REAL MADRID 101-FUENLABRADA 84

El Madrid apabulla con récord histórico de valoración (136)

El equipo blanco sentenció con un parcial de 22-3 en el segundo cuarto y llegó a ganar por 25 en el tercero. Superó las mejores marcas de la Copa en valoración y asistencias.

La Copa nos recibió el jueves en A Coruña con atracón de sorpresas, pero en el tercer duelo tocó abrazo de realidad. El pez grande devoró al chico: el Madrid arrasó a un Montakit Fuenlabrada donde su entrenador, Cuspinera, luchaba a la vez contra un virus y contra el rival. La sentencia sobrevino pronto, ya en el segundo cuarto tras un parcial de 22-3. Adiós relato heroico.

El toque de atención de hace un mes, ese traspié en el Fernando Martín, le vino entonces fatal a los blancos pero muy bien ahora. En la otra trinchera, aquella hazaña que llevó al humilde a la Copa recortó esta vez sus opciones. Las eliminaciones del Barça y del Valencia ya habían activado por completo el estado de alerta. Y así enfocó el Madrid su estreno copero, con todos los sentidos movilizados.

Ayón marcó territorio en la pintura y en el perímetro con ayudas defensivas que sacaron de rueda a Marko Popovic. Aguantó algo más Paunic, pero el Real forzó al enemigo malos tiros y pérdidas que le permitieron galopadas sencillas. Por dentro, el Titán Ayón cargaba de faltas a Chema González y a Sobin, muy vigilado tras su 12 de 13 en el derbi liguero. Solo Stevic se coló por la gatera con un saco de nueve puntos exprés que dio vidilla al Fuenla (25-21). Réplica a un gran Maciulis. El lituano siempre rinde, con dientes o sin dientes.

El amago de emoción iba a saltar por los aires pronto, muy pronto. Las rotaciones acentuaron el abismo, porque el quinteto del Fuenla se diluía ante la pujanza de los suplentes madridistas. La fuerza de Sergio, Rivers, Taylor, Nocioni y Lima añadió otra marcha al juego. Defensa y contraataque. Y tiro de tres (6 de 13 al descanso). Enorme la reaparición de Nocioni tras un par de semanas de baja. Igual que la de Felipe Reyes. Carroll se apuntó al festín y Taylor completó su mejor cuarto como madridista (12 tantos sin fallo). Acierto, velocidad y altos vuelos. Parcial demoledor: 22-3. Pero antes de que la ACB anunciara una lluvia de récords del Madrid, Paunic y Álex Urtasun se empeñaron en dejar muy alto el pabellón fuenlabreño. El serbio descerrajó 27 puntos (lleva 26 de 32 en tiros de dos en los últimos cuatro partidos) y el navarro aportó 22.

Del +25 (69-44) a un +12 (84-72, minuto 34) que llevó a Laso a meter en pista a un Llull en gran forma y, luego, a Ayón y a Carroll. El Madrid se elevó por encima de los cien puntos (101) por séptima vez este curso. Y terminó con 136 de valoración, 26 asistencias y 75,8% de acierto en los lanzamientos de dos. Tres nuevos récord coperos. Siete jugadores anotaron diez o más tantos, con Carroll al frente (18). Apenas un pero: faltaron minutos para Doncic y Willy y sobró el exceso de exposición de Llull y de alguno más de los principales. Recuerden que para ser campeón el Madrid tiene que ganar tres partidos en 48 horas.