VUELTA A ESPAÑA

Un regalo para los escaladores

La Vuelta de 2020 comenzará el 20 de octubre con una primera etapa que ofrecerá la primera llegada en alto de la ronda: el mítico Arrate.

Un regalo para los escaladores
Dani Sánchez

La Vuelta a España, que se disputará del 20 de octubre al 8 de noviembre, contará en esta atípica edición de 2020 con un inicio muy llamativo: su primera jornada, Irún-Arrate, terminará en alto en el mítico puerto vasco. Una novedad que, sin tener en cuenta el contexto y las dificultades que ha traído la pandemia de coronavirus, bien se podría pensar que era un elemento novedoso más de los que la organización acostumbra a incluir en sus recorridos. Lo cierto es que la suspensión de la salida neerlandesa provocada por la crisis sanitaria obligó a recortar la duración a 18 etapas, y la que en principio iba a ser la cuarta jornada de carrera se convirtió en el arranque de la ronda nacional. Sin variaciones significativas y, sobre todo, "sin improvisaciones", como dejó claro el director, Javier Guillén.

Una solución impuesta por la situación de incertidumbre se convertirá el próximo 20 de octubre en un aliciente más. "Yo creo que los escaladores lo van a agradecer. No tanto por el hecho de conseguir diferencias, que en mi opinión no serán significativas, sino por quitarse esos primeros días de nerviosismo que viven ellos en el llano. Deportivamente, creo que sólo se aspira a separar el grano de la paja, y poco más", explica a AS Juanma Gárate, exciclista y director deportivo del Education First, que como irundarra no sólo celebra una salida en su tierra, sino que se ha puesto a disposición de autoridades y organizadores a la hora de configurar el nuevo trazado.

Gárate coincide con Guillén y su equipo en que esta novedosa jornada inicial, a pesar de sus cuatro puertos en la segunda mitad (dos terceras y dos segundas), no decidirá nada. Pedro Delgado, al que en sus tiempos le hubiera venido bien un inicio así de exigente, apunta otro argumento en esa dirección: "Hay que valorar que es la primera etapa y que la tensión que hay dentro del pelotón cuando se empieza a rodar estará ahí. Por eso pienso que en un inicio en carreteras estrechas como aquellas y con un final en alto, las escuadras con aspirantes a la general seguirán más preocupadas en salvar el día".

Y es que quizá no vaya a ser una tarde para los primeros espadas, pero sí una buena oportunidad para escaladores que vean una opción de lograr un triunfo de enorme repercusión. Laudelino Cubino, uno de los grandes escaladores españoles de los 90, apunta esa posibilidad: "A mí sí me hubiese gustado comenzar una Vuelta con esta etapa. Hay muchos corredores especialistas en montaña que cuando llega su terreno en una gran vuelta ya han perdido tiempo. Con este inicio pueden ver la oportunidad, no sólo de alcanzar una victoria de prestigio… ¡sino de ser líder!". Arrate será final de etapa de la ronda por cuarta vez, la última fue en 2012 con triunfo de Alejandro Valverde.

Pero la jornada, más allá de su interés deportivo, también tendrá un significado festivo, a lo que ayudará la siempre fiel afición vasca, como asegura Gárate: "Irún está encantada de que se salga de allí. El ciclismo vasco ha sufrido un revés con las cancelaciones de la Itzulia (la Vuelta al País Vasco) y la Clásica de San Sebastián. Que la Vuelta parta desde nuestra tierra debe suponer un motivo de celebración".