COPA REY 2020

Examen para el anfitrión ante su bestia negra contemporánea

El Unicaja se enfrenta al Casademont Zaragoza y a la historia este viernes (21:30, #Vamos). El último en ganar en casa fue el Baskonia en 2002.

Examen para el anfitrión ante su bestia negra contemporánea
MARIANO POZO DIARIO AS

El Unicaja, anfitrión por cuarta vez de la Copa del Rey, se va a jugar los cuartos contra el Casademont Zaragoza, que ha derrotado a los verdes en siete de sus últimas nueve visitas al Martín Carpena. En la parroquia malagueña todavía escuece, y mucho, el 74-79 de 2014. Ni que decir tiene que los aragoneses regresaron al torneo del K0, y como cabeza de serie tras un lustro de ausencia tras ganar en esta pista donde se siente como en su casa. 75-81 con actuación estelar de Jonathan Barreiro y Dylan Ennis, sin olvidarnos de Radovic, Alocén, DJ Seeley, Rodrigo San Miguel, Brusino etc. El mejor Zaragoza que sueña con emular las hazañas del histórico CAI Zaragoza que se llevó a sus vitrinas este preciado trofeo en 1984 y 1990.

El Unicaja, que jugará esta edición por ser el anfitrión y no por sus méritos deportivos, está realizando una temporada irregular tirando a desesperante. Su sólida trayectoria en la Eurocup contrasta con los volantazos que da en la Liga Endesa donde es tan capaz de ganar al Barcelona en el Palau (95-105) como de pinchar de manera rotunda e inesperada en más de una ocasión. Bien es verdad que las lesiones están castigando en exceso a los de Casimiro que, se puede decir, va a tener a todos sus jugadores disponibles de manera excepcional.

El Unicaja necesita mayor regularidad en los impulsos de Adams, Brizuela y Jaime Fernández, mayor aportación de Elegar y Ejim o menos desapariciones de Toupane, Gerun y Thompson. La afición ha puesto muchas esperanzas en el dueto autóctono, Alberto Díaz y Rubén Guerrero (este último llamado para la España de Sergio Scariolo. El ganador de este cruce se medirá con el vencedor del Andorra-Iberostar-Tenerife dejando al Real Madrid o Barcelona para la final. Se espera una gran entrada en el Martín Carpena con público mayoritariamente local, pero con unos 300 animoso hinchas del Zaragoza que sueña en grande ante un Unicaja que quiere terminar con dos maldiciones, los cuartos de final y su bestia negra contemporánea, el Casademont Zaragoza. Examen para Unicaja que quedaría muy tocado si vuelve a fallar a las primeras de cambio en un torneo que se le atraganta más de la cuenta.