BILBAO BASKET

Rigo tras la grave lesión: "Por esto no se muere nadie"

Fue operado en Madrid de la rotura del cruzado en la rodilla izquierda y ya está en casa. Cuando tenía 18 años se rompió la derecha. Da por perdida la temporada, pero tiene un talante positivo.

Rigo tras la grave lesión: "Por esto no se muere nadie"
ACB MEDIA

Tomeu Rigo ya está en casa. Tras ser intervenido de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, ayer regresó a su casa de Bilbao, donde reposa ya. Deberá tener la pierna en alto una semana, extendida, y en un mes y medio confía en empezar a andar. "Es una lesión que por desgracia conozco ya", constata en alusión a la misma lesión que sufrió en la otra rodilla, la derecha, cuando era júnior, con 18 años, estaba en la cantera del Baloncesto Sevilla. El primer día tras la intervención sufría dolores horribles, pero la noche del martes ya, gracias a la morfina, pudo descansar. "Duele más perderte la temporada, lo otro es dolor de un día. Por esto no se muere nadie", sentencia en Radio Bilbao. Al escolta balear le llegó la desgracia hace un par de jornadas, en el Olímpic, cuando le estaban yendo muy bien las cosas. Se ha tirado trabajando muy duro todo el verano "con la idea de seguir creciendo" y "me ha llegado en el peor momento", pero prefiere ser positivo. "Nunca llegan en buen momento estas desgracias, ahora estaba a gusto en la pista, pero esto no lo elijes tú".  

Inmediatamente se lanzaron desde las redes sociales mensajes de ánimo, por muchos clubes de ACB y figuras como Rudy y Llull. "No me esperaba tanto cariño, cuando pasan cosas así todo el mundo se vuelca y es de agradecer, pero hay que mirar al frente, tengo que adaptarme a esta nueva situación lo antes posible. Las que más me han tocado la fibra sensible son las de mi familia, mi madre, que ha podido estar conmigo, y la gente cercana", confiesa. El detalle de la renovación del club le ha llegado muy dentro: "Estoy muy agradecido, me da tranquilidad, tengo otro año para jugar en este club que ya conozco y devolver la confianza que han depositado en mí". No es un hombre con suerte el 'dos' del Bilbao Basket: la temporada pasada se perdió la pretemporada por una lesión en los isquios y últimamente llevaba una máscara por la fractura en los huesos de la nariz. "Me he roto un poco de todo, no me quedaban muchas cosas ya", se ríe. Es Tomeu un tipo muy humilde, sin afán de protagonismo; de hecho, cuando todos pensaban que cogería la capitanía, que le correspondía por antigüedad, se la dejó al francés Rouselle y el checo Balvin. "La quisieron y está en buenas manos...", acepta.   

El caso es que va a echar cuatro años en Bilbao. Esto no lo pueden decir muchos jugadores quitando los míticos Raúl López, Salgado, Mumbrú y Hervelle. "Llegué para intentar aprovechar la oportunidad. Si me dicen que iba a estar tanto tiempo y que iba a vivir todo esto, no me lo habría creído. Todo el mundo lo firmaría", constata. Ahora coge su testigo Kljajic, un escolta internacional montenegrino cedido por el Gran Canaria que tiene poco que ver con Rigo, pues es eminentemente ofensivo. Así se completan los cinco cupos para la Champions. Mientras, la paciencia será la compañera de viaje de Rigo, no se marca el reto de acabar la temporada sobre una cancha. "Los médicos me han dicho que serán seis meses hasta recibir el alta. Los plazos son entre seis y diez meses, eso quiere decir que nos vamos a abril y la Liga estará casi terminada, mejor no arriesgarse a recaer y estar centrados en la próxima temporada".