Estados Unidos
Mundo

ALL STAR 2020

Rising Stars: Doncic y el mundo contra Zion y Trae Young

Este viernes comienza el All Star Weekend con el partido entre los jugadores de primer y segundo año de EE UU contra los del mundo.

Luka Doncic, durante el partido contra Sacramento Kings.
Jerome Miron USA TODAY Sports

El All Star Weekend aterriza, con un frío de muerte, en Chicago, una deuda pendiente de la NBA desde 1988. Es solo el tercero en, precisamente, el tercer mayor mercado de Estados Unidos y el hogar de los históricos Bulls: la casa de Michael Jordan, que desde allí exportó al mundo la mística y el logo de una franquicia con aficionados en todos los rincones del planeta.

Aquel de 1988 es recordado como, seguramente, el mejor All Star de siempre. El más grande en los años dorados del evento, los de la explosión definitiva de la NBA y el inicio de su gran conquista del mundo, la conexión de las batallas de Magic Johnson y Larry Bird con el reinado de Jordan. Ahora, en 2020, ni el All Star Weekend tiene el significado de entonces ni los Bulls son una de las mejores franquicias de liga cuando la NBA devuelve, 32 años después, el All Star a Chicago, la ciudad del viento. Un regreso que arranca con el Rising Stars (03:00, #Vamos), el duelo entre jugadores de primer y segundo año, divididos en equipo del mundo vs Estados Unidos (U.S. y World Team) y que no existía en 1988, cuando la liga todavía no había creado un aperitivo que probó antes con duelos de leyendas ya retiradas.

A partir de 1994, la NBA introdujo a sus rookies en su gran fiesta anual. Desde entonces ha organizado partidos entre jugadores de primer año divididos en dos equipos aleatoriamente, después Este contra oeste, el equipo de Shaquille O’Neal contra el de Barkley, el de Chris Webber contra el de Grant Hill y finalmente, y en un puente acertado hacia una NBA cada vez más global, el Equipo del Mundo contra el de Estados Unidos. Y con jugadores de primer y segundo año, rookies y sophomores, desde que el lockout de 1999 dejó a la camada del 98 sin participar y se les acomodó con este formado un año después.

Desde 2015, 3-2 para el World Team aunque Estados Unidos se impuso el año pasado, en Charlotte (161-144) y con el laker Kyle Kuzma como MVP, galardón en el que sucedió al serbio Bogdan Bogdanovic. El equipo del mundo, después de sus diez nacionalidades distintas de la temporada pasada, se nutre ahora especialmente de Canadá (cuatro jugadores: Nickeil Alexander-Walker, RJ Barrett, Shai Gilgeous-Alexander y Brandon Clarke). Rui Hachimura es el primer representante de Japón en un evento en que también tienen pieza Nigeria (Josh Okogie) y en el que se ha quedado sin la suya Bahamas (lesión de última hora de DeAndre Ayton). Europa, sin embargo y después de los seis de la pasada temporada, se queda con solo tres jugadores, dos menos que el anterior mínimo (cinco en Los Ángeles en 2018). Son el alemán Moritz Wagner, el ucraniano Svi Mykhailiuk y, por supuesto, el esloveno Luka Doncic. En el último momento se les ha sumado el italiano Nicolo Melli, de los Pelicans, elegido como sustituto de Ayton.

Doncic, como Trae Young en un tremendo equipo estadounidense (Zion Williamson, Ja Morant...), hará doblete con el All Star Game del domingo. El base, lastrado en las últimas semanas por un esguince de tobillo, vivirá este fin de semana como el de su entrada definitiva en el star system de la NBA, y se divertirá en este primer plato antes de ser titular en el gran duelo del domingo, también como Trae Young. Dos talentos generacionales y unidos desde la noche del draft de 2018, cuando Mavericks y Hawks los intercambiaron con los texanos dando una primera ronda extra para quedarse con el ex del Real Madrid.

Más allá de ellos, es obvio que todas las miradas estarán en Zion Williamson, que compartirá equipo, números 1 y 2 del último draft, con Ja Morant. El base de los Grizzlies es el gran favorito para llevarse el premio de Rookie del Año por su excelente campaña y porque Zion no pudo debutar hasta el 22 de enero por una lesión de rodilla. Así que este Rising Stars tiene, como mínimo, el interés de introducir a la sensación de Salisbury en el mundo de los All Star Weekend, que será suyo (y de Doncic, Trae, Morant...) durante muchos años. Además, los uniformes rendirán homenaje a Kobe Bryant, su hija Gianna y el resto de fallecidos en el accidente de helicóptero del 26 de enero: los jugadores llevarán en sus camisetas parches con los números 2 y 24 (los que usaban Gigi y Kobe) rodeados por nueve estrellas.

Será una noche, por último y otra vez, en la que no habrá representación española por tercer año seguido (y cuarto total desde 2006). Sequía tras los años de bonanza abiertos por Pau Gasol (2002 y 2003) y a los que dieron continuidad Jorge Garbajosa, Juan Carlos Navarro, Rudy Fernández, Marc Gasol (dos veces), Serge Ibaka, Ricky Rubio (también dos) y finalmente, en 2017, Willy Hernangómez y Álex Abrines.