NBA | JAZZ 110 - ROCKETS 120

La dictadura de los bajitos conquista Salt Lake City

Los Rockets siguen ganando con su small ball, también en un partido clave para los playoffs. Entre Harden y Westbrook metieron 72 puntos.

La dictadura de los bajitos conquista Salt Lake City

Victoria clave de los Houston Rockets en Utah con quien se están jugando la ventaja de campo en primera ronda de playoffs. Ahora mismo están igualados a 36 triunfos y 20 derrotas en la cuarta plaza del Oeste, pero con los Rockets por delante ya que de momento dominan la serie particular por 2-1. Y se puede decir que los texanos van para arriba desde que decidieron prescindir de jugadores interiores, porque ganan bastante más de lo que pierden y además lo hacen ante equipos y en pabellones de todos los tipos.

Por ejemplo en Salt Lake City y ante Utah, ante los que se supone uno de los rivales más duros a los que te puedes enfrentar. Los Jazz probaron de todo: defensa en zona, dos contra uno a Harden, Juwan Morgan, un rookie que no había jugado más de siete minutos, para equilibrar la partida con más exteriores... Pero parece que nada vale cuando los Rockets meten los tiros. Algo que ya pasaba antes y que ahora se ha hecho más evidente. De nada sirvió tampoco que le ganasen claramente la partida en la pintura (64-36). Los de Houston saben que van a tener que vivir con ello e incluso se permiten licencias como la de Westbrook defendiendo a Gobert en algunas jugadas. "No salió bien", reconoció después Harden. De todos modos el francés no es Jokic, ni Davis ni nada por el estilo. Será muy bueno en defensa, el mejor para la Liga en las dos últimas temporadas, pero en ataque no es élite. Metió 12 puntos en sólo 7 tiros. No se puede decir que sea una actuación espectacular ante rivales que apenas alcanzaban los dos metros en el mejor de los casos.

Curiosamente fue Jordan Clarkson quien mejor aprovechó la debilidad rival por dentro y acabó firmando otro partido de 20 puntos (22+7). Él y Donovan Mitchell (31+7) fueron los mejores en un equipo local que, a parte de los problemas para descifrar cómo defender lo que tenía enfrente, se encontró con un trabajo tremendo atrás de los visitantes en el tercer cuarto que a la postre fue decisivo. En ese periodo los Rockets le metieron a los Jazz un parcial de 19-38. "Si defendemos al nivel que lo estamos haciendo, el cielo es el límite para nosotros", comentaba un confiado Harden. Entre la Barba y Westbrook metieron 72 puntos y lo hicieron jugando muy bien, moviendo el balón de forma inteligente y seleccionando bien lo tiros. Los Rockets aún se están buscando ( y todos sus rivales a ellos) pero el super small ball parece un acierto que veremos si les lleva a donde no han conseguido llegar todos estos años.