LIGA ENDESA | 1ª JORNADA

El Gran Canaria sentencia en la prórroga una maravillosa batalla

Los pupilos de Fisac apuntalan su victoria con los triples de Burjanadze y la defensa de Costello. Balvin y Hakanson mantuvieron con vida a los suyos.

Casi nunca estuvo por delante, apenas en el 0-2 incial, pero jamás le perdieron la cara al partido los hombres de negro. Tantos así que, tras 40 maravillosos minutos de baloncesto, el BIlbao Basket forzó la prórroga ante un Herbalife que templó mejor los nervios en los momentos decisivos.

Con las defensas todavía de pretemporada, cada ataque ofrecía algo distinto, diferente, con mucha fluidez en ambos lados de la cancha. Empezó mucho mejor el Gran Canaria, rápidamente con el timón del partido tras un fulgurante 8-2 capitaneado por el renacido Okoye junto a Costello. Dos triples del primero de ellos, que por momentos recordó a la rutilante estrella cuyo baloncesto deslumbró hace dos años en Zaragoza con Fisac, otra de vez su entrenador, en el banquillo, mantenían a los insulares con ventaja, 13-7, pero siete puntos del ex amarillo Balvin no dejaban que los pupilos de Mumbrú bajaran el ánimo: 18-13.

Llevaba la iniciativa el Herbalife, pero no pasa el Bilbao por ser un equipo se rinda con rapidez, marcado carácter el suyo, como aquel que destilaba el Mumbrú jugador. Hakanson, desde el 6,75, ponía a los suyos a tiro, 20-17, pero un triple de Beirán para cerrar el primer acto, 25-19, le daba cierto aire al Granca.

Mantenían su ventaja los pupilos de Fisac al alba del segundo cuarto, pero Hakanson hacía imposible, de nuevo desde el triple, 31-26, cualquier conato de escapada insular. No parecía descolgarse el Bilbao hasta que dos triples consecutivos de Okoye, más otro de Burjanadze, dispararon al Herbalife Gran Canaria en el electrónico, 50-39, superando además por primera vez la psicológica barrea de los 10 puntos de diferencia. Wiley agrandó la ventaja hasta el 52-39, lo que obligó a Mumbrú a pedir tiempo muerto a falta de 1:48 para el descanso. Algo pudo maquillar su equipo el resultado, como así lo demostró el 53-43 en el cielo del Gran Canaria Arena cuando acabaron los primeros 20 minutos de partido.

Parecía que los locales podrían reventar definitivamente el partido al inicio del tercer periodo, pero las apariencias engañaron. Cuatro puntos seguidos de Wiley le daban un +14 a los suyos, 59-45. Como caída del cielo, el Bilbao aprovechó una técnica a Albicy, después descalificado, para recortar su desventaja y dejarla en un esperanzador 59-50, aunque la batalla triplista entre Costello y Hakanson, con dos cada uno, solo podría favorecer al Gran Canaria, que se mantenía firme en el partido cuando Beirán también se unió a la fiesta del tiro exterior: 72-58.

De repente, acaso sin venir a cuento, se le fundieron los plomos al Herbalife. Cinco puntos seguidos de Zyskowski y un 2+1 de Balvin estrecharon el cerco, 76-70, y otros cinco puntos de Rouselle anunciaban que un nuevo partido estaba a punto de comenzar: 77-75. Al final de estos diez minutos, con apenas unos segundos de cuarto por delante, Shurna le sacó un 3+1 a Moses para aliviar la tensión de los suyos: 83-77.

Kulboka reinauguró el partido desde el triple, pero el Granca reaccionó furibundo con un parcial de 7-0 para ponerse de nuevo 10 puntos por delante: 90-80. Hakanson no desesperaba, y con un nuevo triple acercó a los suyos, 90-85. Sin embargo, Okoye recuperó las sensaciones de su excelente primer tiempo y, con un triple frontal en el que además rascó una falta, puso +9 a los suyos: 94-85.

La borrachera ofensiva no cesaba, ofreciendo ambas formaciones una auténtica delicia de encuentro, poco habitual en una primera jornada liguera. Dos tiros libres de Balvin, atalaya inaccesible la suya, más el sexto triple de Hakason empataron el partido a 96, primera vez que los de negro, tras el 0-2 inicial, no iban por debajo en el marcador. Un gancho de Beirán le devolvió la ventaja al Gran Canaria, pero Rouselle empató a 98 a la desesperada, lo que llevó el partido a la prórroga tras fallido triple final de Costello.

Como no podía ser de otra forma, la tensión hizo acto de presencia en el tiempo extra. La conexión Della Valle-Costello le dio un mínimo respiro al Herbalife, 103-101, y el segundo triple de Burjanadze en la prórroga aclaraba sobremanera el panorama para su equipo: 106-102. Segundos después, el tapón de Costello a Brown sentenció la sufrida victoria del Gran Canaria en esta maravillosa batalla baloncestística con la que ambos equipos inauguraron su temporada.