ACB | BILBAO-BREOGÁN

Suspendido el Bilbao-Breogán por un problema en el reloj

El encuentro, que debía disputarse este domingo a las 20:00 horas, no pudo jugarse ante la imposibilidad de poner en marcha uno de los cronómetros de posesión de 24". Hay una opción de otorgar derrota al Surne.

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Ceremonia de la confusión en el Surne Bilbao Basket-Río Breogán. El partido, que debía disputarse este domingo a las 20:00 horas en Miribilla, ha sido suspendido ante la imposibilidad de subsanar los problemas técnicos existentes para el funcionamiento de uno de los relojes de posesión de 24". Perplejidad absoluta en una cancha que esperaba una gran fiesta del baloncesto. El Juez Único de la competición decidirá cuándo se juega finalmente este cruce correspondiente a la jornada 12 de la Liga Endesa.

Se buscaron diferentes alternativas para evitar el aplazamiento: se cambió el reloj, pero del nuevo salía humo y se barajó la colocación de uno de suelo. Eso sí, el técnico visitante, Paco Olmos, no estaba dispuesto a firmar el acta con el dispositivo a pie de pista. De todos modos, esas alternativas anulaban la posibilidad del 'instant replay' y definitivamente entró en escena la ACB. Hasta se propuso acudir a la vieja La Casilla en busca de otro crono, aunque el organismo de los clubes decidió suspenderlo con tan solo doce minutos de espera desde el teórico salto inicial. El viernes en ese mismo recinto se celebró una velada de boxeo y una tormenta espectacular ha descargado granizo y un diluvio en Bilbao en los momentos previos al encuentro.    

Es el segundo partido en pocos años que le pasa esto mismo al Breogán. Ya sufrió un escenario similar el 30 de septiembre de 2018 contra el Joventut, tras el ansiado ascenso a la máxima categoría. El duelo entre ambos tuvo que ser aplazado ante la imposibilidad de subsanar los problemas técnicos con el marcador, reloj y reloj de posesión. Y este mismo curso, también ante los verdinegros, se mandó a otra fecha el choque por culpa de un brote de la COVID en el conjunto gallego. Este se jugará el próximo 30 de diciembre. El Breo no juega desde mediados de noviembre, cuando cayó ante el BAXI Manresa en un encuentro en el que pidió su aplazamiento durante 24 horas después de haber tenido que estar en los instantes previos pendiente de las pruebas PCR por el positivo de Larsen, que se había desplazado a Cataluña. Los vizcaínos solo han jugado un compromiso en su casa desde el 24 de octubre, ante el Obradoiro. 

La suspensión supone un jarro de agua fría para los 500 aficionados del Breogán que se habían desplazado a Bilbao para disfrutar de su equipo, que irrumpieron en gritos de protesta. Al final, junto al autobús del equipo, lanzaron: "Directiva, dimisión". Hubo una pitada general de los cerca de 7.000 aficionados que habían acudido a Miribilla. No es la primera vez que ese reloj da problemas esta temporada en el pabellón vasco (ha fallado en un par de jornadas, y ante el Zaragoza se jugó con la misma anomalía) y tampoco es extraño en la ACB: el Hereda San Pablo Burgos-MoraBanc Andorra de la jornada 4 se retrasó casi una hora por una situación semejante.

La presidenta del Bilbao Basket, Isabel Iturbe, ha explicado así todo el desafortunado episodio: "Hemos tenido un problema técnico con el cronómetro de los 24 segundos. Teníamos uno de repuesto de pista que no funcionaba, hemos ido a por un tercero… pero la ACB y el Comité de Competición han decidido suspender el partido por encima de todo por un problema técnico. Ya nos avisarán de cuáles son las consecuencias". 

Instantes antes de arrancar, casi coincidiendo los las pruebas de silbato de los árbitros, se ha avisado por megafonía que había problemas técnicos, aunque estos ya eran conocidos una hora antes del salto inicial. Se da la casualidad de que Alberto Ibeas, el empleado del club que solía encargarse de estos asuntos, ha sido despedido hace poco. No se puede jugar un partido sin estos cronómetros, porque son una pieza fundamental. Se ha comprado y pagado un cubo nuevo para sustituir al actual, pero falta que la empresa suministradora lo instale. Por la mañana todo iba bien, lo lamentable de este caso es que el Bilbao Basket lleve el 60 por ciento de los entrenamientos fuera de Miribilla, el pabellón le es cada vez más extraño, ya que se ha designado como uno de los principales lugares de esparcimiento en estos tiempos de pandemia. "Ha sido sorprendente que con el aforo que teníamos y con la gente que había en Miribilla se decida esto y que no nos diesen 15 minutos más para solventar el problema. La ACB ha decidido que se suspendía", ha agregado la mandataria. El Bilbao se ha puesto en todo instante a disposición de la ACB y del Breogán y estaba por la labor de jugar con otro reloj de pista o incluso cantando las posesiones desde la mesa, pero era algo que no se veía tan claro en el bando lucense.   

"El Río Breogán estaba aguardando, ya una vez que se había trasladado. No creo que por 15 minutos más de espera hubiese pasado nada. No he hablado con ellos después, yo estaba más pendiente de las decisiones del comisario y de hablar con la liga. Hay tantas cosas que no se entienden… tenemos que seguir para adelante", finalizó Iturbe. Ahora habrá que encajar una nueva fecha, siempre antes del final de la primera vuelta.

El fallo técnico del Breogán hace tres años se saldó con una multa y el pago del desplazamiento de la Penya. El Bilbao Basket ha emitido una nota en la que deja clara su disposición por jugar en las condiciones que fueran necesarias y que los relojes y la instalación no le pertenecen, son del Bilbao Kirolak, el Instituto Municipal de Deportes del Ayuntamiento: "Debido a un problema técnico ajeno al BB, el Comité de Competición ACB ha decidido suspender el encuentro entre Surne Bilbao Basket y Río Breogán. BB ha intentado en todo momento poner todo de su parte para que el encuentro se disputara. Por nuestra afición y por la de Lugo". El breoganista Erik Quintela ha estallado: "Es una puta vergüenza que esta gente se quede hoy sin ver a su equipo. Casi 500 aficionados desplazados para nada. ¿Es esta la mejor liga de Europa?". Mumbrú estaba abatido: "Tristes aún. Solo queríamos jugar. Jugar por nuestra afición. Jugar por la afición que vino a nuestra casa desde Lugo. Una pena no poder hacerlo en un ambiente increíble de basket. Nuestras disculpas para todos".

Al Surne ni se le pasa por la imaginación que el Juez Único le vaya a dar el choque por perdido. De todos modos, el artículo 51 apartado c del reglamento disciplinario de la ACB establece una opción semejante contra el equipo anfitrión en el siguiente caso: "Por no disponibilidad de la instalación de juego o no cumplir ésta con las condiciones o elementos técnicos necesarios para el correcto desarrollo del partido".

El director deportivo del Breogán ha esquivado cualquier culpa: "El aplazamiento es una decisión unilateral, de la ACB, que es la única que tiene competencias para poder hacerlo. Según ellos, no se daban las condiciones técnicas en los cubos de 24 segundos para poder jugar y en esas circunstancias hay que aplazar el partido y esperar la decisión del juez único. Nos sentimos perjudicados, porque estábamos allí para jugar y porque ahora vamos a estar tres semanas sin hacerlo, y porque había allí 500 aficionados breoganistas que fueron con nosotros para que aquello se convirtiera en una fiesta del baloncesto. Sentimos mucho lo que pasó, pero no tenemos nada que ver. El que tenga culpa de esto, que pague". 

La nota explicativa del club lucense iba en esa dirección: 

La decisión fue tomada unilateralmente sin que al CB Breogán se le haya consultado su postura, dado que es la ACB la única con potestad para tomar una decisión de este calibre con base a la normativa vigente, y siendo el Juez Único de Competición de la FEB el que resuelva sobre dar por perdido el partido al club local o establecer una nueva fecha para la disputa del encuentro.

El CB Breogán, que en todo momento quiso jugar el encuentro, se siente gravemente perjudicado por esta suspensión, y sorprendido ante la rapidez de la misma al tomarse pocos minutos después de la hora prevista para el inicio del partido, permanecerá a la espera de dicha resolución para defender, en caso de que sea necesario, sus intereses, con especial atención a los cerca del medio millar de aficionados desplazados en masa a Bilbao.