LIGA ENDESA | 2ª JORNADA

Bruno Fitipaldo comanda el estreno del Lenovo Tenerife

El base uruguayo, con 31 puntos, desactiva cualquier intento de remontada del Unicaja. Gran partido, otra vez, de Gio Shermandini: 19+6. Jaime Fernández, el mejor visitante.

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Aunque fue siempre por delante en el marcador salvo en el 9-10, tuvo que sudar el Lenovo Tenerife para conseguir su primera victoria en el presente curso baloncestístico. Guiado por un descollante partido de Bruno Fitipaldo, los jugadores de Txus Vidorreta supieron manejarse a la perfección con el marcador a favor, aunque el último arreón de Jaime Fernández y Barreiro hizo que se tambalearan los cimientos de una victoria que parecía segura.

Ciclotímico como fue, el primer tiempo de este partido se fue desarrollando por parciales. Tras unos ataques inicial trufados de cierto anarquismo, la locura ofensiva de toda la vida, el Lenovo Tenerife se puso rápidamente con un claro 9-2 a su favor tras un 2+1 de Shermadini y una bandeja del siempre activo Sasu Salin. Se recompuso rápidamente el Unicaja por medio de Barreiro y Cole. Así, siete puntos consecutivos del primero y un triple de Cole le dieron ventaja en el marcador a la formación malacitana: 9-10. Quiso devolver el equipo local este saco de golpes, y cinco puntos seguidos de Fran Guerra y dos libres de Fitipaldo le dieron brillo a un parcial de 9-0 que de nuevo lanzaba en el marcador a los muchachos de Vidorreta: 18-10.

No terminaba de remontar el equipo de Katiskaris, pero tampoco daba la sensación de que los locales pudieran romper tan pronto este duelo. En estas entró en juego Abromaitis, que entre los últimos segundos del primer cuarto y los primeros del segundo enchufó dos triples que le dieron mucho aire a su equipo: 20-18. Poco después, una delicia del renacido Jaime Fernández tras quebarle la cintura a Shermadini empató el partido a 22, aunque de nuevo Fitipaldo acudió al rescate de su equipo para darle aire al Lenovo Tenerife, y su segundo triple elevó un respetable 34-27 al cielo del pabellón Santiago Martín.

Katsikaris había dispuesto un quinteto con Guerrero como epicentro defensivo, y el gigante de la siempre prolífica cantera cajista conectó un soberbio tapón a Huertas con un gancho fácil para acercar a los suyos, 34-31, antes de que se llegara al descanso con un marcador que anunciaba dura batalla en la segunda parte: 38-34.

Mantenía el equipo chicharrero la ventaja tras el estío, sabiendo manejar a la perfección sus ventajas. Y sabiendo hacer daño cuando se le presentaba la mínima oportunidad. Así, con el el marcador en 43-36, una antideportiva de Eric sobre Shermadini acabó en dos tiros libres anotados por el gigante georgiano más una canasra de Huertas que disparaban en el marcador al Lenovo Tenerife: 47-36.

Dos triples de Bouteille acercaron al Unicaja, 51-45, pero apareció Salin para enchufar desde más allá de la línea y mantener a los suyos con esa clara ventaja de la que no lograba arañar prácticamente nada el equipo de Katsikaris. Se agarraba por aquel entonces el equipo malagueño a la hiperactividad de Francis Alonso, y así consiguió llegar al final del tercer cuarto con mucha vida por delante: 61-54.

Con Fitipaldo al timón, la fortaleza del Lenovo Tenerife permaneció inexpugnable por más intentos de subirla que intentara el Unicaja. Su tercer triple, combinado después con otro acierto de Shermadini, pusieron al equipo aurinegro con un peligroso 68-57 que hacía presagiar que la victoria, como así fue, se iba a quedar en La Laguna, esa preciosa ciudad que es Patrimonio de la Humanidad. El base uruguayo seguía a los suyo, otro triple para el 73-62, y cuando Jaime Fernández puso al Unicaja 73-67, el 6 de los locales emergió como el que gigante que esta noche fue para sacarle un 3+1 a Cole y dejar el marcador en 77-69, ahorrándole de paso disgustos a la siempre animosa parroquia local.

Supieron los locales aguantar las embestidas visitantes, que llegaron a ponerse 81-77. Parecía que Fitipaldo, quién si no, certificaba la victoria local anotando dos tiros libres, pero un agónico triple del renacido Jaime Fernández, 83-80, le añadió dramatismo a los últimos segundos, preciosa la locura baloncestística que se vivía sobre el parque. Si Salin clavaba otros dos tiros libres para el Lenovo Tenerife, Barreiro acertaba para el 85-82 poco antes de que el omnipresente Fitipaldo, ahora sí, certificara la victoria local.