NBA | JAZZ 117 - CLIPPERS 111 (2-0)

A lo Stockton y Malone: los Jazz bailan con Kawhi y se ponen 2-0

Donovan Mitchel anotó 37 puntos, Rudy Gobert atrapó 20 rebotes y los Clippers volvieron a mostrar sus carencias. Los Jazz, 2-0 y a soñar.

Los Jazz, conta la historia. El equipo de Salt Lake City va 2-0 en las semifinales del Oeste y está a dos victorias, tan solo dos, de las primeras finales de Conferencia desde 2007. Y con el mejor récord de la NBA, algo que no conseguían desde el siglo pasado. Ese espíritu, el de John Stockton y Karl Malone, el del anillo que no pudieron conseguir, es ahora el que está dentro del corazón de una afición mormona por el día pero muy ruidosa cuando le toca ver baloncesto, agresiva con el rival, conectada con sus jugadores y centrada en ser uno más dentro de un partido en el que hay de todo y ahora, también público. Eso puede ser diferencial para los Jazz, que demostraron tener más madera de la que la gente presuponía al lograr cuatro victorias consecutivas ante los neófitos Grizzlies. Y que ahora van directos a las finales del Oeste, tras adelantarse por 2-0 ante un equipo al que se le presupone mucho talento, pero que no para de mostrar sus enormes carencias.

Y no son Stockton y Malone, pero tienen mimbres para ser, al menos, iguales o mejores que ellos. Rudy Gobert se fue a 13 puntos y 20 rebotes después de ser elegido Mejor Defensor de la NBA, además de añadir 2 robos y 3 tapones. Y Donovan Mitchell, en una exhibición digna de una estrella, sigue a lo suyo en playoffs, como si nada ni nadie le importara: 37 puntos (27 en la primera mitad) y una resolución al final llena de actitud y señales de que es mucho más que un mero All Star. El escolta promedia más de 32 puntos por partido en playoffs, envalentonó a los suyos en primera ronda tras ser baja en el duelo inicial y endosó 45 puntos a los Clippers en el estreno de la serie de semifinales. Y todavía no conoce la derrota este año en playoffs (el partido que no estuvo los perdieron los Jazz), una parte de la temporada en la que se crece sin parangón.

El equipo de Quin Snyder lo hizo todo bien. Aplacó los ánimos de urgencia de un equipo rival que ha perdido el primer partido, se escapó en un segundo cuarto en el que se vio en pista una master class defensiva y cerraron el partido como auténticos veteranos, al final, cuando sus rivales intentaron por todos los medios rascar una victoria imposible. Ahora, Utah se adelanta dos cero y está más cerca que nunca de regresar a la última ronda del Oeste, algo que no hacen desde hace 14 años, todavía con Jerry Sloan de entrenador y gente como Deron Williams o Carlos Boozer como protagonistas. Y los Clippers se alejan de esa ronda, que no han alcanzado nunca en medio siglo, y se quedan en la misma situación que contra los Mavericks (un 2-0), solo que ahora han caído fuera de casa. El único lado positivo que pueden mirar, eso seguro.

La intendencia y un mal Kawhi

En los Jazz funcionó todo como una máquina perfecta. Joe Ingles, providencial al final, se fue a 19 puntos con 4 de 7 en triples. Bogdanovic sumó 16, O'Neale 8 y Jordan Clarkson, 24 desde el banquillo con 6 de 9 desde el exterior y con una gran actitud defensiva. Quin Snyder rotó bien. tómo las decisiones correctas en los momentos adecuados, y evidenció la falta de respuestas de Tyronn Lue, que no da con la tecla y no ve forma ni de parar a Mitchell (que se llevó un susto al final), ni de hacerlo con un equipo que, recordemos, todavía no cuenta con Mike Conley, que sigue viendo los partidos en traje y no tiene fecha de retorno. Si vuelve, los Jazz tendrán de refuerzo a un hombre experimentado y uno de los jugadores más fiables de la competición. Y los Clippers, sin él en pista, han desaprovechado ya no una, sino dos balas para sacar un partido de Utah y conseguir una ventaja de campo que no tienen.

El principal problema que tuvieron los Clippers fue Kawhi Leonard. O su ausencia, principalmente; la estrella ya demostró en el sexto partido ante los Mavericks la magnitud que puede llegar a alcanzar (45 puntos ante Luka Doncic y compañía), pero está lejos de ser ese jugador que iba camino de leyenda, primero en los Spurs y luego en los Raptors. En el segundo partido ante los  Jazz se quedó en 21 puntos y se escondió en demasía en el último cuarto, donde solo intentó cuatro lanzamientos para anotar uno. Sí estuvo bien Paul George (27+10+6) y Reggie Jackson (29 puntos), pero los Clippers necesitan mucho más de Kawhi si quieren volver a meterse en la eliminatoria y tener opciones de disputar las primera finales del Oeste de su existencia. Porque sí, los Jazz luchan contra la historia. Pero la lucha de los Clippers es peor. Básicamente, porque tienen el peor rival posible: ellos mismos.