TOUR DE L'AIN

Roglic bate a Bernal en un 'baño' del Jumbo al Ineos

El esloveno gana la etapa y es nuevo líder del Tour de l'Ain. Sólo Castroviejo pudo ayudar a Bernal ante un Jumbo pletórico. Este domingo, etapa reina con sabor a Tour.

Roglic bate a Bernal en un 'baño' del Jumbo al Ineos
GUILLAUME HORCAJUELO EFE

Primoz Roglic conquistó la segunda etapa del Tour de l'Ain y se colocó como líder en una jornada que dejó otra lectura más allá de su triunfo: el Jumbo no sólo mira a los ojos al Ineos, sino que a día de hoy parece un bloque incluso más potente. El equipo neerlandés dio una auténtica exhibición con un conjunto fortísimo, en el que Roglic ejerció de líder, Kruijswijk de segunda baza, y Dumoulin y Bennett de gregarios de lujo. Los británicos, con Thomas y Froome lejos de su nivel, sólo salvó la cara con Egan Bernal, que dejó muy buenas sensaciones, y el español Jonathan Castroviejo, el único capaz de aportar ayuda a su líder en los momentos claves.

La batalla entre los dos bloques explotó en la penúltima subida, en el Menthieres de primera categoría. Y el Jumbo empezó a sacar los colores al Ineos. Un tren amarillo tiraba del grupo de favoritos y, tras el trabajo de Gesink para cazar a los fugados, Tom Dumoulin, en su primera carrera más de un año después, se colocó al frente varios kilómetros a un ritmo descomunal que dejó el pelotón en un grupo de nueve ciclistas.

El ganador del Giro 2017 lo dio todo consciente de que la carrera aumentaba la exigencia y él, sin rodaje, no estaba preparado. Tampoco Geraint Thomas, que debutaba tras el parón y se tuvo que apartar cuando el Jumbo dio la alternativa a otro gregario de lujo como el neozelandés George Bennet. Sólo Bernal y un inmenso Jonathan Castroviejo se mantenían delante del equipo Ineos, ya que Froome volvió a dejar pobres sensaciones al estar desaparecido en los momentos importantes. Este domingo, etapa final en una jornada casi calcada a la que se van a encontrar en el próximo Tour, con final en un puerto fuera de categoría, Grand Colombier.

Bennet provocó que Bernal se viera, en un grupo en el que también marchaban Nairo y Mollema, por un momento solo cuando cedió su compañero vasco ante tres corredores del Jumbo: Bennett, Roglic y un Kruijswijk que arrancó para probar al ganador del Tour 2019 y aprovechar la superioridad. Aunque Castroviejo, arriesgando en la bajada, demostró por qué muchos le colocan como el mejor gregario del panorama y volvió a enlazar para un último servicio que terminó a ocho de meta, pero con Kruijswijk cazado.

El neerlandés, que fue tercero en el último Tour, tenía esa función, la de intentarlo desde lejos, y aún lo probó una vez más ya en la última subida hacia la meta. Sin embargo, se llegó en grupo y en la llegada el Jumbo volvió a aprovechar esa superioridad para lanzar a un Roglic muy superior ante un Egan Bernal que ahí ya no pudo superar al esloveno, sin que Mollema (y la mala fortuna de que se le salió el pedal) y Nairo, inferior en una llegada así a Roglic, pudieran discutir su victoria. Porque Roglic da confianza y su equipo, el Jumbo, auténtico respeto de cara a un Tour que arranca el 29 de agosto y donde el Ineos ya sabe que hay otra candidatura para controlar la carrera a su antojo.