JOVENTUT DE BADALONA

'¡Construyendo la Penya!'

Daniel Fernández Mercadé fue el primer mánager moderno del Joventut, figura clave en los éxitos verdinegros. Pepe Fernández-Capo recupera en un libro la historia de su padre y de una parte del baloncesto español.

'¡Construyendo la Penya!'

A Daniel Fernández Mercadé (1929-2015) se le llegó a conocer como el Raimundo Saporta catalán. Un personaje clave en la modernización del baloncesto español en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado. Primero fue jugador y luego actuó de entrenador y de directivo, labor esta en la que dejó una profunda huella en el Joventut de Badalona entre 1960 y 1976. Más tarde dirigió la sección del Barcelona. También ejerció de mecenas, cuando era un productivo constructor, y se erigió en un contribuidor clave para el mantenimiento de la revista Rebote. Impulsó el minibasket y participó como federativo en el ámbito autonómico, nacional y europeo.

El histórico Nino Buscató, estrella del club verdinegro y de la Selección española, asegura que para él “Dani fue como un padre”. Los dos, uno como dirigente y el otro como jugador, formaron junto con el entrenador Eduardo Kucharski un trío inseparable que dio jornadas de gloria y una Liga y dos Copas al Joventut. La idea de Fernández Mercadé era crear “un fuerte sentido de identidad”, como cuenta Buscató, que no fichó por el Real Madrid porque su amigo le convenció para que se quedara con él en Badalona. Pese a las calabazas, ambos se ganaron por su lealtad el reconocimiento del propio Saporta, responsable del baloncesto blanco en la época y gran figura de los despachos del siglo pasado.

La figura de Daniel Fernández fue fundamental para la construcción del pabellón Ausiàs March, inaugurado en 1972, a tiempo para el exitoso Eurobasket de 1973, un recinto innovador para la época y que ayudó a dar un paso adelante a la Penya "sin costarle nada al club". Un patrimonio con el que años después permitió a la entidad con su venta salvar una delicada situación económica.

Dani Fernández, con la maqueta del pabellón Ausiàs March.

Con el protagonista de nuestra historia al mando, la Penya fichó a su primer extranjero en 1975 (el estadounidense Frank Costello). Y eso tras haber defendido previamente la inclusión en los estatutos de la obligación de contratar solo a jugadores españoles; pero luego cambió de parecer y llegó a la conclusión de que el fichaje de extranjeros era la única manera de dar un salto competitivo. Ese pulso interno, que generó grandes tensiones, quizá acabó provocando su salida del club, tras ganar la batalla, en julio de 1976. Poco después, en 1977, llegaría el yugoslavo Zoran Slavnic, con el que los verdinegros, ya sin el directivo, celebrarían su segunda Liga y en 1980 aterrizaría Joe Galvin, el héroe de la Copa Korac, el primer trofeo continental del Joventut.

Aíto García Reneses saluda a Dani Fernández.

Dani, como le conocían, también hizo amigos entre los adversarios y, entonces, el gran rival era el Madrid de un Emiliano Rodríguez con el que mantuvo una entrañable amistad, según cuenta el exjugador merengue. Lo hace en la presentación del libro titulado ¡Construyendo la Penya!, en el que el autor, Pepe Fernández-Capo, nos acerca la vida de su padre después de cinco años de trabajo, en un principio con una intención más familiar, de recuerdo y memoria de su progenitor fallecido, pero el resultado final ha sido una obra con un gran interés para los que vivieron aquel baloncesto en España, que empezaba a modernizarse y a asomar la cabeza antes del estruendoso boom de la década de los 80.

El baloncesto fue la pasión de Fernández Mercadé y al Joventut llegaría por amor, cuando el que luego sería su suegro, Salvador Capo, gran aficionado verdinegro, le obligó a hacerse socio para permitirle salir con su hija Pepita. Una bonita historia con final feliz.

El libro ¡Construyendo la Penya! en este enlace.

El autor, Pepe Fernández-Capo (Barcelona, 1970), hijo de Daniel Fernández Mercadé, es doctor en Veterinaria por la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha cursado el programa de Dirección General en el IESE. Tiene experiencia en docencia y en consultoría, y ha dirigido entidades educativas. Es autor también de varios artículos científicos, tanto en el ámbito de la veterinaria como en el de la sindonología (estudio de la Sábana Santa).