NBA | PACERS 122 - CELTICS 117

Cal y arena en Indiana: ganan a Boston pero preocupa Oladipo

Los Pacers se deshicieron de los Celtics, uno de sus rivales en la zona alta de la Conferencia Este, pese a los 44 puntos de Kemba Walker.

Pacers - Celtics
Brian Spurlock USA TODAY SPORTS

Gran trabajo de los Pacers para neutralizar a uno de los rivales imponentes de su conferencia. Si bien en puestos más bajos la competencia cae exponencialmente, en la parte alta del Este los duelos están siendo chispeantes y será una de las mejores luchas que nos encontremos en la parte final de la fase regular. Los Celtics no han perdido en casa, pero con ésta han cosechado su sexta derrota de la temporada. Los locales les sometieron, a ratos en ataque y a ratos en defensa, para salir del Bankers Life Fieldhouse por delante (122-117) y reforzados. 

Los Pacers supieron jugarle a un equipo verde que dependió en exceso de un jugador: Kemba Walker. El base se fue hasta los 44 puntos y ningún otro jugador supo coger de verdad las riendas del equipo, lo que provocó un mal final que acabó en derrota. 

En un inicio parejo, fuera de toda sorpresa, los Pacers anduvieron más finos a la hora de leer el partido y se hicieron con la manija del encuentro pese a las punzantes canastas de Walker. Primero McConnell y luego Brogdon para ir haciendo mella en la defensa de Brad Stevens, que no sabía contener las transiciones galopantes de los de Indianápolis. La distancia se fue a la decena en un abrir y cerrar de ojos. 

Cabe destacar cuatro piezas: el mencionado Malcolm Brogdon, que metió 15 tiros libres sin fallo, Domantas Sabonis, que se fue hasta el 15+14 en el que es su 10º doble-doble de manera consecutiva, y los hermanos Holiday, los encargados de mantener caliente el partido anotando hasta 35 puntos como suplentes. 

De nuevo el cambio de ritmo, esta vez para hacerlo decrecer, fue lo que hizo a los Pacers dueños de su destino. Walker aguantó todo lo que pudo, pero en los últimos cinco minutos falló cuatro de los seis lanzamientos que ejecutó y terminó minando las esperanzas de su equipo (aunque fuera porque nadie más dio el paso adelante, lo cual no es la tendencia que impera en el equipo esta temporada).

La mala noticia

El equipo de Indiana, sin embargo, se fue a la cama con una mala sensación. La franquicia está siendo muy cautelosa con la recuperación de Victor Oladipo, que lleva sin jugar desde el pasado mes de enero por una rotura en un tendón de la rodilla derecha, pero se veían avances en la misma que hacía presagiar que su vuelta estaba cerca. Nate McMillan ha echado un jarro de agua fría a los aficionados: "Él sigue recuperándose y trabajando duro. Está más cerca, pero todavía le queda bastante". El plazo que había dado previamente el mánager general, Kevin Pritchard, se situaba en este mes de diciembre, pero a día de hoy parece más factible que se cumpla el año de baja a que Oladipo regrese ya (pese a que había estado entrenando con el afiliado de la G-League, paso previo a la vuelta a la NBA para jugadores con lesiones largas).