NBA | MAGIC 124 - MAVERICKS 130

Doncic acaricia otro triple-doble para propulsar a sus Mavericks

Los Magic sufrieron a Doncic, el mejorado Brunson y todos sus compañeros. Los Mavs ya están por encima del 50% de victorias y llevan ocho de diez.

Los Mavericks han cogido la senda buena. Les ha costado y ahora lo negativo para ellos es que llega el parón del All-Star y se enfriará la racha, pero entran de lleno en la lucha por estar en las series finales de la Conferencia Oeste cuando hace sólo un mes el panorama era entre gris y negro. En Orlando aprovecharon bien, como hicieron en Brooklyn el fin de semana, las circunstancias para sacar a domicilio otra victoria, la octava en los últimos diez encuentros, con la que no necesariamente contaban a principios de curso. A los Magic les ha quedado una temporada casi cercenada entera con las lesiones de Isaac y el creciente Fultz y la poca capacidad de reacción que tiene su plantilla pese a tener en ella a un integrante del All-Star, el pívot montenegrino Nikola Vucevic. Hay que hacer uso de la coyuntura a tu favor. 

Luka Doncic fue el más acertado de la noche, dejando incluso frivolidades en forma de pases pero quedándose a uno del triple-doble: 33+10+9. A su lado está creciendo Jalen Brunson, que acabó con 24 tantos, llegando a un nivel que casi no había explorado en estos tres años. El esfuerzo colectivo en las dos vías de la pista, tanto para contener al rival como para llegar a anotar 130 puntos, favoreció las opciones de los Mavericks. Doncic se reencontró en pista con Chasson Randle, su ex-compañero en el Madrid, y sufrió el partido más serio en mucho tiempo de Carter-Williams, con 18+8+6. 

Los Mavericks llegaron a tener ventajas de quince puntos en el último cuarto y controlaron bien la reacción final de los locales, que no llegaron a ponerles en verdaderos aprietos. Steve Clifford, entrenador de los Magic, se quejó amargamente de que en los últimos años hayan sabido contener a grandes estrellas de la Liga pero no lo hayan sabido hacer, hasta el momento, con Luka Doncic, que ha celebrado su cumpleaños con una nueva victoria. 

La distancia no sobrepasó los diez puntos para el lado local en los primeros minutos, en los que anduvieron mejor que los visitantes. Las ganas que le echaban a los que peor les iba a ir la noche, por ejemplo a Richardson y a Hardaway, fueron la vara de medir para Dallas. Se les nota otro brillo en los ojos y otra manera de afrontar los partidos, como están demostrando ahora. En el minuto 14 ya estaban por encima. 

Doncic estaba dando ya una exhibición de pases, con acciones incluso de cuatro contra uno en las que la daba por la espalda, pero también anotaba lo suyo. Con dos triples seguidos, uno ante Vucevic y otro ante Fournier casi clavados (paso atrás desde la zona izquierda y a más de ocho metros), dio otra ventaja a su equipo. 

Sólo dos lanzamientos del francés Fournier antes del descanso aguantaron la distancia, que ya se fue cuando los equipos regresaron del descanso. Con los Magic tirando ya de sólo la calidad individual y Porzingis como impulso fue el momento en el que Doncic se propuso dar el salto definitivo y conquistar el partido. La distancia se puso en 18 a falta de medio cuarto con otro pasazo por la espalda del esloveno y ya sólo quedó el maquillaje, aunque esa distancia final de cuatro es engañosa.