NBA | MAVS 123 - HAWKS 100

La segunda unidad de los Mavs supera el reto de su entrenador

Rick Carlisle les presentó el partido como un desafío para ellos, ya que fue el primero en el que no jugaban ni Doncic ni Porzingis.

La segunda unidad de los Mavs supera el reto de su entrenador
Jerome Miron USA TODAY Sports

Por primera vez en la temporada los Dallas Mavericks jugaron sin ninguna de sus dos estrellas. Luka Doncic se perdió el segundo de los seis encuentros que de momento no va a jugar por el esguince de tobillo que se hizo el jueves en un entrenamiento. Y Kristaps Porzingis descansó ya que venía de jugar la noche anterior (y conseguir su récord de anotación del curso con 35 puntos) y de haberse perdido diez partidos hace nada por problemas en la rodilla. Así que el encuentro antes los Hawks era terreno desconocido para los texanos. Un "desafío" para el resto de jugadores, en palabras de Rick Carlisle. Así se lo presentó a los suyos y éstos respondieron a las mil maravillas.

Después de unos primeros minutos de incertidumbre en los que les costó decidir quién tomaba el mando de las operaciones sin sus dos líderes en pista, a partir de la mitad del primer cuarto se pusieron en ventaja y ya no la perderían más, aumentándola poco a poco hasta rozar los 30 puntos de diferencia en varias ocasiones. El partido fue un espaldarazo sobre todo para tres jugadores. Por encima de todos hay que destacar a Jalen Brunson, que comenzó de titular por novena vez esta temporada y no lo pudo hacer mejor. 27 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias para él, que estuvo perfectamente acompañado por Finney-Smith (22+7+4, récord personal de anotación de su carrera) y un Kleber ultramotivado (18+6 y 4 tapones).

El acierto desde la línea de tres fue básico para conseguir una ventaja tan exagerada. Los Mavs metieron 20 de los 39 lanzamientos que intentaron. En lo que va de curso nunca han perdido encestando de tres por encima del 50%. Enfrente hay que destacar a Kevin Huerter y su récord de triples (6 para 20 puntos) y a John Collins (26+11), de largo el segundo mejor jugador de la plantilla y en noches como hoy el primero. Porque Trae Young esta vez no estuvo fino. Se quedó en 12 puntos con un 30% en tiros de campo y en 1 asistencia un partido después de haber llegado a su tope con 18. Y para colmo se marchó al final del tercer cuarto con problemas en un tobillo. 

La ausencia de Doncic impidió ver uno de los duelos más esperados en la Liga por el morbo que se ha montado con la pareja entre el esloveno y Young. Unidos indisolublemente para el resto de sus carreras por aquel traspaso en la noche del draft de 2018, algunos buscan su enfrentamiento a pesar de que ambos han demostrado en varias ocasiones que se llevan bastante bien. Lo que sí es una necesidad sana y en eso sí que salimos perdiendo anoche es la mera rivalidad deportiva. Y es que estamos hablando de dos de los mejores jugadores de la Liga ya, en sus segundo año en la NBA. Por suerte aún quedan muchos Doncic vs Trae por delante.

Lo que sí pudieron hacer los aficionados de los Mavs fue rendir homenaje a Vince Carter, que el pasado día 26 cumplió 42 años. Era su última visita a la que fue su casa durante tres temporadas y los de Dallas le dedicaron un vídeo antes del partido y después la grada le vitoreó en multitud de ocasiones durante el encuentro. El bueno de Vince se despidió de su antigua afición con 10 puntos y 5 rebotes en 24 minutos.