NBA | JAZZ 111 - HORNETS 102

Ricky (20+13) gana a Willy (15+8) en otro partidazo sin premio de Kemba Walker (47 puntos)

Los españoles estuvieron muy bien, pero más lo estuvo Walker. El base no consigue hacer ganar a su equipo cuando mete muchos puntos.

Los Jazz no tuvieron problemas para vencer a los Hornets en Salt Lake City. El protagonismo fue español en la cancha, con buenas actuaciones tanto de Ricky como de Willy. Terminaron ganando los locales por 111-102.

Ricky Rubio empezó bien, metiendo un par de canastas. Fue eso, un par de canastas, lo que consiguió Bismack Biyombo también en los primeros cinco minutos: fueron dos de las tres únicas que anotaron los titulares de los Hornets que no se llamaban Kemba Walker (47/53, 88,7%), lo que supone el mayor porcentaje en un partido desde que se registran estas estadísticas (1970). La salida del otro español en liza, Willy Hernangómez, fue del todo positiva: dos buenas acciones cerca del aro, un rebote-mate y buena intensidad a la hora de buscar los huecos en ataque llevaron a los Hornets, de la mano también de Monk y Lamb, a ponerse por delante en el marcador (28-29, minuto 16). Y ahí terminó todo para los Hornets: los iniciales de los Jazz volvieron a la pista después de un tiempo muerto y el equipo local se fue en el marcador con Gobert y Sefolosha haciendo daño desde la verticalidad. Al descanso la diferencia ya superaba la decena. 

Le tocó a Kemba Walker ponerse de nuevo la capa de héroe, aunque tuvo que ir a la tintorería al acabar el partido. 38 de sus 47 puntos llegaron en la segunda parte, pero no pudo evitar el desastre. Los Hornets, sin embargo, mostraron una cara mucho mejor a la del día anterior en Oakland ante los Warriors. Sigue adoleciendo de problemas graves, que son los que les han separado -hasta ahora, todavía tienen opciones- de los 'playoffs'.

Walker se puso las botas, supo hacer daño a los Jazz con acciones de yoyó y también con penetraciones fulgurantes. Recital que no es el primero esta temporada, aunque el problema para su equipo y él es que sólo ha ganado uno de los seis partidos de 40 puntos que ha hecho (empata con Kevin Love en la peor marca de la historia de la NBA en este sentido).

Los Hornets continúan en la pelea porque sus rivales han perdido también, pero se ha chocado de bruces con los equipos del Oeste en esta recta final de la temporada en la que pelea por seguir unas semanas más en competición. Para los Jazz es la quinta victoria consecutiva, la décima en los últimos once partidos.