LIGA ENDESA | 32ª JORNADA

El Lenovo Tenerife devora a un Unicaja demasiado débil

Los de Vidorreta rompieron el partido ya en el primer tiempo ante un rival tremendamente inferior. Llegaron a ganar de 24. Huertas, Fitipaldo y Shermadini, sublimes.

No solo es que no fuera ganando en ningún momento, sino que la distancia parecía crecer por segundos. Nada pudo hacer el Unicaja de Málaga, devorado por completo por un delicioso Lenovo Tenerife (79-61). Amparadas por el faro de Shermadini y la calidad de Huertas y Fitipaldo, las huestes de Vidorreta volvieron a ofrecer una exhibición de juego coral que les lleva a apuntar, todavía más, su tercera plaza.

Pocos equipos en el baloncesto patrio parecen tener las cosas más claras que el Lenovo Tenerife. Tal vez, ninguno. Así, su primer cuarto fue una preciosa sinfonía, pura poesía en movimiento, hermoso canto y homenaje al baloncesto de equipo, imparable para el Unicaja. La batuta la tenía Fitipaldo, que asistió a Shermadini y metió un triple para darle un 5-0 a los suyos más rápido que inmediatamente. Doornekamp imitó a su base, y ese 8-0 inicial apenas tuvo como contestación una poderosa entrada de Brizuela.

Ni siquiera le hacía falta al Lenovo la infinita presencia del gigante georgiano, que cuando le da por aparecer funciona como una bola de demolición en los esquemas rivales. Así, se hizo fuerte debajo de canasta para sacarle un 2+1 a Díaz que supuso el 13-2 y, entre la canasta y el posterior tiro libre, obligó a Katsikaris a pedir tiempo muerto. Pero Fitipaldo seguía a lo suyo, cuatro puntos seguidos, para 9 de momento, que suponían un esclarecedor 17-5, distancia que aumentó poco después con el segundo triple de Doornekamp: 22-9. Parecía que se rompía el partido, así que bastante parecía hacer el Unicaja llegando al final del primer cuarto perdiendo 24-14. En el equipo andaluz, casi inerte, apenas daba la cara Jaime Fernández (8 puntos en el acto inicial).

A pesar de la psicológica desventaja de los 10 puntos, los pibes de Katsikaris se veían dentro del partido, todo un mundo esos 30 minutos que quedaban por delante. Descendió sobremanera el flujo ofensivo, imponiéndose las defensas por primera vez. Otro triple de Fitipaldo mantenía las cosas como estaban, 29-18. Por aquel entonces ya andaba en cancha Jenkins, que se estrenó en la ACB dándole a su equipo un tranquilo 35-25, distancia que se mantuvo cuando ambos equipos enfilaron el camino de los vestuarios del pabellón Santiago Martín: 39-29.

El Lenovo Tenerife reanudó el partido dispuesto a sentenciarlo por la vía rápida. Shermadini, tan imparable siempre, verdadero martillo pilón, le sacó un 2+1 a Thomas para el 44-31, y sendos triples de Cavanaugh y Salin, 50-34, obligaron a Katsikaris a pedir un receso. Lejos de reaccionar, el Unicaja se hundía cada vez más. Doornekamp encestó dos tiros libres que le daban a los suyos un clarificador +20 a favor: 54-34. El parcial a favor de la formación chicharrera era ya de 10-0, apenas detenido por un triple de Alberto Díaz. En cualquier caso, el 59-43 con el que acabó este periodo dejaba el duelo prácticamente sentenciado.

Realmente, el partido estaba ‘acabado’, imposible de detener el rodillo tinerfeño. El espectáculo parecía asegurado con el duelo tripliste que ofrecieron Huertas y Bouteille, dos cada uno, que mantenían las cosas como estaban: 65-49. El base brasileño empezó a conectar con Shermadini, y cuando esto sucede su equipo para a ser imparables. Así, entre los dos fabricaron un 72-49 que confirmaron la tunda que se estaba llevando el Unicaja, convertido ya en un verdadero saco de golpes.

La distancia llegó a ser de 24 puntos tres otro triple de Fitipaldo, 75-61, pura decoración todo lo que vendría después por parte de la formación andaluza, que deberá remar hasta el último momento para certificar su presencia en los playoff. Mientras, el Lenovo Tenerife mantiene su ritmo marcial, inamovible en esa tercera plaza, pura poesía en movimiento la suya. La tercera plaza tiene dueño.