MAGIC 87-LAKERS 96

Otro triple-doble de LeBron para los mejores Lakers en 34 años

Sufrida y fea victoria en Orlando ante unos Magic con poco talento en ataque. Ya son 22 victorias en 25 partidos para los angelinos. Discreto esta vez Anthony Davis.

Otro triple-doble de LeBron para los mejores Lakers en 34 años
Kim Klement USA TODAY Sports

La Regular Season es un microcosmos con noches de todo tipo: lesiones, viajes, partidos en los que entra todo y otros en los que dan ganas de volverse al hotel... Al final, después de 1.230 totales y 82 por equipo, cada uno queda irremediablemente en el sitio que le corresponde. Pero a ese lugar se llega, si es que el camino es recto, por renglones muy torcidos. Pero se llega, y por ahora los Lakers están en una senda que invita a un optimismo muy cercano a la euforia. Después de enseñar una versión súper en ataque en sus tres últimos partidos (121, 136 y 142 puntos), se quedaron en 96 en Orlando... pero ganaron (87-96). Desde la defensa (42% en tiros de los Magic) y en un partido, con expulsiones, pérdidas, fallos y un extraño equilibrio que nunca pareció realmente tal.

Porque los Lakers sometieron de salida a unos Magic que firmaron un 4/21 en tiros con cinco pérdidas en el primer cuarto: 9-26 que llegó a un 18-42 mediado el segundo parcial. No estaban ni mucho brillantes en ataque, pero sumaban a buen ritmo mientras asfixiaban a Fournier y Ross (22 puntos en 28 tiros entre los dos), y con eso les llegaba. Pero un tramo horrible de ataques malos y pérdida de concentración mandó el partido a un 71-71 en el último cuarto y justo antes (nunca pareció realmente tal...) del 0-10 que abrió la última brecha, una contra la que los Magic, empujados por Jonathan Isaac (19 puntos, 8 rebotes y su habitual excelencia defensiva), chocaron una y otra vez en los últimos minutos, cuando los Lakers aseguraron el triunfo con un goteo de puntos en el que participaron Caruso (2/2 en triples), Avery Bradley (volvió, aunque con restricción de minutos) y un Kentavious Caldwell-Pope que ha pasado de cuestionado a importante y que terminó con 15 puntos y (cada vez más seguro desde las esquinas) un 4/7 en triples, dos de ellos para poner la puntilla a un rival sin Markelle Fultz (enfermo) ni NIkola Vucevic (lesionado desde el 21 de noviembre) y que está ahora 11-13, octavo en el Este. Un equipo justo de talento pero esforzado en defensa, que debería volver a playoffs y que recibía a dos ex de la casa: Dwight Howard, cuya tumultuosa salida va quedando muy lejos, y Frank Vogel, que tuvo un feo paso por el banquillo de los Magic entre su brillante etapa en los Pacers y lo que está siendo, por ahora, un excelente arranque en los Lakers.

Ya son 22 victorias y un 22-3 para un equipo que ha ganado el 88% de sus partidos y que ha dejado atrás el arranque de la temporada 2008-09, el precedente más cercano y parecido y, también, curso de anillo. Entonces los Lakers, cosas del calendario, también tenían doble duelo en Florida con 21-3 pero lo saldaron con dos derrotas, primero en Miami (donde esta vez juegan el viernes: partido tremendo) y después en Orlando. La última vez que arrancaron 22-3 fue la temporada 1985-86, con el impulso de derrotar por primera vez a los Celtics en las Finales y en ruta hacia una decepcionante caída en la lucha por el título del Oeste contra los Rockets. Han pasado 34 años y los Lakers vuelven a sumar 22 triunfos en 25 partidos, una barbaridad que pasa prueba muy exigente en este recién iniciada gira por el Este que les llevará ahora a Miami, Atlanta, Indiana y, partido muy grande, Milwaukee.

Sin Rajon Rondo, con problemas musculares, ni Kyle Kuzma (que no parece tener continuidad nunca), con un esguince tobillo, los Lakers encontraron colaboradores como Jared Dudley, habitualmente fuera de la rotación y que puso tres triples, defensa y expulsión tras una trifulca. Anthony Davis se quedó en 16 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias, apretado por los brazos larguísimos de los Magic, y LeBron James sumó otro triple-doble: 25+11+10 en una noche poco eficiente pero en la que llevó a su equipo a otra victoria ante de visitar su antigua casa, Miami. Será el viernes en un partido tremendo al que los Lakers llegan, aunque tras una actuación para sacar poco pecho, con los deberes hechos. Cinco victorias seguidas y 22 totales. Paso a paso por un camino recto... pero de renglones muy torcidos.