RAPTORS 92-CLIPPERS 112

Kawhi volvió a Toronto: anillo, ovación atronadora... y victoria

Triunfo de los Clippers en pista de unos Raptors en el peor momento de la temporada. Homenaje a Kawhi, que recibió el anillo de manos de Kyle Lowry.

Kawhi volvió a Toronto: anillo, ovación atronadora... y victoria
Nick Turchiaro USA TODAY Sports

Hay regresos y regresos. Los hay entre abucheos, pitos ensordecedores e insultos. En carne viva. Y los hay amistosos, llenos de respeto y empatía. Este de Kawhi Leonard a Toronto fue esto último, nada de lo primero desde luego, y mucho más. La emoción, el recuerdo fijado ya para siempre en el deporte de Canadá, la nostalgia de un momento muy especial, mágico, que va quedando en el pasado pero que jamás olvidará nadie en Tornto ni en los Raptors: los playoffs 2019, el tiro ante los Sixers, la remontada a los Bucks, el golpe de estado ante los Warriors. Kawhi, el héroe que lo cambió todo, volvió en una noche en la que la historia era esa, el año a préstamo más aprovechado de siempre en la NBA, y no su salida, orquestada hacia los Clippers con los Raptors y los Lakers bailando a su son. Así tenía que ser, y quien no lo entienda  es que no vivió de cerca (ni siquiera a través de la televisión) ni un paso del camino de aquel equipo; Ni un momento de esa ruta hacia el título que parecía improbable solo unos meses antes.

Los Raptors destilaron clase y un cariño bien canalizado y sincero hacia Kawhi: un vídeo fantástico, luces marcando su movimientos, del centro hacia la esquina derecha, para el ya legendario tiro del séptimo partido ante los Sixers. Y, claro, el anillo de campeón, con todos los que jugaron con él la pasada campaña haciendo un círculo en el centro de la pista, Kyle Lowry encargado de la entrega y las ovaciones desatadas. Fue algo que las dos partes, los Raptors y su MVP de las Finales, se debían, el recuerdo de un amor que tenía que romperse pero cuyos frutos son historia. Kawhi felicitó a la franquicia por las formas, habló del recuerdo imborrable del trabajo invertido y se emocionó todo lo que él se puede emocionar. Sin mucha expresión. O eso dijeron Lowry y Doc Rivers.

Después los Clippers ganaron (92-112) a unos Raptors en un momento delicado: tres derrotas seguidas en casa, cuatro totales en cinco partidos. Kyle Lowry ha regresado oxidado (esta vez 1/8 en tiros y seis puntos, todos en el primer cuarto), Ibaka (otro que estuvo fuera por lesión) se quedó sin anotar (0/8) y un parcial de 14-37 en el segundo cuarto ventiló el asunto para unos Clippers que han reaccionado de maravilla (Washington, Indiana, Toronto) a su estrepitosa derrota en Milwaukee y que ya han llegado al 50% de triunfos fuera de su pista (6-6). Lo contrario era una aberración. En total están 19-7, haciendo poco a poco camino con los playoffs todavía lejos.

Kawhi anotó 23 puntos y repartió 6 asistencias, Paul George se quedó en 13 puntos con 14 tiros y entre Harkless y Lou Williams anotaron 32 para unos Clippers que alternaron unas zonas defensivas que dejaron sin respuesta a unos Raptors en el peor momento de la temporada. Marc Gasol anotó 9 puntos, cogió 11 rebotes y dio 6 asistencias, VanVleet sigue de baja por un problema en la rodilla derecha y Siakam se fue a 24 puntos pero sin la eficiencia de sus mejores noches. Poco para batir a unos Clippers que sumaron un triunfo profundamente profesional en una noche que, por lo demás, fue extremadamente emocionante. La culminación, en gran parte, del anillo de 2019. La gran ceremonia que quedaba pendiente.