NBA | JAZZ 127 - WARRIORS 108

Curry supera a Miller y mira a Allen, pero Utah sigue a los suyo

El base de los Warriors ya es el segundo mejor triplista de la historia, pero naufragó en Salt Lake City. Los Jazz, con ocho seguidas, acechan a los Lakers.

Stephen Curry se dispone a anotar el triple con el que ha superado a Reggie Miller en la tabla de máximos triplistas de la historia. Lo hizo durante el partido que ha enfrentado a Utah Jazz y Golden State Warriors.

Dos conclusiones: los Warriors, sin Klay, no son candidatos al título. Y Curry, sólo o acompañado, es un jugador histórico. Es cierto que con Klay Thompson a su lado, Steph ha sido un jugador más completo, que ha disimulado mejor sus carencias defensivas y ha conseguido un compañero inseparable que nunca siempre ha asumido su rol y jamás ha intentado disputarle su celebérrima posición. Pero sin él, Curry tiene margen para demostrar su consabido talento y sumar una temporada que, sin posibilidades reales de anillo, puede ser histórica en cuanto a estadísticas y determinados hitos que, a su edad (32 años) ya no se suelen perseguir con tanto ahínco, pero que él puede permitirse para seguir agrandando su leyenda. Al fin y al cabo, mientras jugadores como James Harden se ven obligados a perseguir el sueño imposibe del anillo, el base ya tiene tres en sus dedos y viene de una temporada casi en blanco. Ahora, podrá exhibirse individualmente mientras espera que el regreso de Klay le de alas al equipo en un futuro próximo y que su retorno, unido al progreso de gente como James Wiseman (y Paschall, ya veremos si Wiggins...), pueda permitir a los Warriors volver a ser candidatos.

De momento, se tendrán que conformar con unos playoffs que saldrán caros y de disfrutar del amigo Curry, ese que acaba de superar a Reggie Miller en la tabla de máximos triplistas de la historia. La estrella estaba estaba, antes del pitido inicial, a cuatro aciertos, y convirtió 5 (en 10 intentos), lo que le sitúa con 2.562 triples, por encima de los 2.560 que consiguió Miller y todavía lejos de los 2.973 de Ray Allen, que lidera la clasificación histórica. Eso sí, el ex de los Pacers necesitó 1389 partidos para llegar al récord (en una era muy distinta a la actual, claro), y lo hizo con un 39% en tiros de campo. Allen, ya cuando el baloncesto estaba en una plena evolución, disputó 1.300 partidos y lanzó con un 40%. Curry llega al segundo puesto del pódium con sólo 715 partidos a sus espaldas... y un acierto del 43%. Poco más hace falta decir sobre un base que ha cambiado, literalmente, un baloncesto cuyo estilo de juego actual permite que lleve tantos triples, y que encontremos en el top 10 a jugadores todavía en activo como Kyle Korver y James Harden (cuarto y quinto respectivamente), o algunos que nos suenan en demasía y han pasado por la Liga no hace mucho: Jason Terry, Jamal Crawford, Paul Pierce, Jason Kidd...

Al margen de eso, no hubo partido. Los Jazz anotaron 39 puntos en el primer cuarto y otros 38 en el segundo, en el que los Warriors no pudieron aguantar el tirón. El partido ya estaba sentenciado, pues, al descanso, cuando los locales mandaban por una diferencia casi vergonzosa (77-47). Los dos últimos periodos fueron un paseo que sirvieron para dar coba a los suplentes y descanso a los titulares. Es más, saltaron a pista todos los jugadores disponibles de ambos equipos y ninguno de ellos superó los 30 minutos, lo que da buena muestra de cómo fue un encuentro que supuso la octavo victoria consecutiva para los Jazz, que han pasado de un 4-4 a un 12-4 y se han colado en la fiesta de Los Angeles: los Lakers primeros, suman una victoria más, mientras que los Clippers tienen las mismas. El equipo de Quin Snyder es un seguro en los dos lados de la pista, lidera la Liga en triples y se ha convertido en una máquina de ganar en regular season. Los playoffs, claro, son otra historia. Ya veremos ahí.

Donovan Mitchell y Rudy Gobert volvieron a ser el dúo dinámico que sostuvo el duelo. El escolta, tras las críticas de Shaq, se fue a 23 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias, mientras que el pívot consiguió 11+14, el 15º doble-doble de la temporada en 16 partidos y el undécimo consecutivo. En los Warriors, que van 8-8 y se encuentran en el octavo puesto del Oeste (tendrán problemas para colarse en playoffs, seguro), Draymond Green hizo un poco de todo (4+4+6), pero no fue el revulsivo en defensa de otros partidos, mientras que James Wiseman se fue a 15 puntos y 5 rebotes. Y Curry, claro, fue el mejor de los suyos, con 24 tantos, 7 rebotes y 7 asistencias. Y felicitación de Reggie Miller por videoconferencia al terminar el partido, gracias a el récord conseguido. Otro más.