RAPTORS 127-PACERS 81

Paliza histórica a los Pacers de unos Raptors intratables (¡17-1!)

El campeón, que mañana recibe a los Bucks, nunca había ganado por tanta diferencia. Pésimo partido de los Pacers. Gran nivel de Serge Ibaka.

Paliza histórica a los Pacers de unos Raptors intratables (¡17-1!)
Kyle Terada USA TODAY Sports

Con los Bucks intratatables (48-8 y ya en playoffs) por delante y los Heat y los Sixers flojeando por detrás, los Raptors (ahora 42-15) y los Celtics (39-17) parecen destinados a disputarse mano a mano el segundo puesto de la Conferencia Este... y con él, el factor cancha en una teórica (y tremenda) semifinal de Conferencia. Un posible rival en primera ronda son los Pacers, que marchan sextos (33-24) con los Nets muy lejos y a dos partidos de de los Sixers. Si así fuera, si el equipo de Indianápolis tiene que abrir los playoffs visitando Toronto, es difícil encontrar buenas noticias (13 derrotas en las últimas 13 visitas), imposibles después del 127-81 de esta noche, la mayor paliza (+46) en la historia de los Raptors, una de las peores derrotas que han encajado unos tristísimos Pacers.

Ahora, el equipo de Nick Nurse (42-15), una maravillosa sorpresa después de perder a Kawhi Leonard y Danny Green, espera a los Bucks, que llegan mañana a Canadá en back to back (juegan hoy contra los Wizards). Un partidazo que reedita además la última final del Este, cuando el colapso de los Wisconsin tras ponerse 2-0 envío a los Raptors hacia el primer anillo de su historia. Un duelo de titanes del Este para el que el campeón está preparado, desde luego: 17-1 en los últimos 18 partidos, 9 victorias seguidas en casa y un funcionamiento impecable a pesar de las bajas constantes, las actuales Marc Gasol (10 partidos seguidos fuera) y Norm Powell (8).

La avería a unos Pacers en un muy mal momento (siete derrotas en nueve partidos) fue colosal... e integral. De hecho, es difícil imaginar cómo habría sido el marcador final si los Raptors no hubieran jugado todo el segundo tiempo en control de energía. Aún así, pegaron un último manotazo en el último cuarto (42-26), tramo en el que el ex ACB Matt Thomas anotó sus 17 puntos con un 5/7 en triples. Antes, de salida, la cosa había llegado al escándalo: 15-1, 21-3 en ocho minutos y 32-6 en 11. Al final del primer cuarto (4/23 en tiros los Pacers), 34-12. En el descanso, el quinteto titular visitante había firmado un 5/31 y en total el equipo de McMillan (sin Oladipo) se quedó en un 32,6% en tiros de campo, con un 23% en triples y un 64,7% en tiros libres.

La definición de noche para olvidar porque Sabonis sumó 14 puntos, 11 rebotes y 5 asistencias pero fue superado claramente por un híper activo Serge Ibaka (sin hacer ruido, en un nivel excepcional durante casi toda la temporada). El español de origen congoleño acabó con 15 puntos y 15 rebotes. Además, Siakam se quedó en 21 puntos tras marcar el tono de salida y Lowry jugó otro partido completísimo: 16 puntos, 7 rebotes, 11 asistencias, 5 robos. Sin historia, la ventaja llegó a 49 puntos en un partido que fue cualquier cosa menos una dura previa de lo que puede ser un cruce en playoffs. Si acaba siendo así, más les vale a los Pacers mejorar. Mejorar mucho, porque los Raptors van a estar ahí, esperando. Siempre preparados y con uno de los niveles de juego más altos de toda la NBA. Así es el campeón.