Kevin Vidaña, que trabaja en el país asiático como entrenador del Guizhou Fengyun, equipo de la cuarta división china, analiza la vuelta del fútbol allí

El COVID-19 ha azotado nuestra vida y la del mundo del deporte. En el caso del fútbol profesional, volvió en España con una serie de medidas que se están cumpliendo a rajatabla para que pueda salir adelante. Sin embargo, el fútbol base ha estado parado desde marzo hasta este mes de noviembre, cuando se espera que vayan volviendo las competiciones en toda España. Con motivo de esta noticia, hablamos con Kevin Vidaña, que trabaja en China como entrenador del Guizhou Fengyun (equipo de Cuarta División), coordinador de la cantera del mismo y como profesor de fútbol en colegios, para que nos cuente como se ha llevado a cabo la vuelta a la competición el país asiático. "El primer equipo empezó a entrenar a mitad de julio. La competición empezó en septiembre aunque tuvo muchos parones y en principio estaba previsto que se reanudara antes. Paró por el miedo y fue cambiando de fecha. En China se han tomado las cosas con cautela y con cuidado, aquí no se ha intentado convivir con el virus, aquí se ha eliminado por completo y el fútbol no ha empezado hasta que socialmente el virus ha dejado de existir. La competición comenzó antes en España que en China. Si no se elimina por completo el virus, va a seguir vivo. Aquí sería impensable que se jugara un partido si un jugador da positivo en coronavirus, aunque a este se le apartara. En China se ha considerado lo importante como importante, antes de lo que es trivial como el fútbol. En cuanto a los colegios, no han empezado hasta hace un mes. Los equipos de categorías inferiores han comenzado al mismo tiempo", cuenta Kevin para AS.
En China no se ha tratado de convivir con el virus, se ha erradicado
Vidaña aclara que no hay normas ni procedimientos para antes de los partidos, tanto para los jugadores del primer equipo como para los canteranos, porque ya no existe el virus en China: "Aquí no ha habido ninguna norma para el fútbol porque no hay coronavirus. Se ha solucionado antes y no ha habido que convivir con el virus. Todo ha sido progresivo. El fútbol ha empezado más tarde por precaución. Se ha sido muy cauteloso por eso ahora es seguro. En los colegios se toma la temperatura a los adultos, pero por puro protocolo. En el banco por ejemplo tienes que llevar mascarilla, siempre por protocolo".
El fútbol base en China comenzó hace un mes cuando ya no había COVID-19
La situación actual de China debe ser el atisbo de esperanza para España: la de un país que ha erradicado por completo el COVID-19. Eso sí, todo ha sido progresivamente. "En China estamos con normalidad absoluta desde hace unos meses. El virus apareció en enero, durante febrero estuvimos de cuarentena absoluta; y marzo y abril fueron de semicuarentena. A partir de abril siguieron las medidas pero se sabía que no había virus. En mayo, junio fueron abriendo los centros comerciales. En estos meses hicimos trabajo de oficina, no había entrenamientos ni Liga ni colegios, pero ya se podía vivir. Para entrar a los sitios teníamos que enseñar un código que teníamos en el teléfono, que nos marca donde hemos estado. Si cambias de ciudad el código lo detecta. Para entrar a los sitios escaneas tu código. Si sale verde, estás sano y si sale rojo quiere decir que has estado en sitios que el gobierno no los tiene localizados o en los que ha podido haber riesgo de virus. En julio y agosto ya se podía hacer vida normal y no te pedían el código. Ha sido un camino progresivo. Mi equipo me ha tratado genial y fue la razón por la que no quise irme. No sólo mi club, también la policía, la gente del gobierno y los ciudadanos", y añade: "Yo lo que veo es que China se ha tomado el virus como una cosa importantísima que había que erradicar. España ha tomado medidas para convivir con ello. China cerró fronteras y de esa manera controló a sus ciudadanos y ha conseguido eliminar el virus. Hace un tiempo hubo un pequeño rebrote pero de diez personas y fue controlado rápidamente. Ahora ves los estadios llenos, conciertos con gente... Las medidas que toma España están bien, porque pueden reducir número, pero el problema se solucionará cuando haya vacuna".
El equipo de Kevin, el Guizhou Fengyun, se fundó en enero de 2018, pero a pesar de su reciente nacimiento, tiene entre manos un ambicioso proyecto, que no es otro que la construcción de una ciudad deportiva en la que tendrán cabida 1.000 jugadores. Se espera que sea una de las mejores de China: "Estaba previsto que se acabara para finales de este año, pero con la pandemia se ha retrasado. Ahora se espera que esté para inicios del año que viene, hacia febrero o marzo".
En China no ha comenzado la competición hasta que no se ha erradicado el COVID-19
El Guizhou Fengyun, hasta hace unos meses, contaba en sus filas con un jugador con experiencia en el fútbol profesional de Chile. Este es Mauricio Javier Martínez Neira, más conocido como Piri, al que el COVID-19 le cambió los planes por completo: "Piri no ha podido podido volver todavía. Es muy complicado... los viajes son caros, te piden muchas pruebas, controles, cuarentena. Hay muchos obstáculos. Ha salido muy perjudicado. Llegó a tener ofertas de Primera División de Chile antes del virus, las rechazó pensando que volvería a China y el el virus apareció en enero, que es cuando se cierra el mercado en Chile. Ahora es difícil volver por el visado. Ha tenido ofertas en Perú, pero se cayó por el COVID-19. No pudo viajar".