NBA | PELICANS 129 - NETS 134

Irving no es de este mundo

El base protagoniza un final estratosférico con 8 puntos en el último minuto que salvan a unos Nets medio en cuadro. Cuarta derrota seguida de los Pelicans.

"Cuando Kyrie hace sus cosas nos salva de verdad", explicaba Blake Griffin sobre la actuación de su base. Fue una de esas veces en las que Irving demostró por qué puede ser uno de los bases más desequilibrantes de la historia en el uno contra uno y uno de los más decisivos en los minutos finales. El partido de los Brooklyn Nets fue bueno, con varios jugadores a un nivel notable. El propio Griffin aportando 16 puntos y 8 rebotes desde el banquillo, Joe Harris anotando 24 tantos, Jeff Green (6 asistencias) y Landry Shamet (8) ayudando en la creación de juego además de en la anotación... Todo eso es cierto y como tal se cuenta. Pero en un último cuarto en el que ninguno de los dos equipos se escapó del rival más allá de los 7 puntos, cuando llegó la hora de la verdad quien decidió fue Irving.

Hay que tener en cuenta que los Nets encaraban su sexto partido sin Kevin Durant ni James Harden desde que el segundo llegara a la plantilla. El récord hasta ahora era de 1-4. Sin ellos dos estaba bastante claro que si el encuentro estaba en el alambre, Irving sería el encargado de intentar que cayese del lado de los neoyorkinos. Así fue. 32 puntos (junto con 8 asistencias) en una actuación estelar coronada con un último minuto de ensueño. Porque antes de llegar a las 60 segundos finales llevaba 24 tantos. Fue entonces cuando enlazó, en este orden, un impresionante lanzamiento a la media vuelta, una no menos difícil bandeja entre varios defensores y cuatro tiros libres sin fallos. 8 tantos en 1 minuto para dar la victoria a su equipo. Y por si había dudas, provocó una pérdida de Zion Williamson a 4,8 segundos del final, para acabar de sentenciar la cosa.

Zion fue una vez más el mejor de un equipo que va a la deriva. A cuatro partidos ya de Warriors y Spurs, quienes ocupan las últimas plazas del play-in, y con cuatro derrotas consecutivas, de poco sirven los números del ala-pívot: 33 puntos (con un 73,7% en tiros de campo), 7 rebotes y 4 asistencias. Es el décimo encuentro en la carrera de Zion en el que mete 30 o más puntos con más de un 70% de acierto en los tiros, algo que en sus dos primeras temporadas como profesionales sólo habían logrado Kareem Abdul-Jabbar (18 veces), Shaquille O'Neal (17) y David Robinson (12). "No te voy a mentir. Es un poco molesto sentarme aquí cada día a decir que hemos estado cerca pero que no lo hemos cerrado. Creo que tenemos que centrarnos en los pequeños detalles. Lo he dicho una y otra vez, pero hasta que no lo hagamos no van a dejar de pasarnos estas cosas", explicaba un Zion al que parecía importarle bien poco entrar en el selecto club del que ahora forma parte.

Está claro que hay muchas cosas que mejorar en un equipo que, ahora que se puede entrar en los playoffs hasta quedando décimo, daba la sensación de que este podía ser su año para estar en las eliminatorias. Aún hay tiempo, pero las señales llevan tiempo diciendo que va a estar difícil. Está claro que se trata de un grupo en su mayoría joven que tiene mucho que aprender y mejorar, aunque su entrenador, Stan Van Gundy, no cree que estas derrotas se puedan achacar a ese factores y así lo explicó visiblemente enfadado: "Correr hacia atrás para defender no tiene nada que ver con la juventud y la inexperiencia. Esforzarse defensivamente no tiene nada que ver con la juventud y la inexperiencia. Hacer bloqueos no tiene nada que ver con la juventud y la inexperiencia. Ser superados en los cortes no tiene nada que ver con la juventud y la inexperiencia. No creo que hoy nuestra falta de experiencia haya tenido nada que ver con el resultado. Nada".