NBA | ROCKETS 107 - PISTONS 115

Clase magistral de Rose en la cara de James Harden

El base consigue su primer partido de 20+10 desde 2015 para conducir a su equipo a la victoria, a pesar de la lesión de Griffin. Westrbook no jugó.

Clase magistral de Rose en la cara de James Harden

James Harden venía de meter 109 puntos en dos partidos, pero anoche otro jugador le iba a quitar el protagonismo. Porque a pesar de que La Barba fue el máximo anotador del partido (39), Derrick Rose se llevó todas las miradas. El base de los Detroit Pistons firmó un 20+4+12 con una infinidad de jugadas que fueron claves para que su equipo se llevase la victoria de Houston. Por cierto, que es la primera vez que Rose firma un doble-doble de más de 20 puntos desde 2015.

Russell Westbrook tuvo la noche libre y no se sabe si por eso o porque venían de jugar el día anterior, pero los Rockets fueron todo el tiempo a remolque. Se dejaba llevar por los tirones de un James Harden que por momentos recordó al de los más de 50 puntos de los dos anteriores encuentros, pero que finalmente no llegó a esas cifras porque volvió a sus malos porcentajes. Pero echarle la culpa de la derrota solo a él no sería justo. El resto de titulares estuvieron fuera del encuentro (salvedad hecha de Capela) y, aunque el banquillo si que aportó buenos minutos, sobre todo Clemons y Rivers, no fue suficiente ante un equipo que también tenía sus bajas.

El partido lo empezó sin Andre Drummond y lo acabó sin Blake Griffin, que después de 15 minutos en la pista se hizo daño en la misma rodilla de la que fue operado este verano. Ante este panorama empezaron a aparecer jugadores por todos lados. Cuando no metía un triple Kennard (22+7) lo hacía Snell (15+5). Brown aportaba por fuera (16+10+6+4) igual que lo hacía Morris por dentro (15+8). Y manejando todo este despliegue estaba Rose, primero asistiendo y finalmente decidiendo el mismo en unos contra unos que recordaban a lo que una vez fue. Movimientos eléctricos, entradas a canasta imparables pasándose el balón por detrás a una velocidad infernal. Todo para dar una victoria que pone a los Pistons a medio partido de los playoffs del Este.