ORLANDO MAGIC

Jonathan Isaac, el pastor que no quiso arrodillarse con el himno

Isaac, joven jugador de los Magic, no se puso la camiseta de Black Lives Matter pese a ser negro ni se arrodilló cuando sonó el himno de EE.UU.

Los jugadores y empleados asociados a los equipos de la NBA están planteando un desafío durante los primeros días de la reanudación de la Liga. Porque sí, es un desafío. Quieren concienciar a la sociedad estadounidense de los problemas raciales que siguen existiendo en el país, violencia enfocada sólo por el color de piel, y han decidido tomar prestada una idea que trajo mucho revuelo cuando Colin Kaepernick la puso en práctica en la NFL en 2016: arrodillarse durante la interpretación del himno de Estados Unidos, un símbolo que recorre en muchos espectáculos deportivos del país y que se considera algo casi sagrado (como, de igual manera, otros como la bandera). Los jugadores se reunieron en los días previos para confrontar este pensamiento y se lo trasladaron a la Liga, que filtró que no reaccionaría si la protesta era pacífica. El presidente Donald Trump aseguró tras ver que se cumplían los vaticinios que no estaba de acuerdo con esta protesta y que supone poco menos que un ultraje a la nación, a lo que jugadores como J.J. Redick han respondido con verdadera indiferencia. 

Hay un caso especial, además de los de los Spurs (Gregg Popovich, que además es seleccionador de EE UU, y Becky Hammon, su ayudante): el de Jonathan Isaac

Razones religiosas

Durante la segunda jornada de partidos, el primero para su equipo, Isaac fue el único que no se arrodilló cuando sonaba el himno; además fue el único que no se puso la camiseta del movimiento Black Lives Matter, en su lugar conservó la de juego. Siendo de raza negra, extrañó verle de pie en el parqué en ese momento solemne.

Después del partido contra los Nets pasó por la rueda de prensa para explicar por qué no se había adherido a la protesta de sus compañeros. "Creo en el Black Lives Matter, creo que las vidas de los negros importan. He pensado mucho en ello y creo que llevar la camiseta de Black Lives Matter no va de la mano con que te importen las vidas de los negros. Había que tomar una decisión y decidí no ponerme la camiseta", expresó. "No considero que hincar la rodilla o una prenda sean la respuesta", añadió. 

¿Sus razones para tomar un camino alternativo? Él mismo las relató: "Yo lo que creo es que las vidas de los negros están respaldadas por el Evangelio. Todas las vidas lo están. Aunque se hagan cosas mal y haya momentos en los que valga más acusar con el dedo a ver quién lo ha hecho peor. La Biblia nos dice que estemos a la altura de la gloria de nuestro dios y que aquel que sea humilde y se arrepienta de sus pecados al final del día verá todo con una luz diferente. Eso ayudaría a que nos uniéramos"

Su legado religioso viene de lejos y es lo que le lleva a ser un personaje especial en el vestuario de los Magic. Justo al llegar a la NBA, sabiendo la fe que tiene y lo importante que es para él, algunos compañeros fueron con él a un sermón que daba en Orlando. Concretamente, en la sede de la Jump Ministries Global Church. Con sólo 22 años, esta misma temporada, ha sido nombrado pastor de la congregación tras sus aportaciones a la misma. 

Isaac, que cuenta con familia portorriqueña y sancristobaleña, nació en El Bronx, barrio de Nueva York, y fue criado por su madre junto a sus cinco hermanos. La religión cristiana está muy presente en sus manifestaciones y la ocurrida en Orlando la pasada noche es una más.