LIGA ENDESA | GIPUZKOA 70- ZARAGOZA 67

Fiesta máxima en Illumbe: vuelta de la ACB y primera victoria

Echenique demuestra que va para figura con un gran partido ante un Zaragoza que no acabó de creerse que podría ganar. Revisión de una jugada clave al final con Seeley de protagonista.

Illumbe ha permanecido mudo de baloncesto durante un año y medio. La ACB se retiró del coso donostiarra tras el descenso de 2019 y el equipo se labró el ascenso en el pequeño Gasca. Lo remató en los despachos, porque no acabó la LEB Oro por culpa de la pandemia, y con un auto judicial por medio. Todo un desafío que quebró la autoridad y el orgullo de la Asociación. El recinto inició unas obras que se han demorado por todos los problemas derivados de la COVID-19. Se eliminó la solera y la arena existente y se derribó parte del muro de hormigón para facilitar el acceso a la zona de toriles y la barrera. Además, se cimentó la base y se colocó un aglomerado en el suelo. Todo ello para permitir más actividades deportivas y culturales.

El recinto donostiarra merecía una reinauguración por todo lo alto. Y lo ha tenido. Recuperando el confeti del baloncesto de élite y con el primer triunfo del equipo en esta vuelta a la ACB, después de su peregrinaje, con derrota, por Miribilla y Burgos. Lo bueno de este grupo de Nicola es que tiene la idea clara. Y la desarrolla. Saben sufrir y son tenaces. Echenique es la referencia, un joven chaval colombiano con pinta de que va a hacer carrera en el baloncesto. 21 puntos, 7 rebotes y esos semiganchos que se están perdiendo en el baloncesto, como los tiros a media distancia y a tabla. El chico es resuelto y el resto se dedica a ir apareciendo cuando el guion lo requiere. Echenique grita 'Podemos'. Chiste fácil.

La orquesta toca a su alrededor: Dee entra cuando puede en combustión y ocho puntos seguidos asentaron al equipo al inicio, Tomàs metió dos triples que eran oxígeno puro (uno inesperado de coger y lanzar con el defensor encima), Magarity plasmó un 2+1 ante Thompson que dio el último empujón, Francis va cogiendo el aire a la categoría y Okouo, discretísimo hasta el último suspiro, tiró de aclarados y uno contra uno en el poste bajo ante el propio Thompson para completar el paisaje. Y si bien Span y Faggiano son casi inoperantes en campo contrario, atrás se aplican como pocos ante gente como San Miguel y Ennis.

Al Zaragoza se le hace muy cuesta arriba esto de vivir sin Justiz, al que aún le quedan unos días tras la lesión en la rodilla que arrastra desde la temporada pasada; y ahora han caído Sulaimon, por dos meses, y el joven Krejci, para toda la temporada. Thompson, Hlinason y Seeley tomaron la batuta pero todo parece deslavazado. En un partido a pocos puntos, sin demasiado ritmo, las 13 pérdidas acabaron condenando a los rojillos, a los que el Acunsa les bajó el promedio: el cuarto ataque de la Liga, con casi 86 puntos de media, se quedó por debajo de los 70.

El choque se decidió en la pantalla del instant replay, en una penetración de Seeley ante Faggiano, con 13 segundos por jugar y 69-67 en el marcador. Era tan rápida y confusa la jugada que no se advertía bien ni con diez repeticiones si la bola pegó en alguna pierna del base local, o si la rozó este con la mano, o si tal vez el escolta del Zaragoza la acarició con alguna parte de su cuerpo en el último instante. Los árbitros lo chequearon y dieron posesión al GBC. Acto seguido los visitantes hicieron falta sobre Echenique, con 11,7 aún por desarrollar. El colombiano llevaba hasta ese instante un 13 sobre 14 en la línea fatídica y falló el primero. Menuda responsabilidad, pero embocó el segundo. Con tres arriba, Nicola reunió a sus muchachos y pidió no hacer falta. estuvieron pacientes y aguantaron bien las penetraciones de Seeley y Ennis, que buscaban sacarla fuera para empatar desde el 6,75. Le llegó a Benzing, que tenía una mala posición ante Magarity y falló.

Al Zaragoza le faltó continuidad y debería andar preocupado Ocampo por semejante intermitencia y, ante todo, por el 1-4. Había muchos centímetros en ambas zonas y los equipos buscaron el tiro exterior en muchas ocasiones. El encuentro estuvo igualado, con mínimas distancias habitualmente para los vascos. El GBC empezó con fuerza cada período. Benzing tenía la instrucción de atacar a Magarity, pero estuvo tan irregular como el resto del equipo. El Acunsa agarró cinco valiosos puntos en el tramo final tras un triplazo de Tomàs (65-60, a falta de 4:39) y fue el más convencido del triunfo, porque el Casademont nunca llegó a dar la sensación  de que podía seguir martirizando a este ascendido por vía judicial. Provoca tantas dudas como las que arrastran todos los aficionados de cierta edad que siguen rebautizando al equipo como Casademont Girona, un nombre y un apellido del pasado ahora revisados en el Príncipe Felipe.

RESUMEN

Acunsa Gipuzkoa Basket (15+21+16+18): Dee (11), Spam, Francis (10), Radoncic (3) y Echenique (21) -cinco inicial-, Pere Tomás (10) Faggiano (2), Olaizola, Magarity (9) y Okouo (4).

Casademont Zaragoza (18+17+19+13): San Miguel (6), Ennis (9), Seeley, (13)
Barreiro (5) y Thompson (14), -cinco inicial-, Hlinason (10), Konate, Knudsen, Benzing (7), Brussino (3) y García.

Árbitros: Alcaraz, Martínez, Peruga. Excluyeron por  faltas a Thompson (m. 39), del Casademont Zaragoza.

Incidencias: primer partido de la temporada que el Gipuzkoa Basket disputa en el San Sebastián Arena, esta temporada, ya que los dos anteriores los jugó en condición de local fuera de casa por las obras en su pabellón.