CICLISMO

Qué fue de... Tyler Hamilton, el gregario de Armstrong y oro en Atenas que meó "orina negra"

El estadounidense fue uno de los gregarios de Lance Armstrong hasta que en 2002 decidió salir al CSC y el Phonak, donde la sombra del dopaje le siguió persiguiendo.

Lance Armstrong y Tyler Hamilton ruedan durante la Lieja-Bastoña-Lieja de 2003.
THIERRY ROGE REUTERS

Tyler Hamilton es uno de los nombres que siempre estará ligado a la figura de Lance Armstrong en los buenos momentos... y también en los malos. El exciclista estadounidense destacó en el pelotón a principios de la década del 2000 logrando grandes éxitos... antes de que se conociera que estos triunfos los consiguió gracias al dopaje.

Hamilton empezó su carrera profesional en el Montgomery-Bell, la antigua denominación del US Postal, y poco a poco se fue haciendo un hueco en el equipo hasta convertirse en pieza clave en los títulos de Lance Armstrong en el Tour de Francia en 1999, 2000 y 2001, además de ganar dos etapas y la general del Dauphiné en el año 2000.

Líder del CSC y del Phonak y oro olímpico en Atenas

Estos resultados le valieron para ganarse su condición de líder y en el año 2002 se unió al CSC junto a Bjarne Riis. En su primera temporada en el equipo danés Hamilton brilló con su victoria en la crono de Numana y el segundo puesto en la general del Giro de Italia tras Paolo Savoldelli, aunque después quedó lejos de su antiguo líder en el Tour de Francia. Sin embargo, al año siguiente, Hamilton volvió a sumar destacadas victorias como la Lieja-Bastoña-Lieja, la crono y la general del Tour de Romandía y un triunfo de etapa en Bayona en el Tour de Francia, donde se quedó a las puertas del podio tras ser cuarto.

En 2004 Hamilton puso rumbo al Phonak, donde se convertiría en el gran líder del equipo y revalidando el título en el Tour de Romandía y siendo segundo en el Dauphiné tras Iban Mayo y por delante de Óscar Sevilla y Lance Armstrong... aunque en el Tour se vio obligado a abandonar en la etapa 13. Tras este traspiés Hamilton consiguió otro de los grandes éxitos de su carrera, el oro olímpico en contrarreloj en los Juegos de Atenas 2004... antes de que en la Vuelta de ese año, tras ganar la crono de Almusafes, su suerte cambiase por completo.

Primer positivo y Operación Puerto

Hamilton no tomó la salida en la 13ª etapa después de conocerse que había dado positivo tras una transfusión sanguínea después de detectársele sangre de otra persona en el control. Un hecho que el propio Hamilton justificaría años después durante un juicio de la Operación Puerto. "Tras el positivo se rompió la relación con Eufemiano Fuentes. Las transfusiones de sangre propia no daban positivo pero las ajenas sí, así que me dijeron que tenía sangre de otra persona. Otra explicación es que la prueba se hiciera mal. También dio positivo días después mi compañero Santi Pérez por las mismas razones que yo, al encontrársele sangre de otro".

Su relación con Eufemiano Fuentes, del que fue paciente entre 2002 y 2004 y con el que se habría hecho hasta 15 transfusiones, le llevaría al abismo dos años después, cuando su nombre apareció en las bolsas de sangre incautadas por la Guardia Civil en la Operación Puerto bajo el código 4142. Por esta razón Hamilton tuvo que testificar en el juicio de 2013 y dejó un testimonio que podria justificar su abandono en el Tour de 2004. "Con las reinfusiones de sangre tuve un problema grave en julio de 2004 durante el Tour. Me sentí enfermo y con fiebre. Creo que la sangre estaba deteriorada o mal manipulada. A la media hora de la transfusión fui al baño y la orina me salía de color negro".

Segundo positivo

Tras cumplir dos años de sanción Hamilton regreso a la competición en 2007 en las filas del Tinkoff para unirse al Rock Racing en 2008, ganando una etapa y la general del Tour de Qinghai Lake en la que sería su última victoria antes de que el dopaje ajusticiara su carrera como corredor en 2009 tras un nuevo positivo por esteroides, que le conllevó una sanción de ocho años por reincidente, que a la postre se transformó en una sanción de por vida.

La confesión y la amenaza de Armstrong

Fue entonces cuando Tyler Hamilton decidió redimirse confesando sus propios pecados... y también los ajenos para limpiar su nombre. En un programa de 60 Minutes de CBS emitido en 2011, Hamilton admitió haberse dopado, a la vez que revelaba que Armstrong también lo hizo. "Le vi inyectarse EPO más de una vez. Todos los hicimos. Lo hizo como yo, muchas veces". Una entrevista por la que Hamilton recibió amenazas del texano tras encontrarse en un restaurante en Aspen (Colorado). "Cuando estés en el banquillo de los acusados te vamos a hacer trizas y voy a convertir tu vida en un infierno. Vas a quedar como un idiota", le espetó Armstrong entonces.

Dos años después de aquel episodio, de que el propio Armstrong confesase su dopaje y después de testificar en el juicio de la Operación Puerto en 2013, Hamilton escribió junto al periodista de The New York Times Daniel Coyle el libro 'Ganar a cualquier precio', en el que reveló los métodos de dopaje de Lance Armstrong y cómo el texano se inyectaba EPO. "Yo vi EPO en su nevera. Le vi inyectársela más de una vez, como hacíamos todos. Como hice yo, muchas veces. Armstrong tomaba lo que todos y la mayoría del pelotón. Había EPO, testosterona, transfusiones sanguíneas..."

Su vida en la actualidad: coach

En la actualidad Tyler Hamilton sigue vinculado al mundo del deporte como coach, y ofrece asesoramiento a la hora de entrenar con su programa Tyler Hamilton Training destinado principalmente a ciclistas y triatletas. Una forma de limpiar una exitosa carrera que, al igual que otras muchas en el ciclismo, quedó ensombrecida y destrozada por el dopaje.