Finalizado

EUROLIGA JÚNIOR | MADRID 81 - 78 BARÇA

Histórica final: el Clásico del futuro lo decide el 'otro' Garuba

La final entre Madrid y Barça se decidió en la prórroga. Los blancos reeditan el título con un Garuba imperial, Ndiaye y Kostadinov. Caicedo (26+11) no fue suficiente para el Barça.

Y el Real Madrid prevaleció. Los blancos sudaron la gota gorda para reeditar el título que conquistaron el 2019 (en 2020 no hubo torneo por culpa de la pandemia) y levantan la Euroliga júnior de forma merecida, con un final de infarto que se alargó en forma de prórroga, casi una justicia divina entre los dos mejores equipos de Europa. Finalmente, el conjunto del que es responsable Alberto Angulo, que ha hecho un trabajo excepcional, se impuso a un Barça que también mereció el título; la explosión se desató en ambos extremos cuando el intento de triple de Agustin Ubal, que pretendía forzar el segundo tiempo extra, era taponado por Eli Ndiaye (MVP del torneo), el hombre que representa el futuro blanco. Por un lado, un torrente de emociones envolvió a los blancos. En el polo opuesto, los jóvenes baloncestistas del club catalán se echaban, lógicamente desolados, las manos a la cabeza.

La tónica del partido fue de una igualdad absoluta, casi poética. El primer periodo ya avisaba de que no iba a haber facilidades (17-17), y el Madrid apretaba al descanso para irse siete puntos arriba (38-31), pero sin haber sentenciado. Los azulgrana fueron entonces un martillo pilón que fue escalando hasta llegar a la cima, y se llegaron a meter cinco arriba (60-65) con algo más de siete minutos para el final. Lo que el Barça había hecho antes a los blancos les tocaba hacerlo ahora; y así fue: Henri Veesaar empató el duelo a 73 con apenas dos segundos para la conclusión, Michael Caicedo falló el intento de triple y el partido se marchó a la prórroga.

El Barça se adelantaba en el tiempo extra, pero hasta ahí llegó. El pundonor catalán les llevó a tener la posibilidad de forzar una segunda prórroga cuando parecía que los blancos ya habían sentenciado, pero Ubal erró el intento de tres y el título continental fue para el Madrid, que consigue en júnior lo que el equipo absoluto se dejó ante el Efes en cuartos, en una eliminatoria histórica. El Barça, por su parte, se queda con la miel en los labios igual que hicieron los sénior, en una final igualada e incluso rozando un título que no llegó pero estuvo cerca. Final histórica en un Clásico. El del baloncesto español, pero también el del europeo.

La sorpresa del partido consistió en que el mejor jugador no fue Eli Ndiaye, que sin embargo, cuajó una muy buena actuación: 17 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 5 robos para el futuro del Madrid. Sin embargo, el factor diferencial fue Sediq Garuba, hermano de Usman, que finalizó con 13 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 5 robos, además de irse a 25 de valoración, la mayor de los blancos y la segunda mejor del partido tras los 26 de Michael Caicedo (25+11 en 45 minutos), que lo hizo todo bien menos anotar el triple de triunfo. Kostadinov sumó un buen 18+12 para los blancos (6 rebotes ofensivos), Klazvar 16 tantos y Veesaar y Spagnolo su aportación desde el banquillo, del que no saltó Juan Núñez (convocado por Pablo Laso para ayudar a la primera plantilla con las lesiones de Laprovittola y Llull). Los 21 rebotes ofensivos blancos, claves en las segundas oportunidades, resultaron cruciales. El Madrid repite y conquista Europa. El Barça pide paso. Y el futuro está asegurado.