CICLISMO

Un lince para España

Luis Ángel Maté cuenta en los planes de la Selección a los 36 años. "Nunca fui un ganador ni lo pretendo, pero he sabido encontrar mi sitio", se sincera con AS.

Un lince para España

Pascual Momparler, seleccionador español, sigue muy de cerca a los jóvenes valores que deben tirar del ciclismo español en el futuro, pero también es consciente del papel fundamental que los veteranos deben jugar en esa transición. Y, tras un Alejandro Valverde que a sus 40 años sigue siendo el referente, el técnico ha querido contar con la experiencia de Luis Ángel Maté, que a sus 36 años, se toma como "un premio, un orgullo y una oportunidad de ayudar a los jóvenes" el estar en los planes de la Selección española.

El Lince, como se conoce al marbellí, es un clásico del ciclismo español que ha sabido hacerse un sitio en la élite pese a no tener un palmarés brillante. Con dos victorias como profesional (etapas en el Tour de San Luis 2010 y Ruta del Sur francesa en 2011), cumple su décima temporada en el Cofidis francés, que este año subió al World Tour, y vuelve a contar en la Selección (podría ser una de los elegidos para el Europeo de agosto) tras la experiencia del Mundial de Qatar 2016. "No he sido nunca un ganador ni he pretendido serlo, pero he sabido encontrar mi sitio y creo que todos los equipos necesitan corredores como yo. Un equipo es eso, ciclistas que se complementan, y mi labor es ayudar a que mi líder gane", se sincera con AS en Altea.

Sin embargo, datos respaldan su importancia, como su fiabilidad en las grandes vueltas (ha corrido 14 y las terminó todas) y actuaciones como la de la Vuelta 2018, en la que vistió 17 días el liderato de la montaña con una gran combatividad hasta que una bronquitis acabó con sus opciones. Aún así, llegó a Madrid y la ronda española vuelve a ser su objetivo este año: "Sé que me tengo que sacrificar por el equipo, pero, ¿por qué no voy a tener más días de gloria? Me siento bien física y mentalmente, e ilusionado".

Una pasión que transmite sobre la bici. "Yo soy ciclista y lo seré siempre, independientemente de que corra en profesionales. Yo era de los niños que jugaban a las chapas y soñaba con esto, y tengo la suerte de ganarme la vida. Pero cuando me retire, tengo proyectos relacionados con viajar en bici, porque parece que en este mundo va a ser el transporte del futuro", explica con una sonrisa. ¿Y si no hubiera podido ser ciclista, qué sería?: "Uf, pues... ¡estrella del rock o del flamenco, que también me gustan mucho!".