BILBAO BASKET 98-HEREDA BURGOS 89

El Bilbao Basket pone la permanencia al rojo vivo

Sometió con sorprendente solvencia a todo un campeón de la Champions, un Burgos perplejo, y suma dos victorias seguidas, empata con el Estudiantes y reaviva la emoción por abajo. Brown y Hakanson, estelares.

Cuando uno gana a un bicampeón de Europa ¿qué es? ¿cómo se rotula eso? ¿se canjea por acciones de la permanencia en la ACB? No es fácil resumir lo que ha pasado en Miribilla. El RETAbet, un equipo moribundo, confinado diez largos días, recién salido de las garras del Covid... humillando a todo un Burgos, al que tuvo en la lona con 21 puntos de desventaja. Una transformación portentosa, un milagro que a veces se ha visto con el pabellón con más magia de la ACB repleto, en plena combustión, pero jamás con este vacío sobrecogedor. Si esta gente tenía una mochila llena de piedras, el triunfo les pone en órbita anímicamente, en una galaxia lejana. Ahora mismo parecen los más enteros de cabeza de la competición. Están empatados con el Estu (incluso por encima de forma simbólica porque estos tienen una derrota más) y deben superarle porque el 'average' es para los colegiales. A estos les queda recibir precisamente al Burgos y a los vizcaínos, visitar al Real Madrid y acabar en casa ante la Penya. Apasionantes tres partidos.

Nada hacía presagiar ese desenlace en la puesta en escena, y eso que los visitantes amanecieron sin la mentalidad precisa. "No hemos venido con la tensión suficiente", señaló a la conclusión Francisco Javier Hernández, ayudante de Peñarroya, que no compareció en sala de prensa tras ser expulsado. Se seguían las rutinas habituales en el vicecolista, que hizo el pasillo al campeón europeo y ya con el balón en juego parecía seguir con esa disposición con una alfombra hacia la canasta. Encajaba muchos puntos en la pintura, 12 en el 14-18. Rivero se hacía muy grande bajo el aro y el Hereda San Pablo movía la pelota con claridad a media distancia. Los locales abusaban del triple, hacían 'ochos' sin mirar al aro, estaban desorganizados. Mumbrú hizo coincidir en cancha a Hakanson y Athinaiou a ver si por esas...

Pasillo del Bilbao Basket al Burgos

Una de las estampas del día la representaba el pundonor de Serron, que sigue tocado físicamente en una rodilla. Sus tiros lejanos eran pedradas con amenaza al cristal, pero fue capaz de levantar un balón bajo el aro ante las torres enemigas y aportar esa energía que tanto necesita el equipo bilbaíno. Y en el tramo final del arranque, Brown levantó al grupo con su gasolina. El acto inicial se fue al limbo con 24-14. Tuvo fases de absoluta locura, descontroladas, pero gracias a los chispazos del escolta norteamericano, el RETAbet se lo empezó a creer. También intervino decisivamente Totè, aguantó en defensa metiendo el cuerpo y aportó ese punto necesario para proteger la zona cuando se ausentaba Balvin, jugador franquicia en Miribilla. Si hasta ese momento todo había dependido del talento individual de Jenkins, el Bilbao Basket empezó a organizarse, a construir desde los balones interiores. El Burgos pudo vivir de los errores clamorosos del conjunto vizcaíno y los ocho regalos en forma de pérdidas con situaciones claras. El rebote era síntoma claro de quién tenía más ganas: 13-3. Brown fue la estrella en ese momento: 40-34 al descanso. La mejor defensa de la temporada hacía pensar: ¿Y si sí?

Hakanson encendió la máquina de sumar puntos tras el descanso, con ocho seguidos y el tope de la ventaja vasca: 50-37, a 7:48 para acabar el cuarto. Balvin cogió a Rivero para frenar al hombre más inspirado del Burgos y Kulboka hizo lo que pudo con Kravic, un hombre mucho más grande. La ventaja crecía y crecía en un cuarto de ensueño y el base sueco estaba como flotando en una nube: 58-41 (-15:17). Ver para creer. Cometió su tercera falta personal a 13:54 para acabar y se tomó un respiro.

Los tres entrenadores locales vivían en pie los 40 minutos y marcaban la enorme intensidad local. La duda era: ¿hasta dónde le alcanzarían las fuerzas al Bilbao Basket? Los protagonistas descansaron y Brown, con un recital de pases, apadrinó el 69-52 a 50 segundos para el último cuarto. Seguía a lo suyo Jaylon, un tipo que no está sobrado de talento individual, pero desborda por arrojo, un primer paso para romper imparable y saltos por la estratosfera.

El partido cogió color. Negro, en concreto. Caían triples como churros: 7/10 en el tercer cuarto. Peñarroya, siempre un azote para los árbitros, andaba mosqueado por la línea de su equipo y trató de espolearle. Vio dos técnicas y desfiló a vestuarios. Otra recibió Cook, el más veterano del lugar. Vaya dos torpes favores al Bilbao Basket, que se fue al techo de ventaja: 75-54. Pero a la vez lograron su propósito de picar al Hereda en el orgullo. El cansancio hacia mella en las filas vizcaínas, mientras Hakanson-Brown seguían pidiendo a gritos que el sueño no concluyese. Benite empezó a meter canastones, hasta acercar a los castellanos a un suspiro, a seis, a 2:19 y a 28 segundos para que cayeran el telón. No fallaba nada, metió 21 en el último acto, una bestialidad casi como ante el Betis (25). Pero la gloria estaba reservada para el Bilbao Basket, que al fin ganó a uno de los 12 primeros. Segunda tacada de dos triunfos tras el de Gipuzkoa-Betis. ¿Alguien da más?

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Mumbrú: "Sería muy fácil dejarse ir, pero este equipo lucha cada día"

Mumbrú destacó que, a pesar de que "sería muy fácil dejarse ir" en la delicada situación en la que se encontraban antes de ganar el sábado al Fuenlabrada y hoy al San Pablo Burgos, su equipo "lucha cada día" por una permanencia que siguen teniendo en sus manos.

"Llevamos tiempo no solo siendo profesionales sino trabajando al máximo. Tenemos dos victorias más y volvemos a estar en la pelea. Si hubiésemos perdido hoy seguramente todo sería un poco más difícil", señaló el técnico de los 'hombres de negro' en la rueda de prensa posterior al encuentro.

Mumbrú añadió que les hubiera "encantado poder vivir" este partido con sus aficionados en las gradas porque les hubieran dado "un chute de energía que daría igual el covid -que les obligó a estar confinados diez días- o cómo estuviéramos físicamente".

"Pero no están y se merecen este nivel de lucha y de energía. Hay mucha gente pendiente de nosotros y hoy hemos estado con ese nivel al cien por cien. El jueves contra el Real Madrid lo daremos todo, no queda otra. No tendríamos mañana si no hubiera hoy y tenemos hoy", se felicitó.

Acerca del partido, Mumbrú destacó que siguieron el plan de "intentar un partido de ritmo y ser agresivos" ante un rival que llevaba diez días sin competir, lo que unido al "acierto importante" y la buena defensa del tercer cuarto les permitió alcanzar una renta de 20 puntos.

"En el último cuarto era normal que Burgos volviera al marcador, Benite ha estado increíble y eso ha ajustado el final. Con los nervios y la necesidad perdimos algún balón tonto, pero a falta de tres minutos hemos vuelto a la normalidad y fuimos capaces de controlar el partido para llevarnos la victoria", explicó.

"Está todo el equipo haciendo un esfuerzo enorme porque no es fácil jugar tantos partidos seguidos. A ver si nos recuperamos bien físicamente porque mañana por la mañana tenemos viaje, entrenamos y el jueves otro partido", recordó Mumbrú.

Fran Hernández: "No hemos venido con la tensión suficiente"

Fran Hernández, entrenador ayudante del Hereda San Pablo Burgos, subrayó que una de las claves de la derrota de su equipo frente al RETAbet Bilbao Basket fue que no llegaron a Miribilla "con la tensión suficiente contra un equipo que se está jugando la salvación".

"Veníamos de ganar la Champions, pero habíamos trabajado toda la semana para preparar este partido y tendremos que corregir muchas cosas contra Estudiantes", subrayó el técnico madrileño que compareció en la rueda de prensa posterior tras la descalificación durante el encuentro del primer entrenador, Joan Peñarroya.

Hernández añadió que después de haber "entrado bien" en el partido, "con situaciones cómodas en ataque", "con el paso de los minutos" bajaron "el nivel defensivo concediendo canastas fáciles unidas al buen juego del Bilbao Basket".

"Después del descanso no fue la puesta en escena que queríamos y no hemos entrado con la mentalidad suficiente para competir un partido contra un equipo que se jugaba mucho en la pista. Han preparado muy bien el partido buscando situaciones en las que no hemos estado cómodos", admitió Hernández.

El técnico añadió que la descalificación de Peñarroya en el tercer cuarto "animó a los jugadores a querer dar una respuesta" y consiguieron así "dar un pasito más, pero más con el corazón que con la cabeza".

"Nos hemos puesto a seis, pero en una situación más emocional que a nivel de trabajo y de juego", añadió Hernández antes de recalcar que el San Pablo Burgos encara sus tres partidos de esta semana "con la máxima intensidad posible" y el objetivo de lograr "una victoria, como mínimo" para asegurar la sexta plaza.

RESUMEN

RETAbet Bilbao Basket (16+24+37+21): Hakanson (23), Jenkins (17), Serron (2), Kulboka (12) y Balvin (6) -cinco inicial-; Athinaiou (7), Brown (25), Reyes, Miniotas (4), Toté (2) y Kljajic.

Hereda San Pablo Burgos (20+14+22+33): Renfroe (7), McFadden (11), Salvó (8), Rivero (12) y Kravic -cinco inicial- Cook, Benite (30), Rabaseda (6), Horton (10), Sakho (3), Barrera y Salash (2).

Árbitros: Carlos Peruga, Jorge Martínez y Jacobo Rial.. Descalificado el entrenador del San Pablo, Joan Villarroya (m.30). Sin más eliminados.

Incidencias: Partido aplazado de la jornada 35 de la Liga Endesa disputado en el Bilbao Arena de Miribilla sin público debido a las restricciones sanitarias por la pandemia de covid. Antes de comenzar el partido los jugadores del Bilbao Basket hicieron el pasillo de honor al San Pablo Burgos por su reciente título en la Liga de Campeones