REAL MADRID

Campazzo: "Siento un poco de culpa por irme del Real Madrid"

El base habló con Piti Hurtado para DAZN: "No sé si está bien o está mal, pero en ningún momento quise perjudicar al equipo o a mis compañeros".

Facundo Campazzo respondió las preguntas de Piti Hurtado para Dazn. El base argentino, que se desvinculó este jueves del Real Madrid, repasó su llegada al equipo blanco, sus años y éxitos como madridista y su futuro más inmediato. “Me siento muy afortunado de haber vivido tantas cosas. Mi sueño era jugar al baloncesto en la Liga argentina, así que hacerlo en el Real Madrid, en Murcia, construir una familia, hacer tantos amigos... es algo impagable.

El base no descarta volver a Madrid en un futuro. "Ojalá. Nunca se sabe. No es un adiós, espero que sea un hasta luego. El Madrid me dio muchísimo. Mi hija nació allí. Ojalá nuestros caminos se vuelvan a cruzar en algún momento”.

Campazzo considera que en su etapa en el equipo “ha brillado el sol de más”. "Hacía 40 grados, por lo menos. Mucho se lo debo a un club como el Real Madrid y al grupo humano que hay dentro, que desde el minuto uno, en el que pisé el Real Madrid con la ayuda del Chapu, me hicieron sentir parte del mismo. Me siento muy afortunado”.

El argentino recordó a Nocioni. “Es un amigo que me dio el basket. Era un ídolo. Lo veíamos ganando medallas de oro, peleando en Mundiales... Pude compartir momentos con él e intenté ser una esponja. Me ayudó a que todo fuera más fácil". Y también hizo memoria sobre su llegada al Real Madrid. “Lo veía inalcanzable. Veía pocos partidos de Europa, pero sí veía al Madrid, Olympiacos, Panathinaikos... lo veía como una institución. Cuando llegó la oportunidad, no dudé ni un segundo”.

Sergio Llull es otro de los jugadores que más le han marcado en su etapa como madridista. “Sí que sabía lo que significaba Sergio Llull. Me había enfrentado con él en amistosos y era un terremoto. Ver a una persona tan humanamente cercana, fue increíble. Sentí esa química desde el minuto cero. Me agarró bajo su brazo y yo le seguí en todo momento. Llull fue una de las personas que más me ayudó en mi transición. En los momentos buenos, y sobre todo, en los malos”.

"Sentí química con Llull desde el primer minuto"

Campazzo también ha intentado ser una esponja con Pablo Laso. “Sería injusto decir que Laso fue el entrenador que más me marcó, porque he tenido a Sergio (Hernández), Fotis (Katsikaris)... pero fue uno de los que lo ha hecho. Fue el primero fuera de argentina. Es una persona cercana al jugador. Prioriza que el jugador sea feliz dentro de la cancha y cuando lo es, produce más. Como fue base, intenté sacarle cosas. Le pregunté mucho”.

El base formó una sociedad de lujo con Edy Tavares. “No era bueno tirando alley-oops y he mejorado mucho en eso gracias a él. Un jugador como Tavares ha cambiado el baloncesto europeo. Todos buscan a un jugador como él, pero no hay. Es único”.

El base contó que a meses de acabar su cesión en Murcia le preguntaron qué quería hacer y él dijo que jugar en el Madrid y demostrar que podía ser protagonista. “Un 28 de febrero decidí que quería hacer las cosas bien, ser lo más profesional posible, hacer todo lo que estuviera en mis manos porque si haces las cosas bien, en el futuro pasan cosas buenas”.

El nombre de Lucas Vildoza, base del Baskonia, ha sonado como su sustituto en un futuro en el Real Madrid. ¿Cree Campazzo que podría tapar su hueco? “No sé si en el Madrid, pero él puede jugar donde quiera. Él mismo no se da cuenta de las aptitudes que tiene. Es mágico, ganador, piensa en el equipo... Es un jugador muy talentoso que hace mejores a sus compañeros”.

Campazzo tiene un mensaje para la afición madridista. “Al que se haya sentido ofendido, decirle que lo siento. Las despedidas no me gustan nada. Y cómo se ha dado, además, con el tema del virus, que haya arrancado la temporada y me haya tenido que ir a los tres meses. Me da un poco de culpa. No sé si está bien o está mal. Decidí ir a la NBA, pero mi objetivo era el de no lastimar a mis compañeros, que el equipo no saliera perjudicado. Al aficionado le digo que gracias, por el apoyo que me dio en todo momento”.

Ahora cambiará Europa por EE UU, pero confiesa quiénes eran los jugadores a los que más le ha costado enfrentarse. “Larkin. Me hizo 30 puntos en casa y no olvido. También Mike James. Son jugadores que no sabes por dónde te van a salir. Te matan”. Y la cancha que más le ha había impactado. “El OAKA te pone la piel de gallina. Después de lo que pasó con Diamantidis volver ahí...”.

"Las despedidas no me gustan nada. Ojalá sea un hasta luego"

Mira con optimismo su futuro en la NBA. “Antes era muy impaciente. Va a ser una liga nueva para mí y eso conlleva un proceso de adaptación. Tengo que ser paciente. A mí me gusta ganar. Haré todo lo posible para hacerlo. Si el equipo quiere que aplauda, lo haré hasta que me sangren las manos”.