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Derrick Jones, Jr: el 'modo avión', violencia y zapatillas de la Patrulla Canina

El ganador del concurso de mates acaba de cumplir 23 años y tiene tres hijos. En pleno crecimiento con Spoelstra, salta a la fama.

Derrick Jones, JR
Kyle Terada USA TODAY SPORTS

Derrick Jones, Jr ganó en Chicago el concurso de mates que se le resistió en el Staples Center de L.A., en 2017. Entonces no pudo con Glenn Robinson III, un sorprendente ganador que frustró a un Jones que para muchos era el favorito. Desde luego para aquellos que habían visto los vídeos de sus mates en concursos de instituto a nivel nacional. Con 198 centímetros de altura y apenas 95 kilos, es una silueta fina de brazos y piernas inacabables, un portento con una capacidad de salto asombrosa que le valió, cuando estaba en la G-League con el afiliado de los Suns, el apodo de 'Airplane Mode' (modo avión).

El concurso de Chicago reivindica a un jugador que, como tantos otros, ha encontrado su camino en Miami Heat con Erik Spoelstra. En esta temporada, en la que fue garantizado su contrato de 1,6 millones de dólares (en verano saldrá al mercado), juega casi 25 minutos por partido y promedia 8,7 puntos y 4,2 rebotes. Da pasos en ataque, lentamente, y no para de crecer en defensa, donde Spoelstra le da muchas veces la asignaciones más complicadas del rival, ataquen estas por dentro o por fuera. Versátil y cada vez más capaz de manejar su exuberancia física, sueña con ser Defensor del Año y, en ello está, por asentarse en la gran liga. Lo que siempre quiso desde que tuvo a su primer hijo en el instituto. Ahora tiene tres, contrato NBA y un premio de campeón del concurso de mates: "Al ser padre tan pronto maduré más rápido y me di cuenta de que tenía que convertir el baloncesto en mi trabajo".

Jones juega como jugaba en el barrio, dándolo todo porque entonces una derrota te dejaba 20 o 30 minutos fuera de la cancha. Y en Chester (Pennsylvania) la cancha era algo parecido a un refugio entre el constante sonido de disparos: "Mis amigos y yo nos encerrábamos en casa muchas veces para jugar a la consola. Chester no es un buen sitio para crecer, había mucha violencia fueras donde fueras". Allí, en su barrio, jugó con Rondae Hollis-Jefferson y tomó ejemplo de Tyreke Evans, nombrado Rookie del Año en 2010. Ayer, en pleno concurso de mates, Jones Jr. cumplió 23 años, tres invertidos ya en una NBA a la que llegó sin draftear en 2016 y en la que pasó por los Suns, antes de recalar en Miami Heat, y con mucha mili en el G League.

Tiene una colección de zapatillas customizadas especialmente para él: de la Patrulla Canina, Corrupción en Miami... Y siente verdadera pasión por los videojuegos. Para los partidos a domicilio viaja siempre con su Xbox One y juega al 2K y al Grand Theft Auto. Es un tipo tranquilo, confiado y duro cuando hay que serlo. Su procedencia humilde y un año de College en UNLV le convencieron de que era el momento de dar un salto a un draft en el que no fue elegido (2016). Pero no desistió. No con tanto como había en juego. Pasó por la Summer League, buscó su acomodo y, por ahora, todo apunta a que lo ha encontrado: tiene contrato NBA, voz en un equipo como los Heat donde parece que mejoran todo lo que tocan y ya también un premio de campeón del concurso de mates, donde ha puesto su nombre en el palmarés junto a los de Jordan, Dominique Wilkins, Carter... Otro sueño hecho realidad.