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Ryan Saunders: "Ricky Rubio tiene perfil de entrenador"

Baloncesto europeo y NBA, Timberwolves, KAT, Edwards, Jokic... El técnico atiende a AS con motivo de un nuevo programa para jóvenes entrenadores.

Ryan Saunders: "Ricky Rubio tiene perfil de entrenador"
STREETER LECKA AFP

Cuando Ryan Saunders asumió el cargo de entrenador jefe de Minnesota Timberwolves era más joven que tres de sus jugadores. En total, en la NBA había 43 jugadores mayores que él, de 32 años. El más precoz en 40 temporadas, pero con un legado eterno a sus espaldas. Su padre, Flip Saunders, llevó a la franquicia a disputar ocho de sus nueve playoffs. Entregado, abierto y en constante formación, en sentido bidireccional. Como representante y miembro activo del proyecto Jr. NBA Coaches – Online, atiende a AS, junto a otros medios internacionales. El programa, alojado en OWQLO, consiste en una plataforma virtual de recursos y contenido que ofrece simulacros, videos instructivos y clínics para la formación, a nivel mundial, de los entrenadores más jóvenes.

32 años y entrenador jefe, increíble.

Sí, fue muy inesperado, en un cambio a mitad de temporada, pero, obviamente, estoy muy agradecido. Sobre todo, por todo lo que pude aprender de Tom Thibodeau antes de que le sucediera. Él sabe que le aprecio mucho. Cambiaron los roles, aumentó la presión, etc., pero sentí que estaba preparado para poner a prueba todo lo que había aprendido. Mi tiempo en Minnesota, hasta hace un par de meses, ha sido maravilloso, estoy muy agradecido con la oportunidad que me dio la organización y ahora siento que estoy más preparado aún para mi próximo reto, llegue cuando llegue. He aprendido que el baloncesto es baloncesto y hay que focalizar los esfuerzos en los jugadores. La NBA es una liga en la que hay mucho talento y el trabajo de los entrenadores yo siento que tiene que ver con hacer que las posesiones tengan éxito a través de potenciar sus habilidades innatas.

Siempre se pide experiencia. Si eres un jugador joven, no puedes, de primeras, asumir grandes roles porque no tienes experiencia. Si eres un entrenador joven, no estás preparado para la élite por lo mismo. Pero para tener experiencia, necesitas una primera oportunidad. ¿Cómo superó este proceso?

Es una gran pregunta, sobre todo ahora, que ves cómo los jugadores llegan al máximo nivel y son drfateados más y más jóvenes. Y lo mismo sucede con los entrenadores que llegan al profesionalismo. Me parece increíble que este año haya sido mi decimoprimera temporada en la NBA. Empecé en Washington Wizards, focalizado en el desarrollo individual de los jugadores, después pasé a ser asistente y, finalmente, he tenido el placer de ser entrenador jefe de Minnesota Timberwolves en los últimos tres años. Cada día es una nueva experiencia y he disfrutado con todo. Especialmente, con este tipo de programas enfocados en el talento joven de la NBA, que son tremendamente enriquecedores. En este caso, no en jóvenes jugadores, sino que en jóvenes entrenadores que pretenden ampliar sus conocimientos para los primeros pasos de sus carreras. Lo más importante, yo creo, es dar lo mejor de uno mismo en todo lo que se plantea y en el momento en que se hace. No hay que centrarse en el destino, sino en el camino, de esto trata ser entrenador. Y, también, obviamente, en compartir conocimientos, en poner toda tu atención en los jugadores, como deportistas y como personas.

En este sentido... ¿Qué consejo daría a todos esos entrenadores jóvenes, como los del programa, que están dando sus primeros pasos?

Hoy en día, hay mucho conocimiento accesible, y gratis, para todo el mundo en internet. De toda experiencia se puede aprender algo. Simplemente, buceando un poco en Twitter puedes encontrar muchos entrenadores fantásticos. Puede que no a un nivel profesional, y puede que nunca lleguen a ello, pero son grandes maestros igualmente. Hoy en día hay grandes técnicos a nivel escolar, en los institutos... Es muy importante fijarse en qué están haciendo el resto de entrenadores. Cuando estoy conduciendo por Minnesota y veo a un grupo de jóvenes, o niños, entrenando, siempre intento fijarme en qué ejercicios están haciendo, qué proponen los entrenadores, y ves que es lo apropiado. Eso es porque leen, porque comparten conocimiento, porque participan en clínics, estudian cada situación, visionan cintas, etc. Se introducen en el baloncesto, y el baloncesto es un deporte que, si lo tratas bien, él te trata bien a ti.

Habla constantemente de compartir conocimiento, de aprender entre entrenadores... ¿Quién ha sido su principal maestro?

La persona qué más cosas me ha enseñado es mi padre. Recuerdo despertarme de madrugada y encontrarle viendo cintas y cintas de partidos. Aprendí mucho de él. Algo que siempre aprecié mucho fue que incidiera en que debía formarme a mí mismo, en que debía encontrar mi propia filosofía. Si apuestas por mucho pick and roll, por una primera línea defensiva muy fuerte... apuestos por lo que apuestes, tienes que creer en ello.

¿Cómo era la relación con su padre? De padre a hijo, claro... pero, ¿también de entrenador a futuro entrenador?

Sí, sí, realmente sí (ríe). Recuerdo cómo me acompañó en todo mi proceso en el instituto, cuando estaba trazando su legado en Minnesota, y cómo se fijaba también en ese baloncesto, y en cómo trataba de ser mejor entrenador cada día. Recuerdo ir al gimnasio con él, tarde, muy tarde, y que me dijera "si puedo entrenar a Kevin Garnett también te puedo entrenar a ti, mi hijo de 16 años". Sí, era una relación entre padre e hijo, pero también entre un entrenador y un chico que jugaba al baloncesto.

Ryan Saunders contra los Thunder, el 8 de enero de 2019, en el Chesapeake Energy Arena de Oklahoma.

La NBA cada vez es más internacional y que la formación sea online y para todo el mundo es una muestra más de ello. ¿Qué significa para usted formar parte de esta expansión? Centrando la cuestión en Europa, ¿cómo ha vista la evolución del baloncesto en el continente?

Para mí es maravilloso. Es algo de lo que siempre me gusta hablar. He tenido la oportunidad de estar en Finlandia, hace cinco años, también en India, etc. Estoy muy interesado en conocer las distintas culturas baloncestísticas y en ver cómo crecen. Siempre he pensado que, en Europa, y también en el resto del mundo, es muy interesante desarrollar este tipo de programas. Cuando estás sobre las pistas de otros países, cuando hablas y ofreces formación a otros entrenadores... es muy enriquecedor y casi siempre me quedo muy impresionado. He tenido la suerte de entrenar a jugadores europeos con mucho talento. Su forma de entender el baloncesto, su compromiso con el equipo, sus fundamentos... todo eso nace de los jugadores, pero también de los entrenadores que han tenido y de la estructura que hay detrás de ellos. Estoy muy orgulloso de formar parte de algo así. Ahora que tengo más tiempo, que puedo hacer cosas como esta, tener contacto con la NBA júnior, con gente del resto del mundo, como vuestro caso, es una gran oportunidad para mí también.

Desde su perspectiva, ¿cómo de grande es la brecha entre el baloncesto europeo y el estadounidense hoy en día? En este tiempo, hemos visto como entrenadores estadounidenses brillantes, como Rick Pitino o Larry Brown, han probado en el baloncesto europeo. También casos contrarios, como Pablo Prigioni, a quien conoce de cerca. ¿Está en su mente entrenar fuera de Estados Unidos en un futuro?

Cuando observas a un jugador en proceso de draft, que está evolucionando, no distingues si es un jugador europeo o estadounidense. Para mí sólo hay jugadores de baloncesto, procedan de donde procedan, y eso es porque, para mí, la brecha actual entre el baloncesto estadounidense y el europeo es muy pequeña. Hoy en día, algunos de los mejores jugadores de la NBA son europeos y, por el contrario, algunos de los mejores jugadores de rol son estadounidenses. Todos pueden encajar en un sitio u otro, de forma igual. El baloncesto europeo ha ido creciendo mucho y, hoy en día, es muy respetado.

Recuerdo cuando, en los años 2000, con mi padre, fuimos al Campeonato del Mundo, en Indianápolis. Yo todavía estaba en secundaria y vi a (Dejan) Bodiroga jugando con Serbia. Esos movimientos suyos, que ahora son old school... Ver a ese equipo jugar colectivamente me fascinó. Nosotros, como entrenadores de la NBA, estamos constantemente "robando" conceptos de Europa. Y en cuanto a mí se refiere, si me llegara la oportunidad, claro que estoy abierto a ello. NBA, baloncesto europeo, universitario, de instituto, hay que estar comprometido con todos ellos. Como entrenadores, tenemos que impulsar el juego, sea donde sea, y en Europa se está haciendo un gran trabajo en ese sentido.

Esta temporada, Anthony Edwards dijo que Ricky Rubio es el mejor líder que ha tenido nunca. ¿Es Ricky el perfil de jugador que puede terminar siendo un gran entrenador? Usted, además, ha podido ver la evolución de Ricky como nadie. Coincidió con él en sus primeros años y también esta temporada. ¿Cómo ha cambiado en este tiempo?

Efectivamente. Pude entrenar a Ricky cuando era entrenador asistente y ahora he tenido la oportunidad de hacerlo como entrenador jefe. Siempre he sido un fan de Ricky Rubio, tanto por lo que puede hacer con el balón en las manos como por todo lo que les da a sus compañeros de equipo o a la comunidad, con gran capacidad de liderazgo. Definitivamente, tiene el perfil para terminar siendo entrenador.

Ha estado compitiendo en el máximo nivel durante muchos años. Es su forma de competir, pero también su forma de relacionarse con la gente. Es alguien de quien siempre quieres estar rodeado. Sin ir más lejos, le pude ver la semana pasada. Vino a mi casa con su hijo pequeño, que tiene una edad parecida al mío, y como padre también es excelente. Está conociendo nuevas perspectivas, quizás diferentes a las que había tenido a lo largo de su larga carrera. Por supuesto que puede ser entrenador.

Edwards también es muy especial... y Karl Anthony Towns. Usted que les ha visto de cerca, ¿qué podemos esperar de ellos?

Estoy muy orgulloso de mi tiempo en Minnesota, de mi tiempo con este grupo y de haber formado parte de esta organización. Viendo su proceso, cómo han ido recuperándose de los contratiempos, cómo se entienden Towns y (D'Angelo) Russell ahora que pueden compartir minutos... es algo que me encanta ver. Para ser élite en la NBA tienes que ser muy, muy bueno, y KAT es uno de los jugadores más talentosos que he podido ver. La forma en que puede jugar por dentro, pero también las cosas que puede hacer en el perímetro... disfruta de este deporte. Para mí ha sido maravilloso poder entrenarle, verle crecer de cerca. Es que da gusto verle jugar. Además, tiene un entorno que le apoya y le abraza. Le vaticino una larga y exitosa carrera.

Y Anthony Edwards es un talento increíble. Llegaba tras mucho tiempo sin jugar, sin summer league... Draft y a jugar. Se tuvo que adaptar. Es extremadamente joven y mejora extremadamente rápido. Al principio de la temporada apostamos por él desde el banquillo para que pasara por ese proceso necesario y que las circunstancias le habían negado, para cuidarle, y ahora está haciendo cosas impresionantes. También tiene un largo trayecto por delante y está en el sendero correcto. Además, se entiende muy bien con Karl. Ambos son jugadores increíbles.

Ryan Saunders reacciona durante un partido contra los Hornets en el Spectrum Center de Charlotte.

Ha comentado que, en 2002, en Indianápolis, vio a la selección de Serbia. Hoy, un jugador serbio, como es Nikola Jokic, es el principal candidato al MVP. ¿Cómo analiza su progresión?

Para mí, esa experiencia en Indianápolis fue muy importante. Vi el gran nivel de muchos equipos, especialmente de los europeos. Entre ellos, la selección serbia estaba llena de jugadores increíbles, Bodiroga es solamente uno de ellos. Tras el torneo, empecé a investigar más sobre ellos. Verlos jugar como equipo, todos sus mecanismos... me impresionó mucho. Y, claro, ahora Jokic está en la parte más alta de la conversación por el MVP. Hace jugar a sus compañeros, toma siempre buenas decisiones, ha desarrollado mucho sus habilidades y ha sido paciente. Las cosas que hace son increíbles y, normalmente, son para que luzca el resto del equipo. Su highlights, si te fijas, son esos pases de una parte a la otra de la pista, pases por detrás de la espalda, mucho pick and roll... Hace cosas de base. Es una muestra más de cómo las generaciones europeas reducen más y más la brecha.

¿Qué consejo le daría a un jugador europeo que quiere dar el salto a la NBA?

Le daría los mismos conejos que a un joven jugador estadounidense. Que centre su atención en ser un gran compañero, en entender los partidos, su lectura. Tanto en el baloncesto europeo como en la NBA, ahora, hay muy buenos tiradores, entonces, también se necesitan nuevos jugadores para defender. Hay que estar más en forma que nunca, cada vez hay más posesiones por partido y, por lo tanto, aumenta el número de escenarios posibles. Dentro de ello, los bases deben ser capaces de hacer cosas de hombres grandes y viceversa. Como el propio Jokic. Pero, sobre todo, se trata de ser un buen compañero de equipo. En el baloncesto formativo se debe incidir en eso. Antes de ser un jugador de élite, debes entender qué significa eso, cómo crecer con eso y qué compromisos incluye.

¿Qué pueden aprender los entrenadores europeos de los americanos y viceversa?

Desde la posición de un joven entrenador estadounidense, creo que pueden aprender mucho observando la estructura, la creatividad, todo lo que los jóvenes entrenadores europeos están haciendo con el baloncesto posicional, que es impresionante. Viendo sus fundamentos, los ángulos de sus bloqueos, el número de fintas necesarias para generar una oportunidad de pocket pass, la clarividencia para detectar el rol adecuado en cada situación... Los entrenadores europeos cuidan mucho todos estos detalles. Lugo, cuando hablamos de Estados Unidos, el juego de la NBA tiene otra velocidad, un ritmo más alto, sobre todo ofensivamente. Hay que centrarse en los espacios. Defensivamente, las bases europeas son muy buenas. En la NBA hay muchos cambios en los marcajes, mucha importancia en cómo los jugadores más pequeños defienden el lado débil después del cambio, frente a un hombre grande. Cómo eliminar ese mismatch. Haciendo un escáner de estas situaciones, los entrenadores europeos también pueden aprender mucho de la NBA.

La NBA, con el mundo, está cambiando a velocidad de vértigo. Hay franquicias que empiezan a pagar con criptomonedas, la estadística avanzada cobra más y más importancia... y también están los videojuegos. ¿Cómo pueden afectar estos últimos en la formación de los jóvenes que se interesan por el baloncesto?

Justo el otro día estaba hablando sobre ello con otro entrenador con una larga carrera en la NBA, a raíz de los primeros pasos de su hijo en el mundo del baloncesto. Ahora hay otras formas de mejorar, nuevas influencias, etc. Yo llevo 20 años sin ver un videojuego, sólo el NBA 2K y por la televisión, pero tuve la oportunidad de hablar con el equipo de gaming de los Timberwolves, que entrenan horas y horas. Nos mostramos jugadas. Yo les hablé de algunas de las nuestras, y me dijeron que las aplicaban y, luego, en la vida real, también ves juagadas que ellos hacen virtualmente. Eso es fantástico. Las nuevas tecnologías, crecer con ellas, también son un buen maestro; pero, por supuesto, el juego en la pista, trabajar en el gimnasio, mantenerse activo es lo fundamental.

Dentro de la pista, las cosas tampoco son como antes. Hemos visto a equipos anotar más de 150 puntos en un mismo partido. ¿Cómo de cerca estamos de ver a un equipo anotando 200 puntos en un encuentro? ¿Cómo será el baloncesto de aquí a 10 años vista?

Espero que cuando algún equipo anote 200 puntos no sea ante un equipo que entrene yo (ríe). Creo que es muy difícil. Casi no hay posesiones suficientes, pero no nunca digas nunca. Hemos visto anotaciones increíbles este año. Es difícil prever el furo, pero el juego está evolucionando constantemente. Y suele ser cíclico. Ahora se juega más rápido, con los Warriors como catalizadores de este cambio, pero puede cambiar. Yo también estoy expectante por ver cómo será el baloncesto dentro de unos años, no tengo una bola de mágica, pero lo que está claro es que hay que formar a esos entrenadores del futuro, europeos y estadounidenses. Cualquier niño de hoy puede ser una estrella en ese futuro.