que el Trek había sido el equipo más activo en el tramo final. El italiano no defraudó y fue el primer nombre importante que se movió. Su ataque fue clave... para los que leyeron que era la rueda a seguir.

Julian Alaphilippe, que ya en las primeras rampas vigilaba a todos los aspirantes, supo que era su momento y continuó con la aceleración del Tiburón. Sólo Van Aert pudo mantenerse a una distancia prudencial que le permitió enlazar con él en la bajada y derrotar al esprint al ganador de 2019. Michael Matthews completó el podio tras ser el más rápido de los perseguidores en una edición en la que Gilbert no tuvo opciones de completar su colección de monumentos.

Fue el desenlace de una carrera que contó con su cuota de protagonismo español. Primero, con un Héctor Carretero (Movistar) que se filtró en la fuga del día y estuvo durante más de 230 km y casi seis horas escapado. En el tramo final, con Alex Aranburu. El prometedor ciclista vasco del Astana, llegó en el grupo delantero e incluso se vio a Gorka Izagirre tirar a por Alaphilippe y Van Aert para jugar su baza que, aunque no tuvo opciones de victoria, acabó con un meritorio séptimo puesto.

Para Van Aert, se trata de su 13ª victoria en carretera, la sexta desde que compite en el World Tour con el Jumbo Visma y en el que se ha destapado como un corredor polivalente capaz de rendir al más alto nivel en casi cualquier terreno. Así lo dice su palmarés, en el que ya contaba con dos etapas del Dauphiné y una en el Tour, donde sufrió una tremenda caída. El accidente parece no haber frenado su progresión, como ha demostrado en los últimos días añadiendo a su historia el triunfo en la Strade Bianche y en esta Milán-San Remo que le convierte, si no lo era ya, en una de las grandes estrellas del pelotón por derecho propio.