BILBAO BASKET

Mumbrú: "Estar comparando con lo del año pasado es ridículo"

El Bilbao Basket se estrena el sábado en la pista del Granca. El técnico rompe amarras con la excelente campaña anterior. "Nuestra afición es algo que necesitamos cada día"

Mumbrú: "Estar comparando con lo del año pasado es ridículo"
Luis Tejido EFE

El nuevo baloncesto, azotado por la COVID-19, se puso en marcha en la burbuja de La Fonteta, allá por junio. Y ahora va a dar una vuelta de tuerca más. Ya no están los equipos metidos en un búnker. Ahora los jugadores se mezclan entre el pasaje cuando toman un avión, o en los hoteles. O reciben en casa a sus hijos, reunidos con otros en las escuelas... El factor casual influye sobremanera. Cuando haya más de dos casos positivos en ACB, el partido se suspenderá. "Igual lo mejor era que se infectaran todos y pasamos esto. Es algo con lo que tenemos que convivir", lanza con desesperación Mumbrú. Mañana se lanzan al estreno de la temporada viajando a Gran Canaria, donde está fijado su primer partido, a las 20:45 horas.

Esta vez las canchas estarán en silencio y eso resta mucho a todos, empezando por los humildes. "No hay ese toque de adrenalina que te puede dar tu afición. Nuestra afición es algo que necesitamos cada día. Lo que más me preocupa es Miribilla; somos cinco más diez mil, unas alas que no vamos a tener". Hay mucha gente pasándolo mal por la enfermedad, envuelta en ERTE... lo bueno es que nosotros podemos seguir jugando a baloncesto, todo el mundo se está reinventando. A lo mejor no es el mejor baloncesto, pero cuando todo vuelva a la normalidad, se verá el de antes", sostiene con firmeza Mumbrú.  

El Bilbao Basket tiene seis jugadores nuevos y ha cuajado un verano irregular, con cinco derrotas y una victoria. Hay que acoplar a toda esa gente y, mientras, apoyarse en los que siguen del año pasado. Ahora toca centrarse en el juego, después de esta pretemporada tan atípica. Y pasar página con lo que ocurrió el curso pasado en Miribilla, porque contrastar lo que pase en el actual con aquello parece poco recomendable. "Las expectativas altas lo que pueden traer es frustración. Tenemos que ser humildes, estar comparando con el año pasado es ridículo, porque salieron muchas cosas bien. La gente se acuerda cómo acabó pero no cómo empezó. Sabemos cuál es nuestra Liga y que lo del año pasado fue excepcional", argumenta Mumbrú. Por ello, propugna mantener el ADN, ante "uno de los peores presupuestos de la competición". No se trata de añorar a los que estaban "les deseo lo mejor, porque les tengo cariño a todos, pero es pasado". El preparador barcelonés se ciñe a su experiencia como jugador para afirmar que en baloncesto "no vives del pasado y lo haces muy al límite el presente".  

Por último, elogió los movimientos en el consejo de administración. "Los cambios muchas veces suelen ser para bien. Se ha seguido una ruta de no volverse locos a la hora de retener a jugadores. Eso te da estabilidad. Es bueno que los nuevos se junten con algunos de los que estaban, que saben lo que se ha hecho bien y mal".