CORONAVIRUS

Trump prevé pabellones llenos en agosto pese al coronavirus

El presidente de EE.UU. ha transmitido este ánimo a los comisionados de las principales ligas. Silver (NBA) quiere liderar el regreso a la normalidad.

Donald Trump
Kevin Dietsch GTRES

Donald Trump ha organizado un encuentro vía telefónica con los comisionados de las principales ligas deportivas de Estados Unidos (Gary Bettman, de la NHL; Cathy Engelbert, de la WNBA; Don Garber, de la MLS; Roger Goodell, de la NFL; Rob Manfred, de la NBL; Vince McMahon, de la WWE; Jay Monahan, de la PGA; Dana White, de la UFC; Michael Whan, de la LPGA; Drew Fleming, presidente de la Breeders’ Cup; Roger Penske, propietario del Indianapolis Motor Speedway; y Adam Silver, mandamás de la NBA) además de un par de consejeros gubernamentales para actualizar situación y contarles cuál es su visión de la crisis del coronavirus en estos momentos

La sensación del presidente estadounidense, teniendo en cuenta los informes médicos con los que cuenta, le hacen creer que los estadios podrían volver a llenarse de aficionados a finales de agosto o principios de septiembre. Es por ello que, focalizando en la NFL (la competición deportiva que más tirón tiene en el país), cree que el fútbol americano debe seguir su calendario y empezar cuando termine el verano, según ha desvelado Adam Schefter y Adrian Wojnarowski en ESPN

En el contexto de la NBA la relevancia de esta propuesta es clara: sería su último cartucho para acabar la temporada. En los múltiples formatos que se están planteando Adam Silver y los dueños de las franquicias ese límite, el de agosto y septiembre, es la línea roja que se han marcado para poder coronar un campeón de la 2019/20. Se piensan cambios en los 'playoffs' para poder hacerlo, sedes únicas en ciudades de poco baloncesto pero de reclamo comercial, cambios de futuro derivados de ellos... pero el deadline sigue siendo agosto y septiembre. 

Adam Silver habría dejado caer que a la NBA le gustaría liderar el resurgimiento de la economía del país una vez tengan el OK de las instituciones sanitarias una vez que fueron ellos los que, intentando servir de ejemplo, pararon la Liga en primer lugar al ver el ritmo de contagios y a cómo evolucionaba la enfermedad en EE.UU.