EUROLIGA | KHIMKI 75 - VALENCIA 84

El Valencia de San Emeterio tumba al Khimki en Moscú

El alero cántabro acabó con 18 puntos sin fallar ninguno de sus tiros (4/4 en triples). Todo lo contrario que Shved, que terminó con los mismos puntos pero 5/18 en lanzamientos.

El Valencia Basket se llevó un triunfo vital de cara a sus aspiraciones para entrar en el Top-8 de la Euroliga asaltando el Mytishchi Arena. Tras un arranque brillante en el triple, los de Jaume Ponsarnau tuvieron que variar la hoja de ruta para sumar un triunfo fundamental. La defensa fue clave. Fernando San Emeterio (18 puntos, sin fallo en el tiro, 5 asistencias y 25 de valoración) lideró a los taronja en Rusia. Además, Louis Labeyrie y Alberto Abalde fueron fundamentales para sumar el triunfo. Sin Mike Tobey y Bojan Dubljevic, Maurice Ndour y el francés tuvieron que asumir responsabilidades como pívots. Ambos, junto a Aaron Doornkemap, estuvieron excelsos. Por parte de los de Rimas Kurtinaitis, Alexey Shved (18) y Anthony Gill (12) fueron el principal peligro.

El Valencia Basket, que arrancó el encuentro sin pívots debido a las ausencias de Tobey y Dubljevic, basó su gran amenaza en el primer cuarto en el tiro exterior. Aaron Doornekamp (3 de 4) y Fernando San Emeterio (3 de 3), sumado el triple de Joan Sastre, camparon a sus anchas en el perímetro ante la nula defensa de los rusos. Sin embargo, sin centers al uso, los de Jaume Ponsarnau no oponían resistencia por dentro y concedían rebotes en ataque que suponían puntos fáciles. Con ocho arriba, Rimas Kurtinaitis trató de frenar la sangría. Tras el parón se vio otro Khimki, más comprometido en defensa e incisivo en ataque. Alexey Shved, liberado de trabajo, lideró a los suyos para no dejarse ir en los primeros minutos (23-29). Mucho premio para el primer cuarto de los rusos, que se iban sólo seis abajo.

El segundo cuarto sería otra historia. Con las primeras rotaciones y el aumento de intensidad en defensa se diluyó el acierto en el triple. Jordan Loyd, Alberto Abalde, Sam Van Rossom y Vanja Marinkovic fallaron todos sus intentos. El movimiento en el banquillo dio entrada a Brock Motum, que tenía la oportunidad de mostrarse ante las bajas en el juego interior. La primera del australiano fue para dentro tras finta y metió el único triple del cuarto. Parecía, por lo menos, otra actitud hasta que mostró su desidia en defensa. Mientras, Anthony Gill (por encima del 50% en triple esta temporada) y Jeremy Evans, campeón de mates en la NBA en 2013, comenzaban a hacer de las suyas. Evans adelantó por primera vez a los locales surcando el cielo del Mytishchi Arena y colgándose de espaldas. Mate de concurso. La acción más vistosa de la noche. Tan sólo Louis Labeyrie, picando piedra por dentro, fue la solución en ataque antes del descanso. Con un parcial de 24-15, los rusos se iban a vestuarios 47-44. Los locales anotaban con un 82.3% de acierto en el tiro de dos.

La defensa en la pintura brilló por su ausencia y ahí residía la clave para doblegar a los de Kurtinaitis. En ese contexto, Ndour y Labeyrie eran claves.Primero Van Rossom, desquitándose con un triple marca de la casa desde la bombilla, y Ndour, hundiéndola con virulencia, devolverían al Valencia Basket a mandar en el encuentro. Sastre (2 de 2) redondeó la reacción con un triple esquinado (49-54). Parcial de 2-10 en los primeros minutos tras la reanudación. Lo paró el técnico lituano. Gill y Vyacheslav Zaytsev, casi sin oposición, adelantaron de nuevo a los rusos (58-56).

A tres minutos del cierre, llegó un momento de indecisión e imprecisión en ambos lados de la cancha, y Shved aprovechó para devolver el partido a la anotación desde la línea. Metió ambos y el Valencia Basket entraba en bonus. El Khimki apretó el acelerador (62-56), hasta que Quino Colom frenó el parcial de 11-0. Generando un efecto contagio en el resto. Entre él y Abalde volvieron a empatar la contienda. En la última, Labeyrie capturó un rebote en ataque y fue el primer taronja en acudir a la línea de los tiros libres a diez segundos para cerrar el tercer acto y devolver la iniciativa en el marcador a los taronja (62-63).

Los últimos minutos arrancaron con el primer triple de Janis Timma en su cuarto intento. Sin duda, extraño para uno de los especialistas de la competición. Jerebko aumentó la renta. No fue el mejor arranque. Pero Labeyrie seguía con el punto de mira afinado ejerciendo de '5', sin fallo en el tiro. Motum lo volvió a igualar (67-67). El ritmo de anotación decayó de forma evidente tras el descanso. Las defensas hicieron acto de presencia. Loyd, errático durante el partido (0 de 3 de dos y 0 de 5 de tres), estrenó su anotación particular desde la línea y adelantó a los de Ponsarnau. Shved replicó en la cara del americano y Jovic, con más de 30 minutos en pista, prácticamente todo el encuentro, tiró de piernas para poner al Khimki cuatro arriba (73-69).

Pero si alguien tiene piernas, ése es Alberto Abalde. Tras otro rebote (11, líder del encuentro) el gallego redujo distancias. Kurtinaitis paró el partido. San Emeterio, también inmaculado en el tiro, lo igualó a falta de cuatro minutos (73-73). El partido entraba en un tramo decisivo y volvió a aparecer el cántabro con un triple lejano para marcar el camino. El santo y Ndour cometerían pasos en un momento clave, pero el senegalés se rehizo sacando un 2+1 con mucha personalidad. Anotó el tiro libre. Seis de distancia (75-81). Con dos nuevos rebotes, en defensa y en ataque, un omnipresente Abalde marcó la raya con un triple ladeado. Ahí se acabó el partido.