EUROLIGA | VALENCIA 91 -OLYMPIACOS 93

El Olympiacos deja al Valencia a las puertas del Top-8

El Valencia Basket se quedó a las puertas del Top-8 de la Euroliga frente a un aguerrido Olympiacos, que tiró de sus mejores hombres para vencer a los taronja.

Partido vibrante en La Fonteta. De menos a más. El Valencia Basket se quedó a las puertas del Top-8 de la Euroliga frente a un aguerrido Olympiacos, que tiró de sus mejores hombres para vencer a los taronja. San Emeterio (23 puntos y 25 de valoración), escudado por Vanja Marinkovic (20 puntos, 2 de 3 en triples y 26 de valoración), dieron vida a los locales. Por parte de los griegos, Kostas Papanikolau (16) y Sasha Vezenkov (17) sostuvieron a los suyos hasta que surgió la figura de Georgios Printezis (18 puntos, 7 rebotes y 26 de valoración). El máximo anotador de la competición, Vassilis Spanoulis, estuvo errático en el tiro (10 puntos y 0 de 6 en triples) pero sacó su mejor versión más altruista con ocho asistencias. Sin embargo, la victoria del Estrella Roja en Villeurbanne no hacia depender a los valencianos de ellos mismos.

Olympiacos arrancó el encuentro con Nikola Milutinov en pista cuando su presencia no estaba asegurada. Con Mike Tobey lesionado, el serbio era único center puro en el partido. Fue, sin embargo, Kostas Papanikolau quien golpeó primero dos veces. San Emeterio se la devolvió al otro lado de la cancha; pero el

cántabro no podía sostener el físico del heleno cuando encaraba el aro. Ambos batallaron durante todo el partido. El Valencia Basket no entró bien en cancha, ni siquiera Bojan Dubljevic se encontraba. Era San Emeterio el que tiraba de galones para no dejarles marchar en el marcador (5-8) en los primeros compases en La Fonteta. Sin Tobey, Maurice Ndour rotó con Dubi en la posición de pívot. Augustine Rubit, parco de centímetros (2.03) defendía al senegalés en sustitución de Milutinov. La tendencia cambio con una chapa de Joan Sastre a Vassilis Spanoulis. El balear se convirtió en la sombra del tirador griego, que se quedó en

blanco en el primer cuarto. Otro veterano, San Emeterio, empataría el partido (88). Fue Ndour el que adelantó desde la línea por primera vez a los locales tras un parcial de 5-1 tras el primer tiempo muerto. Sin embargo, aún quedaría un arreón por parte de los griegos. Taylor Rochestie de tres y Papanikolau castigaron a los de Ponsarnau. Pero Quino Colom, que había entrado tras el parón, empató la contienda a 16 antes del descanso tirando de clase.

El segundo cuarto comenzó con cambio en el puesto de base y Guillem Vives clavó un triple para igualar tras el acierto de Brandon Paul desde el 6,75. Vanja Marinkovic, desde la línea, adelantó a los taronja (21-19). Mientras, Rochestie comenzó a carburar en la dirección griega. Sasha Vezenkhov sacó provecho de

la visión del americano. Vives respondió con otro triple para igualar la contienda. El base catalán erró en sus dos siguientes intentos desde el perímetro. Fue Doornekamp el que puso a Valencia Basket por delante (29-27). Entró Motum a pista precisamente por el canadiense para sus primeros minutos en cancha. A la

primera, Vezenkov anotó de tres en su cara. El australiano duró menos de dos minutos. Repitió Paul de tres en la siguiente y Spanoulis agrandó la distancia a seis puntos (29-35) en tan sólo tres transiciones. Jaume Ponsarnau paró el encuentro. Pero los de Kestutis Kemzura seguían a lo suyo en la vuelta a pista. Tan sólo San Emeterio estaba a la altura del encuentro (33-39), rompiendo la cintura de Brandon Paul de espaldas a canasta. Van Rossom, con una entrada prodigiosa, dejó el encuentro a tres puntos antes del descanso.

Tras la reanudación, la intensidad aumentó en La Fonteta. Tras un intercambio de canastas, Doornekamp adelantó a los locales con un triple (42-41). En ambos conjuntos, faltos de referentes en ataque, surgieron algunos actores secundarios. Koniaris, de tres, dejaba el marcador en 42-47. Papanikolau, el más

acertado de los del Pireo, dejaba el marcador a ocho desde los tiros libres. Sólo San Emeterio era capaz de poner orgullo y corazón al partido. No obstante, aún había partido. Koniaris, que había tenido sus más y sus menos con el banquillo y la grada, se erigió como la tercera fuerza del Olympiacos con un triple esquinado. Al escudero de Spanoulis se le cómodo en un ambiente hostil. Por su parte, San Emeterio seguía haciendo honores al sobrenombre de santo para mantener vivos a los locales (46-53).

Hasta que apareció Marinkovic para sumarse con un triple y Ndour barriendo en la pintura para sumarse a la fiesta del cántabro. Respondían Printezis y Spanoulis, picando piedra para los suyos (51-57) y haciéndose un hueco en el partido. Marinkovic lo dejaba a cuatro sin fallo desde la línea. Y, quién sino, San Emeterio, tiró de su clásica penetración para dejar a Valencia a tres en un 2+1. Falló el tiro. El Santo lo hacía todo y tras su propio fallo desde el triple, capturó el rebote, falló el tiro pero permitió a Ndour dejarlo a cuatro. Paul y Printezis facturaban con facilidad para dejar en nada los esfuerzos locales (57-63). 21 puntos para el cántrabro para dejarlo a cuatro. Tras un polémico codazo de Labeyrie, el francés lo dejó a tres. Pero tocaba a los griegos pasar factura por la antideportiva. Wade Baldwin cobró ambos. Vezenkov se inventó un triple circense para dejarlo a siete, sin dar opción a la reacción (63-70).

Aún había partido. Y Doornekamp estrenó el cuatro con un triple para reducir distancias (66-70). Tras defensa, Van Rossom se precipitó tratando de emular al canadiense. El belga no perdonó y, tras penetración, lo dejó a dos. El Valencia Basket se vino arriba y Marinkovic robó en mitad cancha para machacar el aro en transición. Comenzaba un nuevo partido a ocho para el final (70-70). Paul lo estrenaba, de nuevo, desde el triple. 4 de 6 para el estadounidense. Rochestie castigaba desde la línea. A cinco. Un errático Abalde dio aire a los griegos. Vezenkov repetía desde la esquina. Ocho puntos seguidos para los de Kemzura. Cuando Valencia Basket se acercaba, los del Pireo se crecían. Volvía Dubljevic a pista y con él, Milutinov. Van Rossom se desquitó con un triple marca de la casa. Y, crecido el belga, repitió desde el perímetro. Marinkovic palmeó para sumar. Doornekamp emuló esta vez a Vezenkov para, con un tiro inverosimil, para dejarlo a uno. Colom dejó un parcial de 9-0 para adelantarse a falta de cuatro minutos . Hasta que volvió a surgir la figura de Papanikolau para frenar la reacción (79-80). San Eme, con fallo desde la línea, lo empató. Tras unos momentos de tregua, los últimos dos minutos prometían emociones fuertes. Spanoulis, con su octava asistencia, asistió a un abierto Printezis para dejarlo a cinco. Marinkovic volvió a no fallar en la cita desde el tiro libre (82-85). Había vida.

La suerte se volvió en contra con una falta en ataque de Dubljevic. No era el partido del montenegrino. Vezenkov, con un palmeo, castigó desde la segunda opción tras tiro de Spanoulis. Poco acertado en el tiro, pero excelso en la visión de juego. Otro pícaro, Colom, se sacó de la manga una falta en la esquina para lanzar tres tiros libres y quedarse el rebote tras el último fallo. Dubi erró el gancho. El máximo anotador de la historia de la Euroliga no perdonó y alargó distancias. Pero Marinkovic, cargado de confianza, penetró con calidad. A tres. 44 segundos. Después de una defensa brillante, Valencia Basket tuvo la última. Van Rossom tiró de instinto y falló acudiendo al espacio. Dubljevic erró tras rebote. Aún daría vida Papanikolau, fallando los dos tiros libres. Printezis capturó el valioso rebote. Él sí que no falló. Ahí acabó el encuentro. Dejando en nada el triple sobre la bocina de Marinkovic.