NBA | CELTICS 96 - SPURS 115

Aldridge (48) conquista Boston y abre otra brecha en los Celtics

LaMarcus Aldridge dominó a su antojo en el TD Garden. Los Celtics estuvieron muy desatinados y pasan otra pequeña crisis.

Los Celtics vuelven a tener un problema. 24 horas después de que se escribieran estas líneas, tras caer con estrépito y sorpresa en Charlotte, la situación ha empeorado. Segunda derrota seguida en este back-to-back y muy malas sensaciones, como de un equipo que está a poco de romperse definitivamente (luego éstos son los más peligrosos en los playoffs, una cosa no quita a la otra).

En el Garden tocó ver la exhibición de LaMarcus Aldridge, que tampoco es la primera de esta temporada. Él fue el director de orquesta y el que tocó el instrumento mejor que nadie, pero la sinfonía fue coral. Cuando metes 48 puntos (y le añades 13 rebotes y 6 asistencias) no puedes tirar del mismo recurso siempre, que en el caso de LaMarcus suele ser el tiro desde más de cinco metros ya sea en giro o de frente, y es una constante que se repitió también aquí: buenos cortes y posicionamiento en los rechaces, alguna penetración y una gran lectura de juego.

El problema es que Aldridge no fue el único. El problema para los Celtics, claro, los Spurs siguen dando lecciones y Gregg Popovich sigue tallando su sitio en el OIimpo con cada partido que dirige. La defensa fue nula en las transiciones y en los estáticos, los jugadores de San Antonio entraban por la zona como el que va a robar un banco sin que nadie le pare los pies. De hecho, el acierto de los Spurs en los tiros (en la primera mitad) no fue tanto como podría haber sido y eso hizo que la diferencia no subiera como la espuma y se pasara de victoria a paliza.

Un poco de orgullo de Theis y poco más de lo que puedan fardar los Celtics, que mucho tienen que cambiar la cara para poder pelear en la parte fundamental del año.