EUROLIGA

La Euroliga, un precedente de la Superliga hace 21 años

Los clubes de baloncesto tomaron en 2000 el control de la vieja Copa de Europa por sus desavenencias con la FIBA, que lanzó una amenaza de exclusión de Juegos y Mundiales.

La inauguración de la Euroliga el 16 de octubre de 2000.
Euroleague

La creación de la Euroliga, es decir, el nacimiento de una competición de baloncesto controlada por los clubes al margen de la Federación Internacional (FIBA) empezó a gestarse a finales del siglo pasado y vio la luz en el año 2000. A diferencia del fútbol y la Superliga, la nueva competición contó con el apoyo de la ULEB, la Unión de Ligas Europeas, que aglutinaba a algunos de los mejores campeonatos nacionales. Clubes y ULEB acusaban a la FIBA de autoritarismo y mala gestión organizativa y económica, y también de desmanes arbitrales.

El proyecto arrancó con el apoyo de Telefónica, propietaria del 70% de la empresa que administraría la competición. A cambio de la cesión de los derechos audiovisuales, de patrocinio y demás, los clubes recibirían unos 35 millones de dólares anuales durante un lustro, una cifra superior a la firmada por la FIBA con la empresa suiza ISL (20 millones) a espaldas de los equipos, que antes negociaban individualmente sus derechos televisivos.

La FIBA reaccionó a la ruptura expulsando a los clubes de su seno y en marzo de 2000, su secretario general, Borislav Stankovic, aseguraba: "Si los clubes se mueven al margen de la FIBA y de las federaciones nacionales, quedarán fuera (sus jugadores) de las competiciones internacionales, incluidos Juegos Olímpicos, Mundiales y Europeos". Las amenazas no se cumplieron y la Euroliga siguió adelante. El partido inaugural se celebró en el Pabellón Raimundo Saporta, en la antigua ciudad deportiva blanca, el 16 de octubre de 2000 con victoria por 75-73 del Real Madrid de Djordjevic, Herreros y los Angulo frente al Olympiakos (aún con k) de Radja, David Rivers, De Miguel y Dusan Vukcevic, el padre de Tristan, una de las perlas ahora de la cantera merengue.

"Si los clubes se mueven al margen de la FIBA, quedarán fuera de Juegos, Mundiales y Europeos"

Borislav Stankovic

Arrancaba la Euroliga con 24 clubes, entre ellos Barça, Baskonia, Estudiantes, Virtus y Fortitudo Bolonia, AEK, PAOK, Zalgiris, Benetton… No estaban todos. La FIBA mantuvo su competición, aunque debió cambiarla de nombre, ya que la Euroliga registró Euroleague y la Federación tuvo que renunciar a llamarla así, como venía haciendo desde 1996. La Suproliga FIBA vio la luz como heredera de la Copa de Europa, organizada por el organismo internacional entre 1958 y 2000. En ella jugaron durante una campaña el Maccabi, el Panathianikos, el Efes y el CSKA, que disputaron la Final Four con victoria de los de Tel Aviv el 13 de mayo de 2001. Tres días antes, la Euroliga proclamaba vencedor a la Virtus de Messina y Ginóbili tras batir por 3-2 en el playoff final al Baskonia. Dos formatos, dos campeones, una escisión que duraría solo un curso. La Euroliga ganaba el pulso y en su segunda edición (2001-02) contó con todos los grandes con triunfo final del Panathinaikos de Obradovic.

Escisión: en la temporada 2000-01 hubo dos campeones de Europa, la Virtus en la Euroliga y el Maccabi en la Suproliga

La FIBA había mantenido la Copa Saporta, antigua Recopa, pero un año después, en la campaña 2002-03, nacía la Eurocup, el segundo torneo de la Euroliga. Los clubes siguieron dando pasos hacia una competición "más estable", aseguraban, donde primaban los criterios deportivos adquiridos por trienios. Luego llegarían las licencias y las plazas fijas. Durante más de una década la convivencia con la FIBA fue buena. La Internacional reconocía a la Euroliga y esta apoyaba su gestión en los campeonatos de selecciones.

Todo se rompió en 2015: la FIBA creaba la Champions League para recuperar el control de los clubes y estos rechazaban la propuesta y firmaban con IMG por diez temporadas y 630 millones de euros, un 60% garantizado para ellos y el otro 40% para la organización de la Euroliga. Hubo nuevas amenazas y, con el conflicto de las Ventanas de selecciones, se llegó a sancionar a los 14 países de procedencia de los equipos de la Euroliga sin disputar el Eurobasket 2017. Al final no hubo sanción, ni paz; sí calma tensa. El torneo presidido por Jordi Bertomeu pasó en 2019 de 16 a 18 equipos (34 jornadas de todos contra todos, playoff de cuartos y Final Four) y, desde el próximo curso, contará con 14 licencias (plazas fijas o por dos años), que serán 16 licencias entre los 20 participantes de la Eurocup.