CLEVELAND CAVALIERS

La lesión de Collin Sexton abre otro horizonte a Ricky Rubio

La mala fortuna acorta la rotación de los Cavaliers y, al mismo tiempo, cambia el paradigma para un Ricky Rubio que ya estaba destacando en el equipo.

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Cleveland Cavaliers va recuperando efectivos de la marea de bajas con la que ha tenido que convivir en los últimos partidos. El equipo estaba jugando realmente bien e incluso con bajas ha mostrado un buen perfil, aunque se espera que no mantenga el nivel conforme pasen las semanas. Love, Markkanen, Allen, Garland, Stevens, Osman o la sensación Evan Mobley, al que todavía le queda, han pasado por la enfermería en algún momento u otro de este único mes de competición que se lleva disputado, pero es otro jugador el que puede cambiar el panorama para el futuro. Es Collin Sexton, uno de los bases del equipo con mayor proyección. Un desgarro en el menisco de la rodilla izquierda de Sexton mantendrá al jugador, tras ser operado, fuera de las canchas para lo que resta de temporada. 

En este percance hay un jugador al que esto, pese a ser inequívocamente una mala noticia, beneficia. Ricky Rubio contaba como suplente con Garland y Sexton por delante y, cuando todos menos Collin estén sanos, va a contar con más presencia de la que se le presuponía sin la lesión de éste. La mala fortuna le ha pegado un revolcón a una plantilla joven que sólo ansía mejorar, pero bajo la dirección del español está manteniendo el progreso de casi igual manera. Por todo ello el puesto de Rubio en los Cavaliers también cambiará. 

El ávido lector habrá leído que Ricky está en su último año de contrato. Es carne de traspaso. Un movimiento clásico en la NBA es intentar sacar algo por los jugadores en último año de contrato si no se tiene clara su continuidad. Era el caso con Rubio. Después de un mal año en Minnesota y de que lo bien que lo hace con la Selección no tuviera traducción, ha habido golpe de timón y ahora está dominando, incluso teniendo compañeros que le buscan para tirar esos triples que en el pasado tanto se le atragantaban. Tiene afinidad con Garland y Mobley, los dos pilares sobre los que se quiere construir. Su salida ya no está tan clara. Pero al gusto que le ha cogido J.B. Bickerstaff se suma el hecho de que Sexton también está en el último año de contrato y, pese a tener sólo 22 años, su puesto tampoco estaba garantizado ni antes ni, mucho menos, después de la grave lesión. 

De la generación de Luka Doncic y Trae Young hay varios jugadores que no fueron renovados cuando debían serlo, como Ayton (1º), y uno de ellos es Sexton. Y la intención era, según la prensa local, no intentarlo en verano y ver qué mercado tenía con intención de soltarlo. En los inicios del jugador en Cleveland ya advirtieron que "no sabe jugar" y se ha extendido el rumor durante estos tres años de que los compañeros se quejaban continuamente de su egoísmo a la hora de dirigir al equipo como base. 

Ahora la patata caliente está en los despachos. Koby Altman es el hombre con todo el poder en lo deportivo y deberá decidir antes del 10 de febrero, fecha en la que se cierra el mercado para traspasos. No sería de extrañar que Ricky, en un rol secundario pero brillante como el que tiene ahora, pueda cazar un nuevo contrato por más de un año y cerca del montante actual (51x3, 17 millones de media). Su rendimiento es inequívocamente espectacular. A valorar en la ecuación también el rumbo del equipo esta temporada; cuanto más decaiga y más se acerque a la parte baja de la clasificación en el Este, más probabilidades habrá de que el español sea una moneda de cambio ya que, en el presente, no les haría falta. Son varios los condicionantes que forman parte ahora de un nuevo partido, el de las oficinas, para intentar hacer de estos Cavs un conjunto con el mejor futuro posible. Ricky aquí será sólo espectador.