NBA | CELTICS 124 - 130 HEAT

Los Heat salvan el honor y Boston se acerca al play-in

Heat y Celtics, últimos finalistas de la Conferencia Este, luchan ahora por evitar un play-in al que los verdes se acercan de forma casi definitiva.

Hace unos meses, Heat y Celtics luchaban por las Finales de la NBA. Lo hacían, los primeros, tras unos espectaculares playoffs en los que aprovecharon la ausencia de ventaja de campo para plantarse en una ronda inesperada; y los segundos, tras vencer en siete durísimos partidos a los Raptors y con el proyecto en juego, uno que ha pisado esa eliminatoria hasta en tres ocasiones pero no ha podido acceder a la última de todas. Tiempo después, los dos equipos que quisieron dar el salto definitivo para luchar por el anillo son los perdedores de la temporada. Una atípica, sí, marcada por el coronavirus, la ausencia casi total de público (que ya empieza a aparecer en la mayoría de las pistas), con un calendario condensado, muchas mascarillas y una cantidad ingente de problemas para todos los equipos. Pero una en la que ambos equipos han demostrado sus carencias, con proyectos prometedores que se encuentran en momentos distintos pero con unas aspiraciones que eran incluso de anillo a inicios de curso, y que ahora pasan por evitar el play-in, esa especie de previa que la NBA se inventó el año pasado y ha duplicado en el actual, buscando prolongar la agonía que siempre supone la emocionante lucha por los playoffs.

Parece que serán los Celtics, y no los Heat, los que se verán abocados a disputar ese play-in. Repetirán el duelo que han tenido hoy en el Garden en apenas tres días, pero el margen cada vez es menor para remontar una distancia que sube ya a dos victorias del sexto puesto que ocupa Miami. El encuentro de hoy se antojaba clave y ha sido solo una muestra más de que la herida del equipo verde sigue sangrando sin que haya sutura posible. Todo parece indicar que, si los Celtics disputan los playoffs (parece impensable que eso no ocurra, pero...) se despedirán a las primeras de cambio (ahora mismo se enfrentarían a los Nets, y eso lo dice todo) e iniciarán un verano que se verá marcado por la reflexión constante. Desde Danny Ainge, uno de los directivos más cuestionados (en estos momentos) de la NBA, hasta un Brad Stevens al que se le han acabado los argumentos y que ya nadie compara con Gregg Popovich.

Jimmy Butler fue el líder y el vergudo del equipo de Erik Spoelstra, en el que (casi) todos aportaron. El alero finalizó con 26 puntos, 8 rebotes y 11 asistencias, potenciando ese perfil distribuidor que ha desarrollado al máximo a los mandos de un entrenador muy bueno, pero que no ha dado con la tecla este año. Eso sí, en caso de que Miami finalice en su posición actual la regular season, se las verá con los Bucks de Giannis Antetokounmpo en primera ronda. Sí, los mismos a los que eliminaron el año pasado con una exhibición táctica a la que no pudo responder Mike Budenholzer, otro técnico cuestionado y que se la juege en playoffs. Volviendo al Garden, Bam Adebayo finalizó con 20 puntos y 6 rebotes, Duncan Robinson anotó 22 con 6 de 10 en triples, Trevor Ariza alargó su segunda juventud y sumó 19, y Tyler Herro llegó a la misma cifra desde el banquillo. Con eso, y un poco de Goran Dragic (9+7), los Heat se hicieron con un encuentro que dominaban al descanso (79-53, con 43 puntos anotados en el segundo cuarto) y que se dedicaron a gestionar en la segunda mitad.

En los Celtics, un poco de todo y mucho de nada. Jayson Tatum hizo otro gran partido, con 29 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias y 11 de 16 en tiros de campo, pero de nuevo, su actuación fue insuficiente. En esta ocasión, estuvo acompañado de un espectacular Evan Fournier, que se fue a 30 puntos y 8 asistencias con 7 de 11 en triples.Marcus Smart sumó 16 puntos (y 6 pérdidas), Kemba 18 (con 5 de 12 en tiros), Aaron Nesmith otros 16, Tristan Thompson trabajó bien bajo los tableros (12 rebotes)... pero nada. La pírrica defensa de la primera parte y la tardía reacción deja a los Celtics séptimos con cuatro partidos por delante para terminar la temporada regular. Y con la segunda derrota consecutiva y la tercera en cuatro partidos. En fin, otro desastre y un partido entre dos equipos que están en una pelea muy distinta a la que estaban el año pasado. Y que tienen mucho en lo que pensar. Especialmente los Celtics, sobrepasados por la realidad y con el proyecto en jaque. Y casi mate.