NBA | MAVERICKS 113 - NUGGETS 117

Luka Doncic, en otra gran noche, se va con el recado de Porter

Doncic cuajó otro partidazo, con otra línea estadística de vértigo, pero el que decidió fue Porter. Ambos batallaron por ser el número uno del Draft 2018.

Para comprender bien lo ocurrido esta noche en Dallas hay que retroceder justo tres años. Luka Doncic, en el Real Madrid, hacía progresos a pasos agigantados y apuntaba muy alto de cara al Draft 2018. El estar jugando la Euroliga a un alto nivel ayudaba a escalar las posiciones de las listas de expertos, que tienen siempre como referencia a los jugadores nacionales. Michael Porter era el que partía con más ventaja de todos ellos. En Mizzou era el rey y en la NBA parecía que también lo podía ser, pero una lesión difícil de tratar se lo llevó por delante. Terminó escogido por los Nuggets en la 14ª posición y se tiró un año y medio sin jugar. Ahora, ya recuperado e integrado en el esquema de su equipo como revulsivo, se puede permitir lujos como el que le brindó a una de sus némesis: el esloveno de los Mavericks

En un duelo que se preveía un choque de trenes con sabor balcánico entre Luka Doncic y Nikola Jokic, el que pidió paso fue Porter. No hubo sorpresa por parte de Bol, que no jugó, o Campazzo, que no anotó, pero sí de un Porter que fue el que terminó decidiendo este encuentro de altura de la Conferencia Oeste. Y no fue porque Doncic no lo intentara impedir. 

La puesta en escena de Luka Doncic fue de nuevo espectacular y lejos de la del resto de sus compañeros. 35 puntos, 11 rebotes, 16 asistencias y 4 robos. Se dice pronto. Es normal ya que se quede solo en grandes datos estadísticos con los Robertson, Harden o LeBron James. En este caso, además, es su 22º triple-doble de treinta o más puntos antes de cumplir 22 años y eso lo hace tener más que el resto de jugadores elegibles juntos. Pero la noche se le atragantó una vez más y fue un viejo conocido el que quiso poner su firma por delante de la suya. Michael Porter hizo 30 puntos, siendo revulsivo como suplente y sobre todo en el segundo cuarto, y decidió en el momento caliente, lo que Doncic sí que no pudo igualar. Con los Mavs por delante a falta de tres minutos y medio Porter encadenó un triple y un mate y, ya a falta de 40 segundos, metió otro tiro de tres puntos para sentenciar

El segundo cuarto fue ya un buen test para ver por qué derroteros iba a ir el partido. El primero también, pero los Mavs lo querrán borrar de su memoria. De nuevo son los esfuerzos defensivos lo que les deja en la estacada. Los Nuggets cogieron una distancia cercana a los diez puntos en esa primera manga con la que luego supieron jugar. En el segundo acto Porter estaba presente en todo: defensa a Doncic, triple en transición, intento de tapón a Brunson, triple tras bloqueo, 2+1 tras puerta atrás a Porzingis y, todo esto, en cadena. Era raro que Johnson o Iwundu, más defensivos que ofensivos, destacaran menos por lo primero que por lo segundo. 

El tercer periodo lo abrieron muy bien los Mavs, con un 11-0 de parcial que colocaba el empate en el marcador tras dos acciones consecutivas de un servicial Doncic para el finalizador Hardaway. Los locales se pusieron hasta siete puntos por encima. Fue justo un triple de Michael Porter desde la esquina izquierda lo que cortó tal racha. 

Los Nuggets tuvieron que batallar sin Jamal Murray, expulsado por golpear a Hardaway en la ingle en un forcejeo. No hacía falta base estando Jokic, no hacía falta otro ejecutor estando Porter. El alero, con ese triple en la cara de Doncic a falta de tres minutos que dio el pistoletazo de salida a su exhibición del final, puso las cosas en su sitio y el esloveno no las pudo recolocar a su gusto. Porzingis falló un libre y un triple, Hardaway falló un libre y un triple y Doncic, con peso en la espalda de aguantar tanto, metió sólo uno de los dos tiros finales con los que el encuentro expiró sin más reacción que la de unos Nuggets que sacaron una meritoria victoria.