NBA | HEAT 90 - GRIZZLIES 105

La racha imposible de los Grizzlies

Cinco victorias seguidas sin estar nunca por detrás en el marcador y sin Ja Morant. Mala imagen de los Heat. Embiid destrozó a los Hornets. El milagro de los Wizards se diluye.

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¿Cómo puede ser? Sea como sea, el caso es que es. Los Grizzlies ganaron en Miami (90-105) con una autoridad insultante. Y llevan cinco victorias seguidas. No parece gran cosa en el universo NBA pero es una gran cosa: estaban en negativo (9-10) cuando cayó lesionado Ja Morant y los malos augurios les situaban fuera de la carrera del Oeste (muy pobre, todo sea dicho) por este percance de rodilla de su jugador franquicia. Pero han ganado los cinco partidos que han jugado desde entonces (14-10). Y lo que es más increíble, de verdad alucinante: no han estado por detrás ni un segundo en ningún momento de los cinco. Es el segundo equipo que consigue algo así en el último cuarto de siglo. En Miami al menos sí estuvieron empatados (en el 2-2), cosa que no habían hecho más allá del 0-0 inicial en los cuatro triunfos anteriores.

Los Grizzlies, pese a que tienen una de las peores defensa de la NBA, siguen sacando adelante los partidos con una enorme producción ofensiva y mucha fe, una incuestionable competitividad que nunca les ha faltado desde que los dirige Taylor Jenkins. Sin Morant, sigue creciendo la figura del excelente Desmond Bane (21 puntos, 8 rebotes), camino del nivel all star. Tyus Jones (14 puntos, 7 asistencias) es un director de juego infravalorado, y Steven Adams no es Jonas Valanciunas (cuyo lugar ha ocupado en las zonas de los de Tennessee) pero está cumpliendo con su labor en los últimos partidos: 17 puntos y 16 rebotes, 7 de ataque para generar productivas segundas oportunidades. Dillon Brooks, pegamento del duro, sumó 21 puntos y los Grizzlies ganaron con una escapada en el primer cuarto (4-14, 6-20…) desde la que controlaron siempre a un rival muy mermado. El español Santi Aldama jugó 11 minutos y sumó 1 punto y 2 rebotes (0/4 en tiros).

Los Heat, que empezaron la temporada 6-1, están en un momento delicado. Perdieron a Bam Adebayo y tienen más fuera que dentro a Jimmy Butler, que regresó tras una ausencia de cuatro partidos pero volvió a lastimarse el coxis tras una caída nada más empezar y se fue del partido en el tercer cuarto. Fue una sombra de sí mismo, como un equipo anémico en ataque y sostenido, casi sin tiro exterior, por las apariciones de Tyler Herro (24 puntos). Son cuatro derrotas en cinco partidos y tres seguidas en casa… donde mañana llega de visita el campeón, unos Bucks que están acelerando a fondo. Todo lo contrario que los de Spoelstra, en tramo valle.

Un gigante llamado Joel Embiid

Con esa presencia gigante que tiene en sus mejores partidos y con actitud de mejor lo hago todo yo mismo, Joel Embiid sacó a los Sixers de un buen lío en Charlotte, donde los de Doc Rivers ganaron (124-127) en la prórroga y después de mucho sudor y un par de buenos sustos. El partido ilumina el esfuerzo de los Hornets, que venían de ganar a los Hawks y rozaron otra gran victoria con cinco bajas por protocolos COVID, entre ellas las de tres titulares (Ball, Rozier, Plumlee). Mañana, se repite partido en el Spectrum.

El duelo rompe un empate entre unos Sixers ahora con 11 derrotas (13-11) y unos Hornets con 12 (14-12) después de no saber cerrar una victoria que tuvieron muy cerca tras agarrarse al partido durante muchos minutos. Con 119-117 y en el último minuto, Kelly Oubre lanzó un triple demasiado rápido en vez de alargar la posesión, Embiid cruzó la pista y empató y fallaron después Miles Bridges y el propio Embiid. En la prórroga, el camerunés anotó 6 de los 8 puntos de los Sixers contra un rival fundido, casi sin efectivos y que se quedó en un 2/9 en tiros en esos cinco minutos extra. Aún así, Oubre tuvo el triple para forzar una segunda prórroga. El alero, pese a esos fallos señalados, fue el mejor de su equipo: 35 puntos, 5 rebotes, 4 robos. El resto lo pusieron Gordon Hayward (12+5+9), Cody Martin y PJ Washington en un equipo que pelea en mínimos y en el que aparecen para sumar jugadores como JT Thor, James Bouknight y Nick Richards.

Embiid se empeñó en ganar y lo logró. Majestuoso, acabó con 43 puntos, 15 rebotes, 7 asistencias y un 15/20 en tiros de campo. Una cuestión de dominación para un equipo al que no le sobró nada, que no tuvo a Tyrese Maxey pero que recuperó a Tobias Harris (21+11+4). Mañana, opción de revancha para unos Hornets que seguirán en cuadro. Cosas de la pandemia.

Se acaba el milagro de los Wizards

Los Wizards siguen despertándose tras el sueño que fue para ellos un principio de temporada en el que llegaron a estar 10-3. Desde entonces, ocho derrotas en doce partidos, cuatro en los cinco últimos y por primera vez tres seguidas después de caer en Indiana (116-110) contra unos Pacers que, por su parte, llevaban cuatro consecutivas y necesitaban un triunfo como este. Están ahora 10-16, todavía lejos de los de Washington, con un buen 14-11 pero sensaciones cada vez peores.

Los Wizards llevaban cinco victorias seguidas, último play in incluido, contra unos Pacers que fueron muy agresivos en una primera parte en la que su rival sumó diez pérdidas y volvió a jugar un primer cuarto muy pobre (28-18). Después de dos partidos en los que acumularon desventajas de 25 puntos, no mejoraron demasiado su imagen y no se acercaron realmente hasta los últimos instantes. No amenazaron a unos Pacers más ordenados y que aprovecharon la bajada de revoluciones de la defensa de los de la capital: 52,1% en tiros, por encima del 39% en triples y 21/22 tiros libres. Un festín para Domantas Sabonis (30 puntos, 10 rebotes, 6 asistencias), bien acompañado por Malcolm Brogdon (17+6+8), LeVert (19 puntos), un activo Duarte (13 y 4 robos) y un Brissett muy intenso.

Los Wizards van a menos: Bradley Beal mejoró mucho (34 puntos, 4 asistencias) tras su mal partido contra los Raptors pero no jugó Spencer Dinwiddie, para cuidar su rodilla, siguen fuera Hachimura y Bryant y apenas pudo jugar Bertans, con una gastroenteritis. Menos disciplinados e intensos que en el principio de temporada, a los Wizards no les sobra talento y las derrotas empiezan a apilarse.

Buenas victorias para Bulls y Hawks

Con Bulls y Nuggets y en cuadro, mandó la inercia y la energía de los primeros, que no fallan (109-97) y manejan un tremendo 17-8 (el equipo con más victorias del Este) a pesar de que se apilan las bajas, las últimas la de DeMar Derozan (por los protocolos COVID) y Alex Caruso. Sin dos jugadores tan esenciales, los Bulls volvieron a responder liderados por Zach LaVine (32 puntos, 8 asistencias) y un Nikola Vucevic que tiró muy mal (8/24) pero acabó con 20 puntos, 10 rebotes y una buena defensa a Nikola Jokic. Los Bulls están cortos de efectivos pero tienen muchos generadores de energía: Derrick Jones, Tony Bradley un Ayo Dosumnu que brilló como titular (11+6+8) al lado de Lonzo Ball (20+10+4). Los Nuggets caen por debajo del 50% de triunfos (11-12), otra vez sin ninguna producción de un banquillo en el que nadie anotó más de tres puntos y en el que el Facu Campazzo se quedó sin sumar puntos (0/5 en tiros y 5 asistencias en 21 minutos). Jokic, muy poco acompañado una vez más, acabó con 17 puntos, 12 rebotes y 15 asistencias, Morris con 19 puntos y 7 asistencias, Barton con 19 puntos, Gordon 18…

En Minneapolis se jugó otro duelo de mínimos. Los Wolves (11-13) no pudieron (110-121) con unos Hawks (13-12) iluminados desde la línea de tres (25/49), un punto débil de la defensa de los de Minnesota. Trae Young lideró el triunfo con 29 puntos, 7 rebotes y 11 asistencias, y pusieron la percusión los triples de Gallinari (4/6, 20 puntos) y Luwawu-Cabarrot (7/14, 23 puntos). Buen triunfo para unos Hawks que acumulan bajas en las alas: Hunter, Reddish, Bogdanovic, Hill… Los Wolves, por su parte, no tenían ni a D’Angelo Russell ni a Patrick Beverley y pusieron de base titular a Leandro Bolmaro. El ex del Barça se quedó en 2 puntos y ninguna asistencia con un 1/6 en tiros para un equipo con pocas armas más allá de Towns (31+16+6) y los puntos de Edwards (20 en 19 tiros) y Beasley (24).