CHAMPIONS | FINAL EIGHT

Jefferson y Wainright apean al Tenerife de la Champions

El Lenovo forzó la prórroga con dos tiros libres de Salin, pero fue a remolque en el tiempo extra. Yusta tuvo un triple para empatar el partido, pero su lanzamiento no entró.

El Lenovo Tenerife partía como uno de los favoritos en la Final Eight de la Champions, pero el Estrasburgo lo borró del mapa en cuartos (86-88). El partido necesitó una prórroga en la que Jefferson y Wainright complicaron el pase del equipo insular con dos triples consecutivos (79-84), aunque al Lenovo le quedaba un último cartucho todavía. Con 83-86 en el marcador, Vidorreta pidió un tiempo muerto en el que diseñó una jugada para Salin. Pero el triple, finalmente, lo tiró Yusta y no entró. Cavaliere quiso ponerle algo más de emoción al encuentro al fallar sus dos tiros libres; el rebote fue a las manos de Jefferson, que no perdonó.

En la primera parte, el Estrasburgo resistió los apretones del Lenovo, que cogió una ligera ventaja cuando los triples empezaron a entrar. Santi Yusta estaba en estado de gracia (14 puntos al descanso y 3/4 en lanzamientos de tres puntos), pero sería Marcelinho Huertas el que pondría el +10 con el que se llegó al descanso: lo hizo con un 2+1 que entró con algo de suerte (44-34).

Un triple de Doornekamp, a 6:20 para el final del tercer asalto, puso el 54-44 para el Lenovo, que no volvió a meter una canasta en juego en todo ese cuarto, sólo dos tiros libres de Shermadini. La sequía canaria la aprovechó el Estrasburgo que, con un parcial de 0-11, se puso por delante de la mano de Lansdowne. El conjunto francés aprovechó su superioridad en el rebote (31 a 20 en ese tercer cuarto) y, sobre todo, las segundas oportunidades, con 15 rebotes ofensivos por entonces.

En el último asalto, el Estrasburgo logró ponerse cuatro arriba (56-60), pero por fin entró el primer tiro del Lenovo en más de siete minutos. Fue canasta de Doornekamp, que después metió un triple para devolverle la ventaja al Tenerife (63-62). A Marcelinho le costaba encontrar a Shermadini, pero con un par de conexiones brasilo-georgianas, el Lenovo respiró. O algo. El Estrasburgo tomó la iniciativa, aunque por algo el Tenerife es el mejor equipo en tiros libres de la competición. Primero a Huertas no le tembló el puslo (71-71) y después a Salin, que colocó el 73-73 con el que se llegó al final del tiempo reglamentario. Jefferson tuvo la última para evitar la prórroga, pero su tiro no entró.

En el tiempo extra, el Tenerife fue casi todo el tiempo a remolque (Sulejmanovic puso el 79-78, la única ventaja insular) y pagó el esfuerzo. Doornekamp acabó lesionado y Shermadini, con molestias. Esperemos que se quede en un susto, porque la Champions ha acabado ya para el Tenerife, pero la Liga Endesa no.