THE LAST DANCE

Michael Jordan, sobre su retirada en 1998: "Yo quería seguir..."

Jordan repasó el final de la dinastía de los Bulls con una amarga sensación: "Podríamos haber ganado un séptimo título y ni lo intentaron".

Michael Jordan
Fernando Medina GETTY IMAGES

El broche de The Last Dance, el documental de ESPN y Netflix que narra las vivencias de Michael Jordan en los Bulls, se puso con desazón. Es la sensación que queda en el aficionado de la NBA, sobre todo el del equipo chicagüense, tras oír de boca del propio Michael Jordan lo que ocurrió después del Anillo de 1998, la temporada que da pie a esta cinta y a la frase que lo titula. El histórico jugador de Nueva York le echa la culpa a los gerentes de los Bulls de su decisión de retirarse, ya que optaron por deshacer el equipo y reconstruir la plantilla con jugadores diferentes

Jordan relata su versión de la historia tras ver una conversación entre Jerry Reinsdorf, dueño de la franquicia, y Phil Jackson, el entrenador en aquel momento. Jackson había avisado de que ésa sería su última temporada en el equipo. "Después del Anillo le ofrecí renovar sin tener en cuenta lo que se había dicho antes", asegura Reinsdorf. "Creo que me tomaré el descanso. Estaría feo no hacerlo por lo que dijo Jerry [Krause], él no se lo tomaría bien", responde Jackson. "Krause dijo al principio de aquella temporada: 'Aunque Phil firme un 82-0, no seguirá siendo el entrenador'. Y Phil nos dijo que aquello era el último baile. ¿Por qué, si luego lo repensaron, dijeron eso al principio de la temporada? Sabíamos que no mantendrían a la plantilla", añade Jordan. 

Reinsdorf veía "suicida" el querer mantener a toda aquella plantilla, la del sexto Anillo: "Ése fue el final y se acabó por sí solo. Los chicos no iban a recibir el mismo dinero del que podían tener si salían al mercado". Jackson no volvió al banquillo y Jordan, al ver lo que se cocía, se retiró por segunda vez mientras veía a Scottie Pippen o Steve Kerr salir traspasados y a Dennis Rodman no ser renovado. Todo terminó ahí. 

"Fue desesperante. Yo quería seguir, sentía que podíamos ganar un séptimo campeonato y lo sentía de verdad. Podríamos no haberlo hecho, pero el no tener ni la oportunidad de hacerlo es algo que no pude aceptar", dice Jordan, que además confiesa que la 1997/98 fue la temporada en la que mejor estuvo: "Phil habría firmado. Si hubiéramos convencido a Pip, si Rodman hubiera seguido, ¿no habríamos ganado?"

Jordan terminaría regresando a las canchas, pero ya fuera de los Bulls. Regresó de nuevo a la NBA para jugar dos temporadas con Washington Wizards, retirándose por tercera y definitiva ocasión en 2003. Desde el baile de Chicago en Salt Lake City hace dos décadas los Bulls no han ganado ningún otro campeonato.